El Ídolo de las Cícladas, de Julio Cortázar

En principio, este relato de Cortázar parece que trate sobre un tema tan antiguo como es el del triángulo amoroso. Somoza no es un arqueólogo, pero está excavando en una isla griega, donde descubre un ídolo antiguo. Y Morand y Thérèse son sus amigos, los que han contemplado el descubrimiento, pero se percibe con claridad que Somoza está enamorado de Thérèse. Hasta aquí, todo se enmarca dentro de la tensión de un triángulo que puede o no ser posible, de una pareja que puede romperse mientras se forma otra.
Sin embargo, en los relatos de Cortázar nada es tan sencillo ni lineal. Por fortuna. El relato pueden ustedes leerlo en el enlace que figura al pie de la reseña. Una vez hecho, habrán notado que la aproximación de Somoza a la estatua del ídolo no es la de un arqueólogo, ni tan siquiera la de un admirador del arte. Su acercamiento a ella es intuitivo, poético podríamos decir. Hace réplicas del ídolo, lo acaricia, entra en contacto con él. De hecho, el mismo Somoza declara que quiere alcanzar una comprensión de la finalidad que tenía el ídolo no por suposición, sino por comunión con él.
Y ahí tenemos un enalce entre los dos temas. Porque ya he dicho que la historia del triángulo amoroso es tan antigua como el mundo, y el nexo de unión entre el hombre antiguo y el moderno bien puede ser representado por una estatuilla que retrotrae a aquellos que se acercan a ella a unas épocas menos civilizadas y más brutales. Cuando Morand toma el relevo de Somoza como oficiante, el ritual está completo, y no nos queda más que imaginar si lo que espera a Thérèse es un castigo ejercido por Morand por su atracción por Somoza o bien la consumación de un sacrificio exigido por un ídolo que, finalmente, ha resurgido a la luz tras siglos de estar enterrado.
Los relatos de Cortázar tienen múltiples niveles de significado, y el psicoanalítico sería en este caso perfectamente aplicable, aunque hay otros muchos que pueden darse en este cuento intrigante pero enormemente tenso, obra de la pluma de un maestro.

En Los Relatos 1 Ritos
Alianza Ed., col. El libro de bolsillo
Madrid, 19763 [1956]

Aparecido originalmente en Final del Juego

Texto de El Ídolo de las Cícladas

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2 comentarios:

Juan Herrezuelo dijo...

De nuevo un universo de sacrificios rituales, como en La noche boca arriba y en cierta forma también Todos los fuegos el fuego, el cuchillo o el hacha de piedra, o el tridente de gladiador, llegando desde el pasado remoto para intervenir en el presente. Inquietante y magistral el tiempo en Cortázar, autor infinito.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Juan:
Creo que no habías pasado por los comentarios; en ese caso, bienvenido a este blog; y si ya habías comentado, bienvenido de nuevo.
Cierto lo que comentas. No sé quién hizo la clasificación de los relatos de Cortázar publicados por Alianza Editorial, pero acertó plenamente al dividirlos en "Ritos", "Juegos" y "Pasajes". El tema del rito es tan importante en Cortázar que justificaría una de las muchas tesis que se pueden escribir sobre él.
Un placer tenerte por aquí, y un saludo muy cordial!