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Baudelaire por Gautier. Gautier por Baudelaire

Hubiera sido divertido que estas "dos biografías románticas" hubiesen sido escritas como un juego, como queriendo poner ante cada uno de los poetas un espejo en el que se vieran reflejados en la mente del otro. Pero no.
Gautier escribió esta biografía poética tras la muerte de Baudelaire, mientras que éste hacía su escrito desde la admiración y como introducción a una obra de un escritor consagrado.
Sin embargo, sí existe algo de este juego de espejos que apuntábamos. Románticos ambos, no obstante no habían escritores más dispares, pero el aprecio mutuo que se profesan es evidente, en lo que no puede entenderse más que como la facultad de ambos para reconocer el genio literario.
A un nivel necesario y básico, ambos textos cumplen su función de estimular la lectura de los biografiados, no en vano Gautier le otorga "el más honroso título" que puede tener un literato, y Baudelaire, a su vez, lo denomina "un perfecto hombre de letras". Pero el segundo nivel es el de la lectura después de que el lector haya pasado por la obra. Ambos escritores se analizan, descubren los matices del otro, ponen en valor sus logros frente al resto de escritores de su generación; si no hay envidia, sí por lo menos hay una atención fija en los lugares a los que cada uno hubiera querido llegar y que fueron conquistados por el otro.
Hay, incluso, otro nivel más. Puesto que se conocieron y frecuentaron, estos textos suponen una mínima crónica del ambiente literario de una Francia (y, por extensión, de Europa) enormemente vital en sus manifestaciones literarias y repleta de "ismos". En este relato de encuentros descubrimos el París de los salones, las diferentes opiniones y debates que se producían y las afinidades y rivalidades que se daban.
Es una lástima que estos textos se escribieran antes del surgimiento del psicoanálisis, que hubiera proporcionado con sus teorías otra herramienta de interpretación a ambos escritores y que seguro hubieran desarrollado con brillantez. Sin embargo, la aguda percepción poética que tenían el uno del otro suple con creces eso que no puede ni denominarse carencia. Desde poéticas diferentes, claro, pero eso es lo que hace a estas biografías interesantes. Como he dicho antes, la grandeza de ambos fue la de reconocer el genio y admirarlo sin paliativos y sin mezquindad. Que ese genio era auténtico lo prueba la persistencia de la obra de Baudelaire y Gautier casi siglo y medio después.

Nostromo / Mauricio d'Ors Ed.
Madrid, 1974 [1868]


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Van a por Nosotros, de Accidents Polipoètics

Accidents Polipoètics, grupo poético formado por Rafael Metlikovez y Xavier Theros, se dedican, como su nombre indica, a la polipoesía. Si van al enlace que les he indicado, verán que la polipoesía es una forma, o mejor dicho, muchas formas, de interpretar un poema. Si siguen leyendo en esa entrada, verán que estas formas de interpretación incluyen performances, ruidismos, desfragmentaciones fonéticas, etc. Lo cual hace a la polipoesía descendiente del dadaísmo, con el cual comparten unas cuantas cosas, no sólo formales, y con el que diverge en ciertas otras. Digamos, además, que la polipoesía española y la italiana no son la misma cosa, al menos si nos atenemos a las declaraciones de Xavier Theros.
Accidents Polipoétics aspira a hacerse comprender, sin renunciar a la esencia poética, lo cual es una divergencia con respecto a sus antepasados dadá. Ciertamente esto puede parecer poco "rompedor", y de hecho algunos que hayan asistido a alguna de sus performances y no hayan visto más allá de la superficie habrán creído que estaban frente a un espectáculo de humor, ciertamente raro en algunos aspectos, y surrealista en otros. No tal. Accidents utiliza todos los medios que pone en su interpretación poética, pero no para proporcionar efectos sino como parte integrante del poema. Y en este sentido, podemos hablar de una vanguardia, o de la evolución de una antigua vanguardia que ha encontrado un nicho ecológico de supervivencia. Supervivencia necesaria, diría yo. Las vanguardias llevan la contradicción intrínseca de que, cuando se demuestran útiles o valiosas es con el paso del tiempo y la perspectiva histórica; con lo cual su consagración conlleva su destrucción, puesto que ya no es vanguardia aquello que figura en los cánones.
De manera que apresúrense a prestar atención a la polipoesía, porque, dentro de unos años, tal vez ya se encuentre en los libros de texto, pero no en la calle o en la escena. El problema con lo contemporáneo es que no se puede esperar al futuro para contemplarlo, puesto que no sabemos lo que el futuro depara ni al objeto de contemplación ni a nosotros.
Por mi parte, presto atención a ella, porque es poesía, porque es una evolución natural y coherente de unas formas  poéticas que encuentro válidas y porque me interesan más las vanguardias que las timideces expresivas. Y si, además, en mucha de la polipoesía de Accidents Polipoètics hay un sentido del humor intenso, mejor que mejor. Estoy un poco cansado de que a la poesía se la considere solemne, cuando en realidad el humor en poesía se remonta a los tiempos en que Homero describió a Térsites perseguido a puntapiés por Ulises.
Van a por Nosotros es un ejemplo claro de lo que constituye esta vanguardia, y un ejemplo ciertamente genial. No crean que es superficial. En su fondo y en su forma tiene mucho que decir.

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Escorpio, de Gerardo Diego

Dentro de mi tradicional reticencia a comentar la poesía (ya saben: opino que es un contrato personal entre el poeta y el lector), déjenme decirles solamente que Gerardo Diego, de la generación del 27, fue uno de esos poetas que mejor supo reunir la expresión tradicional con el vanguardismo, tanto formal como temático. El poema que les traigo hoy es buena muestra de ello, y pertenece a un conjunto de poemas llamado Zodíaco que se hallan en el poemario Evasión. He tenido dificultades para seleccionar sólo uno de esos poemas, y dudas hasta el último momento. Finalmente me he decidido por "Escorpio" por la fuerza y lo inusitado de sus imágenes.

Escorpio. Se retuerce en los mares
.....horizontal.
Saluda a la rojiza Antares
.....a la Cruz Austral.
Mordeduras. Baba. Ira.
La Virgen en el trapecio,
se columpia y le mira
.....con desprecio.
Se enreda la madeja
de las estrellas. Una se queja.
Y hay un secreto trigonométrico
en su laberinto geométrico.
Algunas se desgajan
y como hojas secas bajan,
.....haciendo eses,
a posarse sobre los cipreses
....de los cementerios.
Escorpio. Audacia. Adulterios.
....Esta mañana
se nos ha muerto la hermana.

En Imagen
Del poemario Evasión
Ed. Aguilar, col. Crisol, serie especial
Madrid, 1987 [1918-1919]

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Le Pendu, de Jacques Brel

Del prematuramente desaparecido Jacques Brel se puede decir que es un icono de la chanson francesa (aunque él era belga), si bien muchas veces, cuando se pregunta por él, una buena parte de los interrogados sólo saben citar la canción Ne Me Quitte Pas. (He aquí un ejemplo de aquello que decía Umberto Eco al respecto de la sobreutilización de objetos culturales que son, con todo derecho, pertenecientes a la alta cultura, pero que por acumulación y vulgarización, acaban descendiendo grados en su valor. Yo mismo tuve que estar años sin escucharla para, al cabo del tiempo, poder volver a disfrutar de Ne Me Quitte Pas.)
Lo cierto es que Brel, cada día que pasa, y cada vez que se le escucha, se nos descubre como un poeta enorme, aparte de sus virtudes como cantante. Y queda todavía mucha gran poesía por descubrir desconocida por el gran público.
En el caso de este Le Pendu [El Ahorcado], que quedó inédito discográficamente hasta mucho después de su muerte, la sorpresa es enorme. Se trata de un poema musicado que evoca el estilo de la poesía de ahorcados de François Villon, pero uno que, además de tener un crescendo argumental impecable, está lleno de hallazgos felices: la utilización de todos los gestos de un ahorcado, la conversión de esos gestos en metáforas, la sensación de desolación, la concisión y la concentración de lo que se quiere decir en unos pocos versos, todo en suma hace una pequeña obra maestra sarcástica y negra.

Ya estoy harto
de balancearme
bajo mi cadalso,
bajo mi cadalso.
Ya estoy harto
del viento estival
que me balancea,
que me balancea.
Ya estoy harto
de ver a la mujer del mercero
que finge llorarme
mientras sonríe a los soldados.
¡Ella que decía:
Amo demasiado a mi mercero
para poder ser tu reina,
para que tú seas mi rey!

Ya estoy harto
de ver a los cuervos
que me vigilan,
que me vigilan.
Ya estoy harto
de ver a mis verdugos
que se adormecen,
que se adormecen.
Ya estoy harto
de ver a la mujer del mercero
que finge llorar
sonriendo a los soldados.
¡Ella que decía:
Amo demasiado a mi mercero
para poder ser tu reina,
para que tú seas mi rey!

Ya estoy harto
de sacarle la lengua
a mi pobre madre,
a mi pobre madre.
Ya estoy harto
de sacarle la lengua
a los ángeles negros
de Lucifer.

Ya estoy harto
de ver a la mujer del mercero
que finge rezar
mientras ríe con los soldados.
¡Ella que decía:
Mientras exista el mercero
no puedo hacer nada por nosotros,
no puedo hacer nada por ti!

Ya estoy harto
de estirar el cuello
hacia las nubes,
hacia las nubes.
Ya estoy harto
de estirar el cuello
hacia su rostro,
hacia su rostro.
Ya estoy harto
de ver a la mujer del mercero
que ya no hace ademán de fingir
y que se ofrece a los soldados.
¡Ella que decía:
Cuando habrás matado al mercero
te ofreceré el séptimo cielo,
y vedme ahora!

Ya estoy harto
de balancearme
bajo mi cadalso,
bajo mi cadalso.
¡Puede reventar
la mujer del mercero!
¡Me la pendula!
¡Me la pendula!
¡Me la pendula!
¡Me la pendula!

Y para que gocen del original, con la entonación que Brel le sabía dar, aquí la tienen: 

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Tiempo y Espacio del Amor, de Francisco Brines

De El Otoño de las Rosas
En Ensayo de una Despedida. Poesía Completa (1960-1997)
Tusquets Eds., col. Marginales / Nuevos Textos Sagrados
Barcelona, 19972 [1986]

Del imprescindible El Otoño de las Rosas, uno de los mejores poemarios publicados en lengua castellana en la segunda mitad del siglo XX, extraigo este poema, condensado y sereno, de una sencillez engañosa, y que merece ser disfrutado con pausa y leído con atención:

Ah cuánta es la alegría
de que estemos los dos rodeados de luz
y frente al mar, y reposar los cuerpos
en el abrazo estrecho de la noche
y sentir que nos ata el mismo día.

Mas pronto, y aunque al mundo lo cobije
(y en él, a ti y a mí) un mismo tiempo,
real para tus ojos y los míos,
tú andarás por tus calles sin yo estar
y yo caminaré sin ti las mías. Lejanos,
nos poblará el recuerdo del amor,
me llegará en el sueño tu mágica visitas,
y aún te amaré más. Hasta un día en que mueras,
o yo me muera, o muramos los dos,
y así será, aunque sigamos vivos.

Una poesía, la de Brines, enormemente bella, intimista, de tono melancólico y aun fatalista, pero profundamente evocadora y universal.


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poema de Cecilia, de Antonio Gamoneda

De Cecilia [2000-2004]
En Antología Poética
Alianza Ed., col. El Libro de Bolsillo
Madrid, 20062

Yo estaré en tu pensamiento, no seré más que una sombra imprecisa;
.
habré existido en un instante en que la alegría y la piedad ardían en tus ojos.
.
Pero también quiero permanecer desconocido en ti.
.
Desconocido. Simplemente envuelto en tu felicidad.
.
Tú distraída en tu luz y yo apenas viviente en ella. Y así, imperceptiblemente amado, esperar la desaparición.
.
Aunque quizá estamos ya separados por un hilo de sombra y cada uno está en su propia luz
.
y la mía es la que tú vas abandonando.

Que Antonio Gamoneda fuera conocido y respetado en el panorama literario español (incluso antes de la concesión del Premio Cervantes en 2006) cuando como persona y como poeta ha sido, ya no tanto la discreción personificada, sino la casi invisibilidad, dice mucho de su poesía.
últimamente han menudeado los estudios y artículos sobre su obra, de modo que no me extenderé demasiado en el análisis, algo que ya saben que, además, no me acaba de gustar en la poesía. Baste decir que ha sido definido como un simbolista, cosa que se percibe rápidamente en su obra, pese a que se trata de un simbolismo reconcentrado, que implosiona para simbolizarse a sí mismo.
Es ciertamente evidente en este poema que les presento hoy, y que usa de una de las figuras más empleadas por su autor, como es la luz.
Se trata de un poema de separación, de distancia, y sin embargo lo es de amor. Saber que la Cecilia que da título al poemario es la nieta de Gamoneda nos puede dar idea de que se trata de un amor generacional, y que la distancia temporal será la del recuerdo que de Gamoneda tenga su nieta en el futuro; pero sin saber este detalle biográfico, el poema sirve, porque sigue simbolizando con toda esencia ese amor distanciado pero intenso, que posee una mínima esperanza en el recuerdo grato de la otra persona.

Poemario Cecilia en PDF en la web de la Fundación César Manrique

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Demanda del Método, de Luis Moreno Villamediana

En Cuerpo Plural. Antología de la Poesía Hispanoamericana Contemporánea
Ed. Pre-Textos/Instituto Cervantes, col. La Cruz del Sur
Valencia, 2010 [1996]
Ed. de Gustavo Guerrero

Es imposible percibir la evolución de un poeta en tan sólo cinco poemas. Y es difícil encontrar características comunes o corrientes distintivas dentro de sólo cinco poemas.
Sin embargo, y en estos cinco de Luis Moreno Villamediana contenidos en esta antología, en cuatro de ellos se cita la muerte o el infierno, salvo en el que nos ocupa, en donde, en cambio, se refiere a un «edén [...] muy privado». Esta continua referencia a un más allá proporciona un sentido metafísico a estos poemas, pero si la metafísica suele ser solipsista, en este caso Moreno Villamediana, desde ella, contempla al resto del mundo para remarcarle la distinción entre el poeta o el ser trascendido a lo corriente, lo uniforme y lo conforme del mundo "real".
Es en esta trascendencia metafísica del poeta donde se encuentra el desafío que lanza de continuo a no ver las cosas como son para todos sino a trascenderlas también mediante la visión, no sólo poética, sino distinta de la persona que es capaz de no conformarse.
Es un desafío irónico lanzado desde esta visión metafísica que, por descontado, no pretende demostrar ninguna superioridad, antes bien reafirmar el valor de la rebeldía del individuo (y de los mismos objetos).
Esta ironía frente a los estamentos que son el resto del mundo ahogado en la convención es constante: las referencias a él como «señores», como si en sus poemas se reflejara la comunicación con esos seres uniformes a la manera del escrito oficial, se hallan presentes en varios poemas, y no es menor en esta Demanda del Método, desde su mismo título, un alegato para que se comunique el método por el que él debería «emprender, por ejemplo, / la descripción de un paisaje común pero ignorado»: «¿acaso debería, / señores, / les pregunto, / escoger el lápiz más fino y más hermoso» para realizar esa descripción «de un edén [...] muy privado» que sin embargo «no puede caberme / en el sucio bolsillo».
La ironía sería amarga (y algo de amargura hay) si no fuera porque la ironía recae en los otros y el tono de desafío inconformista es permanente. Esta rebeldía intelectual llega a percibirse claramente en este y otros poemas (Un Saunche Tiene Derecho a Voz y a Voto; Recuento).
Como poemas, los de Luis Moreno Villamediana son profundos, densos en su brevedad y contenido; tensos en su expresión por lo medido de sus palabras, pero vibrantes en su ejecución y su ritmo poético. En sus emociones, sean estas irónicas, coléricas a veces, melancólicas otras, se percibe esa rebeldía fundamental que es el deber de los poetas frente al mundo que, siendo poético en sí, se ve deformado por la estupidez del ser humano.

Portada y sinopsis

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Fuga de la Muerte, de Paul Celan

(Todesfuge)
En Obras Completas
Ed. Trotta
Madrid, 19966 [1948]
Prólogo de Carlos Ortega
Traducción de José Luis Reina Palazón

Celan,poeta intenso, tuvo una vida tortuosa a manos de la historia; hijo de padres judíos de habla alemana, nacido en la Bucovina, una de las bolsas germanófonas en Rumanía, presenció la ocupación por tropas rusas en 1940 y por las alemanas en 1941. Deportados sus padres a un campo de concentración alemán (donde morirían en 1942), él fue internado hasta el final de la guerra en campos de trabajo rumanos. En la posguerra se convirtió en un desarraigado, pasando por Bucarest y Viena hasta llegar a París, donde se suicidó en 1970.
Fuga de la Muerte (cuyo texto completo pueden leer en este enlace) es uno de sus poemas fundamentales, tanto como para figurar en dos de sus poemarios. Ha sido adecuadamente descrito como un lamento moral del Arte contra la Historia, y es un lamento desesperanzado y repetitivo (la "fuga" es la forma musical, no la huída) contra los tiempos y los hombres que los hacen posibles:

Grita hincad los unos más hondo en la tierra los otros contad y tocad
agarra el hierro del cinto lo blande con sus ojos azules
hincad los unos más hondo las palas los otros seguid tocando a danzar

Una auténtica danza macabra coreografiada (pues nada es superfluoy todo es sublimable) por los negros señores de la calavera, maestros, amos y directores de los campos de exterminio, y pocas veces, por su extensión y su ritmo, ha sido la poesía tan desgarrada.

Grita que suene más dulce la muerte es un Maestro Alemán
grita más oscuro el tañido de los violines así subiréis como humo en el aire
así tendréis una fosa en las nubes no se yace allí estrecho

Un poema cotidiano del horror, en el que el día se repite tras día y la noche es eterna en sudevenir de un futuro que no es, con una estética de la impiedad que sobrecoge.

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía la muerte es un Maestro Alemán
te bebemos de tarde y mañana bebemos y bebemos
la muerte es un Maestro Alemán su ojo es azul
él te alcanza con bala de plomo su blanco eres tú
vive un hombre en la casa tu pelo de oro Margarete
azuza sus mastines a nosotros nos regala una fosa en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un Maestro Alemán


tu pelo de oro Margarete
tu pelo de ceniza Sulamit

Portada y sinopsis

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Let's Do It a Dada, de Einstürzende Neubauten

En el disco Alles Wieder Offen

Como todo el mundo sabe, este año se cumple el nonagésimo cuarto aniversario de la aparición del movimiento dadaísta. Con motivo de tan señalada fecha seguro que menudearán las exposiciones, los actos e incluso las entradas en blogs. No obstante, y por mucha interactividad que tengan los actos culturales, siempre estas ocasiones tienen un tufillo a naftalina, de modo que tal vez sea mejor traer una composición dadaísta reciente. En este caso, poético musical.
¿Son dadaístas los Einstürzende Neubauten, uno de los grupos musicales más interesantes de la Europa contemporánea? Si uno mira su nombre, que significa "derribando nuevos edificios", aproximadamente, su empleo de materiales industriales como instrumentos, su uso del collage en las carpetas, su creación de sonidos mediante electrodomésticos y herramientas, como pistolas de aire, la construcción de instrumentos musicales con materiales de desecho, el logo del grupo, un petroglifo tolteca, y, sobre todo, su música y sus letras, la respuesta es inconcluyente. En cualquier caso, sí se puede afirmar que han empleado técnicas y postulados, que el dadá vive en ellos evolucionado desde el lejano 1916 (o desde el 1910, fecha de su primer antecedente, el futurismo); desde luego Dadá es un ciudadano irreverente, contestatario y rompedor, pero ya no enmarcado en los postulados de la década de los diez.
De lo que no cabe duda es de que se encuentren o no elementos dadá en la música de los Einstürzende Neubauten, esta Let's Do It a Dada sí es dadaísta, y no sólo por su título. Dice la propia banda: "Esta canción ha estado corriendo por ahí en varias encarnaciones, primero conocida en Fase 2 como "Toma loca" y en alguna época de Fase 3 como "Hielo Azul" y así sucesivamente hasta que adquirió letra y se convirtió en la rápida oda a los artistas Dadá que es ahora. Parte de la canción es el poema sonoro "Hawonnti!", interpretado por N. U. Unruh y que puede hallarse en versión diferente en un álbum de Musterhaus, creo que es el #7".

Todo lo cual desmiente, después de escuchada la canción, el lugar común de que para seguir los postulados de las vanguardias de entonces haya que ponerse un cuello duro y corbatín o adquirir una solemnidad postiza que dan las enciclopedias y los museos.
La traducción de Let's Do It a Dada, que en su original mezcla inglés y alemán, es:

¡Ba-ummpff!

¡Hagámoslo, hagámoslo, hagamos un Dadá!

En Herzfeld una vez desayuné
en Steglitz o Wilmedrsdorf
con Wieland tuve una discusión
con Wieland, no con John
le pasé las tijeras
le cociné el pegamento

En ningún diccionario
ha figurado jamás esta entrada
sólo tú y yo, querida mía
sabemos lo que quiere decir en realidad
¡Hagámoslo, hagámoslo, hagamos un Dadá!

He jugado al ajedrez con Lenin
Zurich, Spiegelgasse
Conocí a Jolifanto carnalmente
Incluso una vez me bañé con el urtexto
he jugado con Anna
he jugado con Hanna
sé donde está la torre de la iglesia
le pasé el cuchillo de cocina
le cociné el pegamento

[Hawonnnti!]

¡Hagámoslo, hagámoslo, hagamos un Dadá!

Vainasdada
Propagandada
Mecánicodada
Centrodada
El Súperdada

Un gran sí y un pequeño no
bebí grandes cantidades
bebí con George
pero no estaba todavía a mano
en los escalones de la bodega
esa mañana en Savignyplatz

Ayudé a Kurt a construir sus casas
Nos. 1, 2 y 3
le pasé la sierra
le cociné el pegamento

Aaah, Signore Rossolo
y Signore Marinetti
¿De regreso de Abisinia?

Sólo tú y yo, querida mía
sabemos lo que significa en realidad
¡Hagámoslo, hagámoslo, hagamos un Dadá!

Y la canción, el poema y la música es esta. Feliz Dadá.




Personal:
Alexander Hacke: guitarra baja eléctrica
Blixa Bargeld: voz, muestreo, grabador de taladro eléctrico
Jochen Arbeit: guitarra eléctrica, guitarra de acero con pedal, electrodomésticos
N. U. Unruh: piano eléctrico fender rhodes, barras metálicas, secador eléctrico, sirenas, recitado
Rudi Moser: tambor bajo, percusión metálica, tratamientos de percusión electrónica

Sitio oficial de Einstürzende Neubauten

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Contra Jaime Gil de Biedma, de Jaime Gil de Biedma

En Obras. Poesía y Prosa
dentro de Poemas Póstumos
Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, col. Opera Mundi
Barcelona, 2010 [1968]

Dentro de la ya de por sí corta obra poética de Jaime Gil de Biedma, dos de sus más célebres poemas son Después de la Muerte de Jaime Gil de Biedma y Contra Jaime Gil de Biedma.
La intitulación del poemario que los contiene se ha vuelto equívoca con el paso del tiempo y la circunstancia mortal. Poemas Póstumos fue publicado en vida del autor, y su título era a un tiempo irónico (la declaración de un poeta que ya no era el mismo de antes) y asertivo por parte de un poeta que ya no escribiría más poesía, porque ésta no es que lo hubiera rebasado sino porque Gil de Biedma ya había dicho lo que tenía que decir.
En este aspecto, Contra Jaime Gil de Biedma es probablemente el epítome de esta declaración de cambio (o de madurez, o vejez, como quieran), y deja poco espacio a la interpretación (salvo, tal vez, la psicoanalítica). Conforme anuncia, no es un diálogo entre dos edades, antes bien, es una auténtica confrontación ya desde su inicio:

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación ─y ya es decir─,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
[...]
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?

La gran paradoja del poema es que Gil de Biedma se dirige a su yo antiguo, más joven, más bohemio y quizá más promiscuo como si fuera una persona que sucedió pero ha quedado atrás por el paso del tiempo y que, sin embargo, sigue habitando en él mismo.

[...]
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
[...]

A la vez que deseo de reforma, de "sentar cabeza" que se ve frustrado por el instinto, la costumbre y la pulsión primaria, hay una impotencia en convivir ambas actitudes vitales.
Contra Jaime Gil de Biedma es un poema, como hemos dicho, muy claro, muy duro, muy personal y a la vez muy revelador, una gran muestra de dónde era capaz de llegar el arte de su autor y uno que se sitúa tanto en el centro del drama posterior de Jaime Gil de Biedma como en el relato de su vida anterior y del sentimiento de inadaptación que subyació en su personalidad toda su vida.

[...]
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble,
que es amarse a sí mismo!

Texto del poema y recitado por el autor

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Razón de Amor, de Pedro Salinas

En La Voz a Ti Debida. Razón de Amor. Largo Lamento.
Ed. Cátedra, col. Letras Hispánicas
Madrid, 1997 [1936]
Edición de Montserrat Escartín

[6]
[...]
Es
que a ti sólo se llega por tu luz.
Y así cuando ardiste en otra vida,
en ese llamear tu luz nació,
la cegadora luz que te rodea
cuando mis ojos son los que te miran
─esa que tú me diste para verte─,
para saber quién éramos tú y yo:
la luz de dos.
[...]

Si La Voz a Ti Debida era una especie de ascensión mística hacia el ser amado, a la vez que la constatación de que el amor cambiaba al autor provocándole una voz especial, una expresión mutada por fuerza del amor, este poemario en cambio nos muestra la voz del autor ya viviendo en armonía junto al ser amado, como en un milagro de consecución.

[13]
[...]
A esa, a la que yo quiero,
es a la que se entrega venciendo,
venciéndose,
desde su libertad saltando
por el ímpetu de la gana,
de la gana de amor, surtida,
surtidor, o garza volante,
o disparada ─la saeta─
sobre su pena victoriosa,
hacia arriba, ganando el cielo.

El título no debe ser entendido como "motivo de amor" o causa, sino que Salinas, ante este milagro que transforma, se dedica al razonamiento de este amor como fuerza motriz, en la primera parte en su aspecto más espiritual, en la segunda más físico, pero siempre buscando el análisis (el análisis racional de lo irracional, podríamos decir) de este sentimiento.

[23]
[...]
Delicadas, ardientes,
nuestras almas se buscan
por nuestro diferir
como por un camino
donde no hay despedidas.
Y al final, el hallazgo,
el contacto, la nueva
separación vencida,
la unión pura brotando
de lo que desunía.
Y tu cara y mi cara
mirándose en el triunfo
como en un agua quieta,
no verán diferencias
─uno y uno, tú y yo─;
sólo verán un rostro,
amor, que les sonríe.

Pese a ser un poemario "racional", no deja de ser sentimental y sentido. Salinas, en otro tono, prosigue su exploración del amor como fuerza vital capaz de transformar a las personas y al mundo, y lo comprende, con extraña belleza, como algo enorme, que multiplica, y que no se puede reducir a las manifestaciones que de este amor se dan los enamorados:

[38]
Si te quiero
no es porque te lo digo:
[...]
Y algunas veces te lo digo a ti
pero nunca sabrás que ese "te quiero"
sólo signo es, final, y prenda mínima;
ola, mensaje, roto al cabo,
es son, en blanca espuma,
del gran querer callado, mar total.

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El Gran Zoo, de Nicolás Guillén

Ed. Libros del Zorro Rojo, col. Encuentros
Barcelona, 2009 [1967]
Ilustraciones de Arnal Ballester

Ya en su prólogo Guillén nos advierte de que este poemario va a ser un gran zoo que va "Del bongó a la pajarita de papel ─dirán algunos─. Del cañaveral a la nube. De Viet Nam al cangrejo. Y el gángster ─diré a mi vez─. Y Mr. Lynch ─volveré a decir─. Y la bomba atómica ─diré todavía."
Y es que más que un zoo lo que tendremos en estos poemas es un titirimundi, un vistazo a un aparejo óptico que nos mostrará curiosidades maravillosas y terribles, como La Osa Mayor,
[...]
Cazada en junio 4, 64,
por un sputnik cazador,
(No tocar las estrellas
de la piel.)
···············Se solicita
un domador.

o El Tonton Macoute,

Cánido
numeroso en Haití bajo la Era
Cuadrúpeda.
···················Ejemplar
hallado en el corral presidencial
[...]

Gran parte de los poemas están escritos, como dirían los ingleses, tongue in cheek, con una saludable ironía, pero además su estructura que salta de un tema a otro con naturalidad poética contribuye a la maravilla del lector.
Y si bien la trascendencia se mezcla de continuo en estos poemas, como en La Bomba Atómica y KKK, es también reunión, como dice Guillén, de amigos, como El Tenor,

Está el tenor en éxtasis
contemplando al tenor
del espejo, que es el mismo tenor
en éxtasis
que contempla al tenor
[...]
o en Las Nubes.

Pero por muy diversos e imposibles que sean los especímenes, la gran fascinación de este poemario es que mediante la expresión poética podemos ver ante nosotros aquello que quisiéramos ver y que nuestro diario pragmatismo no nos permite:
La Guitarra

Fueron a cazar guitarras
bajo la luna llena.
Y trajeron ésta,
pálida, fina, esbelta,
ojos de inagotable mulata,
cintura de inagotable madera.
Es joven, apenas vuela.
Pero ya canta
cuando oye en otras jaulas
aletear sones y coplas.
Los sonesombres y las coplasolas.
Hay en su jaula esta inscripción:
···································«Cuidado: Sueña».

Portada, sinopsis y algunas ilustraciones

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Mi Mujer de Cabellera de Fuego de Madera, de André Breton

(Ma Femme à la Chevelure de Feu de Bois)
En La Unión Libre (L'Union Libre)
Poemas, vol. I
Visor Libros, col. Poesía
Madrid, 19933 [1931]

Mi mujer de cabellera de fuego de madera
De pensamientos de relámpagos de calor
De cintura de reloj de arena
Mi mujer de cintura de nutria entre los dientes del tigre
Mi mujer de boca de escarapela y de ramo de estrellas de última magnitud
De dientes de huellas de ratón blanco sobre la tierra blanca
De lengua de ámbar y de vidrio frotadas
Mi mujer de lengua de hostia apuñalada
De lengua de muñeca que abre y cierra los ojos
De lengua de piedra increíble
Mi mujer de pestañas de palotes de escritura infantil
De cejas de borde de nido de golondrina
Mi mujer de sienes de pizarra de techo de invernadero
Y de vaho que empaña los cristales
Mi mujer de hombros de champaña
Y de fuente con cabezas de delfines bajo el hielo
Mi mujer de muñecas de cerillas
Mi mujer de dedos de azar y de as de corazones
De dedos de heno cortado
Mi mujer de axilas de marta y de haya
De noche de San Juan
De ligustro y de nido de escalares
De brazos de espuma de mar y de esclusa
Y de mezcla del trigo y del molino
Mi mujer de piernas de cohete
De movimientos de relojería y de desesperación
Mi mujer de pantorrillas de médula de saúco
Mi mujer de pies de iniciales
De pies de manojos de llaves de pies de calafates que beben
Mi mujer de cebada no perlada
Mi mujer de garganta de Valle de oro
De cita en el lecho mismo del torrente
De pechos de noche
Mi mujer de pechos de topera marina
Mi mujer de pechos de crisol de rubíes
De pechos de espectro de la rosa bajo el rocío
Mi mujer de vientre de despliegue de abanico de los días
De vientre de garra gigante
Mi mujer de espalda de pájaro que huye vertical
De espalda de azogue
De espalda de luz
De nuca de canto rodado y de tiza mojada
Y de caída de un vaso en el que acaba de beberse
Mi mujer de caderas de barquilla
De caderas de lucerna y de plumas de flecha
Y de tronco de plumas de pavo real blanco
De balanza insensible
Mi mujer de nalgas de gres y de amianto
Mi mujer de nalgas de espalda de cisne
Mi mujer de nalgas de primavera
De sexo de gladiolo
Mi mujer de sexo de yacimiento de oro y de ornitorrinco
Mi mujer de sexo de alga y de bombones antiguos
Mi mujer de sexo de espejo
Mi mujer de ojos llenos de lágrimas
De ojos de panoplia violeta y de aguja imantada
Mi mujer de ojos de sabana
Mi mujer de ojos de agua para beber en prisión
Mi mujer de ojos de madera siempre bajo el hacha
De ojos de nivel de agua de nivel de aire de tierra y de fuego

De André Breton se recuerda que fue el autor de manifiestos surrealistas y que acabó peleado con medio movimiento y ridiculizado por autores y artistas del más diverso pelaje. Se olvida que fue poeta. Tal vez no se le lea mucho. Creo que por lo que antecede deberían cambiar de opinión.
Apenas voy a comentar este poema. Lo publico porque me gusta, porque hoy es hoy y porque me parece una de las aproximaciones a la mujer amada más directas, salvajes y bellas jamás escritas. Si quieren ver surrealismo o escritura automática en alguno de sus versos, adelante, son ustedes muy libres. Pero yo no voy a destripar este poema.

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Sonetos, de William Shakespeare

En The Complete Works of William Shakespeare
Magpie Books/Robinson Publishing
Londres, 1993 [1609]

Shakespeare ya demostró en sus obras teatrales que podía ser poeta. Incluso muy buen poeta. Por fortuna, nos legó para la posteridad (y por mejor fortuna, se conservaron) sus sonetos, un esfuerzo continuo y continuado en 154 composiciones, que muestran algunas de las cimas de la composición poética inglesa de todos los tiempos y, por descontado, marcan la cúspide de su época.
Escojo los sonetos precisamente por su variedad. El resto de la producción poética de Shakespeare que nos ha llegado (Venus y Adonis, La Violación de Lucrecia, Lamento de un Enamorado, El Peregrino Apasionado, Sonetos a Diversas Notas de Música o El Fénix y la Tortuga) son poemas narrativos, o demasiado cortos, o... da igual. Son los sonetos los que son mejor considerados, y así opino yo.
Los Sonetos son además un enigma. Los 125 primeros tratan de un joven rubio, los últimos 28 de una dama morena (el 126 puede ser entendido como una especie de interludio). Amor homosexual, heterosexual, bisexual, simples poemas evocativos dedicados a nadie en concreto, todas las hipótesis han sido discutidas hasta la saciedad. Tal vez nunca sepamos la verdad. Tal vez no merezca la pena saberla. Porque lo que nos queda son unas composiciones preciosas y sorprendentes.

XXXII
If thou survive my well-contented day
when that churl death my bones with dust shall cover,
and shalt by fortune once more resurvey
these poor rude lines of thy deceased lover,
compare them with the bett'ring of the time,
and though they be outstripped by every pen,
reserve them for my love, not for their rhyme
exceeded by the height of happier men.
O the vouchsafe me but this loving thought:
"Had my friend's muse grown with this growing age,
a dearer birth than this his love had brought
to march in ranks of better equipage;
but since he died, and poets better prove,
theirs for their style I'll read, his for his love."

[Si sobrevives al día, grato,
en el que la muerte mis huesos de polvo cubrirá,
y por fortuna vuelves a leer
estos pobres versos de tu difunto amante,
compáralos con los mejores del tiempo,
y aunque sean tachados por toda pluma,
presérvalos por mi amor, no por su rima
superada por la altura de hombres más afortunados.
Entonces dedícame este cálido pensamiento:
"Si con la edad la musa de mi amigo hubiera envejecido,
una criatura mejor su amor hubiera criado
que en la compañía de los mejores iría;
pero muerto él, y con poetas mejor probados,
a éstos por su estilo leeré, a él por su amor."]

Sorprende su poco amaneramiento, lo alejados que están sus versos de los vicios de su época. [Me apresuro a añadir que, a diferencia de lo que acostumbro, esta vez no opto por la traducción literal. Shakespeare es moderno, pero aún así el lenguaje poético isabelino puede ser tan retorcido que una traslación literal se haría casi incomprensible. E insoportable. En cambio, Shakespeare es un escritor conceptual tan magnífico que traducir su concepto poético es, a la vez, hacerle justicia y homenaje.
Y son composiciones amorosas, cierto, pero que llevan mayor carga que la de los versos de amor. Véase si no este soneto, crítico con su sociedad:

LXVI
Tired with all these, for restful death I cry:
As, to behold desert a beggar born,
And needy nothing trimmed in jollity,
And purest faith unhappily forsworn,
And gilded honour shamefully misplaced,
And maiden virtue rudely strumpeted,
And right perfection wrongfully disgraced,
And strenght by limping sway disabled,
And art made tongue-tied by authority,
And folly, doctor like, controlling skill,
And simple truth miscalled simplicity,
And captive good attending captain ill.
Tired with all these, from these would I begone,
Save that to die I leave my love alone.

[Cansado de todo, la muerte invoco:
De ver que el merecimiento mendigo engendra,
Y la vanidad mísera alegremente ornada,
Y la fe más pura mesquinamente traicionada,
Y el dorado honor vergonzosamente desplazado,
Y la virginidad bastamente prostituida,
Y la correcta perfección caída en desgracia,
Y la fuerza por trampas reducida,
Y el arte amordazado por la autoridad,
Y la locura, doctorada, controlando el talento,
Y la sencilla verdad mal llamada simpleza,
Y el esclavo Bien sirviendo a su amo el Mal.
Cansado de todo, morir querría,
salvo que muriendo a mi amor solo dejaría.]

Y ya he dicho que era un poeta rabiosamente adelantado a su tiempo. Comprueben cómo mandaba al diablo las exageraciones poéticas de su época y componía un soneto extraordinariamente vivo hoy día:

CXXX
My mistress' eyes are nothing like the sun;
coral is far more red than her lips' red.
If snow be white, why then her breasts are dun;
if hairs be wires, black wires grow on her head.
I have seen roses damasked, red and white.
But no such roses see I in her cheeks;
and in some perfumes is there more delight
than in the breath that from my mistress reeks.
I love to hear her speak, yet well I know
that music hath a far more pleasing sound.
I grant I never saw a goddess go:
My mistress whe she walks trends on the ground.
And yet, by heaven, I think my love as rare
as any she belied with false compare.

[Los ojos de mi amada no son como soles;
el coral es mucho más rojo que sus labios.
Si la nieve es blanca, ¿por qué sus pechos son atezados?
Si los cabellos son metal, hilos de metal negro crecen en su cabeza.
He visto rosas de damasco, rojas y blancas,
pero ninguna rosa semejante veo en sus mejillas;
y en algunos perfumes hay más delicia
que en el aliento que mi amada exhala.
Adoro oírla hablar, pero bien sé
que la música tiene sonido más placentero.
Juro que no me he cruzado con ninguna diosa:
Mi amada cuando anda, pisa firme el suelo.
Y no obstante, por el Cielo, creo que mi amada vale tanto
como cualquiera a la que, mintiendo, se vaya comparando.

Texto original inglés de los Sonetos en Proyecto Gutenberg

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Antología Poética, de Ángel González

Alianza Ed., col. El Libro de Bolsillo
Madrid, 19823 [1956-1977]
Selección del autor
Introducción de Luis Izquierdo

Ángel González fue uno de esos poetas fundamentales que pasaron por la vida siendo un nombre reconocido pero al que apenas los cuatro locos que leen poesía (quiero decir que verdaderamente leen poesía) apreciaban en su justo valor, que era inmenso. Hombre, más que tímido, discreto, incluso su rostro era poco conocido, tal vez porque a él no le gustaban las alharacas de la promoción, la popularidad y los medios. Que aún así descollara en el panorama poético español dice mucho de su poesía.

De Áspero Mundo [1956]

Cumpleaños
Yo lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en el aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños.

Yo comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!

Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho.

Es muy difícil escoger entre sus poemas. Habrán que gusten más que otros, como siempre, pero, o bien por calidad natural o bien por autocrítica, Ángel González no publicó nunca un mal verso, o incluso mediocre. En los tres que selecciono aquí puede darse la impresión de que era un poeta personal, que se miraba a sí mismo. De entre sus temas, éste era uno, pero en absoluto único. Desde lo social a lo universal, todo en el mundo fue su tema.

De Sin Esperanza, con Conocimiento [1961]

Crisis
Lo ideal en estos casos
sería morirse de muerte natural,
hacer un gesto agrio,
estirarse
definitivamente,
y marchar con cuidado
para que nadie pueda
darse por ofendido.
Pero ello no es posible
sin contar con Dios Padre
─y los restantes.
Por eso
─frío en la calle, tedio
en los que pasan─
permanezco en mi sitio, y vivo
─corazón asediado por el llanto─
mi hora la terrible:
la que aún no ha sonado.

Pero les ruego presten atención a que en sus poemas personales, Ángel González se reexaminó a sí mismo constante, críticamente. No fue poeta que hubiera hallado una fórmula magistral y se ciñera a ella, aferrado a lo fácil, apegado al funcionalismo. Siempre innovando, siempre evolucionando, fue uno de esos poetas del que se lamenta su desaparición no por lo creado, que ya era inmenso, insisto, sino por lo que le quedaba por escribir.
Me considero honrado por haber podido expresarle mi aprecio en vida, y privilegiado por el hecho de que me frecuentara de tanto en tanto. Hoy, los homenajes le sobran, pero el recuerdo jamás.

De Grado Elemental [1962]

Nada Es lo Mismo
La lágrima fue dicha

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su realidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:

nada es lo mismo.
Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.

Portada y sinopsis

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Pequeña Fiesta, de Li Bo

(Yuè Xià Dú Zhuó/月下獨酌)

Li Po, o Li Bo, o Li Bai, o Li Tai-pe (701-762), que de todas estas maneras se ha escrito su nombre, fue un poeta legendario en vida, legendario en su muerte y legendario después de ella.
Vital, juerguista y borrachín, fue inmensamente popular en su tiempo (hecho al que contribuyó la invención de la imprenta en China. ¿La imprenta? Sí, señoras y señores, Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles), y lo ha seguido siendo desde ese lejano siglo VIII.
Sus temas eran, cómo no, la vida, el amor y el vino, y sus poemas eran tan buenos, tan avanzados y tan vitales y alegres que era considerado por sus contemporáneos como alguien tocado por los dioses. Tal vez fuera así. Uno se imagina al Augusto Personaje de Jade, allá en su palacio celestial, suspendiendo con un gesto una audiencia para inclinarse a escuchar, interesado, el nuevo poema que Li Po tuviera a bien componer.
Si su vida fue enorme, no menos lo fue su muerte. Dicen que en una excursión en barco, ebrio y emocionado, se lanzó al agua para abrazar el reflejo de la luna. Y se ahogó. Cierto o no, era muy capaz de hacerlo, y eso es prueba de lo emocional y auténtica que podía ser su poesía.
Uno desea que ese fuera su final. Que el Augusto Personaje de Jade, harto de esperarle, lo tentara con esa Luna tan buena amiga y lo alojara, ya definitivamente inmortal, en una constelación. Sin duda su poesía ya era divina.
De entre su producción, el más inmortal de sus poemas es esta Pequeña Fiesta, que reproduzco aquí (a menos que Wikipedia me haya tomado el pelo, porque ustedes entenderán que yo, de chino, no tengo ni idea):

花間一壺酒
獨酌無相親
舉杯邀明月
對影成三人
月既不解飲
影徒隨我身
暫伴月將影
行樂須及春
我歌月徘徊
我舞影零亂
醒時同交歡
醉後各分散
永結無情遊
相期邈雲漢

La, dicen, más fiel traducción al inglés es esta, de Arthur Waley:

A cup of wine, under the flowering trees;
I drink alone, for no friend is near.
Raising my cup I beckon the bright moon,
For her, with my shadow, will make three people.
The moon, alas, is no drinker of wine;
Listless, my shadow creeps about at my side.
Yet with the moon as friend and the shadow as slave
I must make merry before the Spring is spent.
To the songs I sing the moon flickers her beams;
In the dance I weave my shadow tangles and breaks.
While we were sober, three shared the fun;
Now we are drunk, each goes their way.
May we long share our eternal friendship,
And meet at last on the Cloudy River of the sky.

Que les traduzco, para darles cuenta de la letra del poema:

Alzando mi copa con un gesto invito a la brillante luna,
Pues con ella, y mi sombra seremos tres.
La luna, cielos, no es bebedora;
Silenciosa, mi sombra gatea a mi lado.
Pero con la luna como amiga y la sombra como mi esclava
Debo hacer fiesta antes de que pase la Primavera.
A las canciones que canto la luna ondula sus rayos;
En la danza que trenzo mi sombra se enreda y se parte.
Mientras estuvimos sobrios, tres compartieron la diversión;
Ahora estamos ebrios, y cada uno va por su lado.
Que podamos largo tiempo compartir nuestra eterna amistad,
Y encontrarnos al fin en el Brumoso Río del cielo.

Pero es el espíritu de este poema el que ha inspirado centenares de versiones, hasta el punto de que pocos poetas no han sido tentados por él.
Una de las mejores, a mi juicio, es la catalana, debida a Marià Manent:

Prenc un flascó de vi
i entre les flors bevia.
Som tres: la lluna, jo
i l’ombra que em seguia.

No sap beure, per sort,
la lluna, bona amiga,
i la meva ombra mai
la set no l’angunia.

Quan canto, vet ací
la lluna que s’ho mira;
quan em poso a dansar,
l’ombra em fa companyia.

Quan s’acaba el festí,
els convidats no em fugen:
vet ací una tristor
que mai no l’he tinguda.

Si me’n torno al casal
em segueix l’ombra muda,
i una mica més lluny
m’acompanya la lluna.

[Tomo un frasco de vino
y entre las flores bebía.
Somos tres: la luna, yo
y la sombra que me seguía.

Por suerte, no sabe beber
la luna, buena amiga,
y a mi sombra la sed
jamás la mortifica.

Cuando canto, he aquí,
la luna se lo mira;
cuando me pongo a bailar,
a mí se añade la sombra.

Cuando se acaba el festín,
los invitados no me rehúyen:
he aquí una tristeza
que me es desconocida.

Si vuelvo a casa,
me sigue la sombra muda,
y un poco más lejos
me acompaña la luna. ]

Los poemas están para ser oídos. E incluso cantados. Muchos han cantado esta versión, con música de Toti Soler, y de entre ellos, Joan Manuel Serrat:



¿Quién no puede emocionarse ante la belleza? Yo, cuando levanto mi copa en soledad, no puedo menos que sentirme acompañado por mi sombra y por Li Po. Y sí, a veces también por la Luna.

Feliz Año Nuevo.

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La Trista Mort del Noi Ostra, de Tim Burton

(The Melancholy Death of Oyster Boy & Other Stories)
Angle Editorial, col. El Far
Barcelona, 20072 [1997]
Ed. Bilingüe.
Versión de Miquel Desclot

Existe edición castellana en Ed. Anagrama:
La Melancólica Muerte de Chico Ostra

Como ya vimos al hablar de Edward Gorey, la tradición macabra-infantil no tiene sus inicios en Tim Burton, sino que es algo que se remonta a mucho tiempo atrás. Y en consecuencia, que cualquiera que descubriera a Gorey después de a Burton percibiría claramente que esa había sido una influencia poderosa en la ficción de este último.
Esa influencia no es en ningún lugar más evidente que en este libro.
Esta Melancólica Muerte de Chico Ostra es una compilación de historias en verso e ilustradas que harán las delicias de aquellos que cultivan este peculiar campo que es la ficción macabra infantil, a medio camino entre el nonsense y el terror, entre la fantasía y el cuento clásico infantil, entre la poesía jocosa y el cautionary tale. Amores de bastón y Cerilla, El niño con clavos en los ojos, La niña de muchos ojos, Chicomancha, La niña vudú, El Bebé Ancla, son unas cuantas de estas historias bien compuestas y rimadas, extravagantemente originales, macabras y desconcertantes, que sin embargo, y es también característico de este tipo de ficción, son simpáticas en el tratamiento de sus personajes.
Lo que nos dicen, en suma, es que lo macabro, lo extraño, forma parte de nosotros, y que en esta humanidad esencial de los personajes, por muy diferentes que sean de nuestras convenciones, también nos reconocemos. Es una constante de la ficción de Tim Burton, el redefinir estos límites de la humanidad de manera que sean más incluyentes (y, por tanto, más humanos).
¿Perciben la paradoja? Pero no es una paradoja nociva, al contrario. El mundo de la fantasía es más rico y más humano que la vida real. ¿Quién tiene la culpa de que esto sea así? Pues nosotros mismos.
Absténganse de su lectura las personas incapaces de suspender durante algún tiempo su incredulidad, y los indeseables de este mundo en general, en particular los banqueros. A todos ellos, mis condolencias por su desgracia.

Portada y sinopsis
Portada y sinopsis de la edición castellana

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Poesía y Fútbol


Las relaciones entre la literatura y el deporte han sido siempre difíciles, sobre todo desde que la intelectualidad determinó que las manifestaciones literarias tenían que ser de una espiritualidad pura, alejándose de cualquier veleidad física y terrenal, probablemente por menosprecio al sudor, obviando que éste suele ir acompañado de la sangre y las lágrimas, en palabras de Winston Churchill, y eliminando esos himnos olímpicos de Píndaro, populares en la Grecia clásica.
Por fortuna, esta percepción ha ido cambiando con el tiempo. Cierto es que, en Barcelona, las cosas han sido más fáciles. La imbricación del Fútbol Club Barcelona con la sociedad ha sido una, por motivos políticos, sociológicos y de otra índole, muy alta, de modo que el Barça siempre ha sido parte integrante de la sociedad civil y, a su vez, el Barcelona ha respondido a esta pertenencia de forma probablemente única. Prueba de ello son los carteles del 75 y el 100 aniversario, obras de Miró y de Antoni Tàpies; el que sea un club que adquiere regularmente obras de arte relacionadas con el fútbol y que ha organizado una bienal artística; la letra de su canto (que no himno), obra del escritor Josep Mª Espinàs. Y otras muchas.
El ayuntamiento de Barcelona, con buen criterio, ha puesto en la fachada lateral de un edificio un caligrama (que pueden ver en la imagen), obra de Carles Sindreu i Pons, titulado Futbol ed. 1928, en una de las calles frente al Camp Nou (uno de los estadios más bellos del mundo, arquitectónicamente hablando, y uno que, si levanto la vista desde la biblioteca en la que escribo esto, puedo ver), que dice así:
Amb el llavi esquinçat
l'ironia
ara un home ha blocat
[Con el labio rasgado
la ironía
ahora un hombre ha blocado]
tres versos intercambiables con sentido que resultan oportunos en su grafismo, significado y localización.
Pese a su normalización, sigue chocando esta unión del fútbol y el poema. Y eso incluso después de que Rafael Alberti dedicara su Oda a Platko (a la que homenajea este caligrama; esta Oda se publicó en 1928) a ese portero del FC Barcelona:
Ni el mar,
que frente a ti saltaba sin poder defenderte.
Ni la lluvia. Ni el viento, que era el que más rugía.
Ni el mar, ni el viento, Platko,
rubio Platko de sangre,
guardameta en el polvo,
pararrayos.
No, nadie, nadie, nadie.
Camisetas azules y blancas, sobre el aire.
Camisetas reales,
contrarias, contra ti, volando y arrastrándote.
Platko, Platko lejano,
rubio Platko tronchado,
tigre ardiente en la yerba de otro país.
[...]
Si alguien se resiente de esta entrada, lamento decirle que la escribo muy a gusto, acompañado del espíritu de Sindreu, Alberti, Eduardo Galeano, Vázquez Montalbán, Javier Marías, Manuel Rivas, Sergi Pàmies, Lluís Permanyer, Espinàs, Serrat y muchos otros. Y la escribo también porque, justamente hoy, empieza a rodar el balón. A rodar en serio, quiero decir: empieza la Copa de Europa y juega el Barça. Hoy empieza una aventura que puede ser dramática, o épica, poética tantas veces que ya conquistó el año pasado a un dramaturgo, Sergi Belbel, para el fútbol.
Y si siguen creyendo que exagero con la poética del fútbol, pregúntenle a Serrat. Hablando de Kubala, él decía: «Permitidme glosar la gloria de estos hechos / como lo hacían unos años atrás los griegos».
De la fotografía: © 2009, Daniel González Martín. Todos los derechos reservados.

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Los Fantasmas del Roxy, de Juan Marsé y Joan Manuel Serrat

Letra de Juan Marsé y Joan Manuel Serrat
Música de Joan Manuel Serrat
En Bienaventurados
BMG Music Spain, 1987

En la reseña anterior hablé de la poética de Juan Marsé. Y es que cualquier narrador, aunque no escriba poesía, concita en su obra una cierta poética, un cierto discurso que, por el mero recurso artístico de la palabra, no puede ser otra cosa que poético.
En el caso de esta canción/poesía que les ofrezco hoy, desconozco el grado de colaboración que pudo existir entre Serrat y Marsé, si es que existió alguna. Y digo esto porque muchas de las imágenes y los versos que componen la canción figuran, como palabras en prosa, en el relato El Fantasma del Cine Roxy.
Poco más que extraerlos, ordenarlos, conformarlos métrica y rimadamente, añadir y precisar situaciones, darles narratividad continua y la canción estaría ya hecha.
Por descontado, las cosas no son tan sencillas, y cualquier mindundi sin talento que lo intentara haría una desgracia. Serrat no es un mindundi, y su talento poético ha sido probado ya tantas veces que es ocioso remarcar sus méritos, que se sostienen solos.
Pero valga esta colaboración Marsé/Serrat como homenaje que se dedicaron entre sí: el mérito de Marsé de encerrar poesía en una narración y el de Serrat en hallarla y (re)componerla.
Que ustedes la disfruten.

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La Voz a Ti Debida, de Pedro Salinas

En La Voz a Ti Debida. Razón de Amor. Largo Lamento.
Eds. Cátedra, col. Letras Hispánicas
Madrid, 1997 [1933]
Ed. de Montserrat Escartín

La Voz a Ti Debida, título que evoca un tema de la Égloga III de Garcilaso, es en realidad un largo poema de amor compuesto de setenta poemas. Título que rinde homenaje a la voz que el pensamiento, la presencia y la ausencia de la amada provoca en el poeta.

[4]
[...]
Y aún espero tu voz:
telescopios abajo,
desde la estrella,
por espejos, por túneles,
por los años bisiestos
puede venir. No sé por dónde.
Desde el prodigio, siempre.
Porque si tú me llamas
─¡si me llamaras, sí, si me llamaras!─
será desde un milagro,
incógnito, sin verlo.
Nunca desde los labios que te beso,
nunca
desde la voz que dice: "No te vayas."

Componen, es su conjunto y por separado unos poemas de amor hermosísimos, de los mejores de la lengua castellana, que conforman una visión de la persona amada total, desde lo abstracto a lo concreto.

[14]
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres,
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!

Quñitate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
[...]

Dámaso Alonso, que fue gran amigo de Salinas (y él mismo gran poeta), describió esta Voz como una especie de escala mística, en la que se asciende desde la potencialidad del amor hasta la "gloria de la unión" y cae después a la desolación del desencuentro.

[28]
No. Los días, el tiempo,
no te serán contados
nunca en esfera blanca,
tres, cuatro, cinco, seis.
Tus perezas, tus prontos,
tu gran ardor sin cálculo,
no se pueden cifrar.
Siéntelos tú, desnuda
de reló, en la muñeca:
latido contra número.
¿Amor? ¿Vivir? Atiende
al tic tac diminuto
que hace ya veinte años
sonó por vez primera
en una carne virgen
del tacto de la luz,
para llevar al mundo
una cuenta distinta,
única, nueva: tú.

El Amor, en Salinas, o más bien la persona amada, tiene en el poeta un efecto de fijación de la propia persona. El mundo pierde su sentido, se difumina, y sólo adquiere relevancia la amada y el efecto que ésta provoca en el poeta, animándole a ser, a convertirse en persona relevante, transformada en trascendente, mientras que antes no era más que un ser anónimo.
De ahí el título, La Voz a Ti Debida, una voz que viene, no del poeta, sino del amor. Poemas de múltiples facetas, que se detienen en los detalles mientras se incluyen en la inmensidad, en un universo centrado y compuesto en la amada.

[34]
Y cuando deseas algo,
no pienso en lo que tú quieres, ni lo envidio: es lo de menos.
Lo quieres hoy, lo deseas;
mañana lo olvidarás
por una querencia nueva.
No. Te espero más allá
de los fines y los términos.
En lo que no ha de pasar
me quedo, en el puro acto
de tu deseo, queriéndote.
Y no quiero ya otra cosa
más que verte a ti querer.

[62]
Cuando tú me elegiste
─el amor eligió─
salí del gran anónimo
de todos, de la nada.
Hasta entonces
nunca era yo más alto
que las sierras del mundo.
Ninca bajé más hondo
de las profundidades
máximas señaladas
en las cartas marinas.
Y mi alegría estaba
triste, como lo están
esos relojes chicos
sin brazo en que ceñirse
y sin cuerda, parados.
Pero al decirme: "tú"
─a mí, sí, a mí, entre todos─,
más alto ya que estrellas
o corales estuve.
Y ni gozo
se echó a rodar, prendido
a tu ser, en tu pulso.
Posesión tú me dabas,
de mí, al dárteme tú.
Viví, vivo. ¿Hasta cuándo?
Sé que te volverás
atrás. Cuando te vayas
retornaré a ese sordo
mundo, sin diferencias,
del gramo, de la gota
en el agua, en el peso.
Uno más seré yo
al tenerte de menos.
Y perderé mi nombre,
mi edad, mis señas, todo
perdido en mí, de mí.
Vuelto al osario inmenso
de los que no se han muerto
y ya no tienen nada
que morirse en la vida.