Bridge of Birds, de Barry Hughart
Corgi Books
Londres, 1986 [1984]
Subtitulada como "Una novela sobre una antigua China que nunca existió", traigo a su consideración una de las novelas más deliciosas jamás escritas.
Durante la recolección de seda del año del Tigre 3337 (639 d. de C.) del pueblo de Ku-fu, todos los niños de entre ocho y trece años caen en una especie de coma profundo que puede llevarlos a la muerte. Todos. Se trata de una plaga. Y, para desesperación del abad médico del monasterio, la pregunta que este formula es básica: "Primero decidme cómo una plaga puede aprender a contar". En efecto, una plaga que deja incólumes a los menores de ocho y los mayores de trece años. En Pekín hay una calle donde viven hombres sabios que pueden dar esa clase de respuestas. Y así Buey Número Diez, coprotagonista de la historia, acudirá a Pekín en busca de un sabio. ¿Pero a qué sabio puede importarle la suerte de unos niños campesinos?
"[...] decidí que iba a tener que golpear en la cabeza a un sabio, meterlo en un saco y llevarlo a Ku-fu, quisiera o no. Entonces recibí un signo del Cielo [...] Brilló sobre el cartel de un ojo, pero este ojo no estaba completamente abierto. Estaba medio cerrado.
"'Parte de la verdad revelada', parecía decir el ojo. 'Algunas cosas las veo, pero otras no'.
"Si este era el mensaje, era la primera cosa sensata que había visto en Pekín, y giré y entré en el callejón".
Allí encontrará a Li Kao, un sabio "con un leve defecto en su carácter" y empezará una serie de aventuras impresionantes, con unos villanos magníficos en su vileza y con historias maravillosas.
¿Es un cuento de hadas? Sí, pero para adultos. ¿Es una novela picaresca? También, pero conservando el sentido de la maravilla. ¿Es una novela de aventuras? Por supuesto, pero hace más por la divulgación de la cultura china que un centenar de estudios sesudos. ¿Una novela de detectives? Claro, pero esos Holmes y Watson que son Li Kao y Número Diez son más originales que cualquier personaje que haya dado la literatura policial.
Y sobre todo es una gran historia, un argumento magnífico.
"─Diez, tenemos un duque malvado que lee las mentes y se ríe de las hachas, guaridas del tesoro escondidas en laberintos supuestamente guardados por monstruos, flautas que narran cuentos de hadas, un fantasma incomprensible que podría haber surgido de uno de ellos, un antiguo juego infantil y un mensaje espectral procedente de la Almohada del Dragón. Si te estás preguntando por la malvada madrastra, espera, porque debe estar a punto de aparecer".
Como dice Anne McCaffrey, "Li Kao puede tener un leve defecto en su carácter, pero el libro no tiene ninguno".
