El Maestro y Margarita, de Mijáil Bulgákov
(Macmep u Mapzapuma)
Ed. Debate, col. Literatura
Madrid, 1998 [1928-40; publ. 1966-67]
Se ha consultado también la edición rusa de
Azbuka Klassika
San Petersburgo, 2000
El Maestro y Margarita es una de las grandes obras literarias de todos los tiempos.
Y podría dejarlo aquí (y algunos dirán que debería hacerlo, ja, ja). Pero las exigencias de la reseña obligan a extenderse y completarla con datos que yo definiría como superfluos. Pero, créanme: hay que leer El Maestro y Margarita.
La narración de Bulgákov se estructura alrededor de tres historias: La visita, en una especie de gira de inspección, del diablo (Voland) a Moscú, en la cual Satanás y su séquito crearán un caos que pondrá en ridículo toda la sociedad moscovita y soviética; la historia de Poncio Pilatos y su encuentro con Joshuá Ga-Nozri, un relato menos (o más) evangélico de lo que pueda parecer; y la historia de amor de Margarita, enamorada irremisible y trágicamente del maestro, un literato que, justamente, ha escrito en su única obra la historia de Poncio Pilatos, y al que la intelligentsia literaria ha atacado de forma tan feroz que le ha llevado a la reclusión en la casa del dolor, un sanatorio mental en el que desaparecer de la vida de Margarita, en el intento de evitar nuevos sufrimientos a su amada.
Tres historias dispares pero que se imbrican en un todo absolutamente coherente y bello.
Se han dicho muchas cosas sobre Bulgákov y El Maestro y Margarita... Que debido a su formación teatral domina los diálogos y las situaciones. Que posee una aguda percepción de su sociedad. Que es una parábola sobre la historia del propio Bulgákov. Todo ello es verdad. Pero además, nos hallamos con algo más que un dramaturgo puesto a novelista, que un cuadro de costumbres satírico, que una venganza ante el impuesto ostracismo estalinista. Hay escenas potentísimas. La función en el teatro Varietés, con su curiosa inversión de papeles: el diablo Voland contemplando desde el escenario el espectáculo que le brindan los espectadores moscovitas. Las andanzas del locuaz y burlón Koróviev y su bromista y desmesurado compañero el gato (¿o no?) Popota; el siniestro demonio Asaselo. El sueño de la entrega de divisas; el vagar incoherente y surreal de Iván Nikoláyevich Desamparado; la bellísima historia de amor, más sugerente todavía por desusada; la hilarante escena de todo un edificio gubernamental cantando a coro y al unísono, en intervalos de tres minutos, "Glorioso es el mar sagrado del Baikal". Y una de las más bellas novelas históricas jamás escritas, la historia de Poncio Pilatos.
El catálogo de personajes es impresionante; y uno tiene la impresión de que todos son plausibles, todos pueden existir, ya sean ridículos, patéticos o entrañables.
No voy a hacer ninguna interpretación sobre la obra. Se me ocurren, a bote pronto, más de una veintena. Todas argumentables, y con toda probabilidad, voluntariamente incluidas por el autor.
Pero, aunque sólo sea por una vez, acérquense a la obra sólo dispuestos a sorprenderse a cada página, si la leen por vez primera. Tendré una sana envidia de ustedes, que tendrán el privilegio que otorga el descubrimiento personal de una obra maestra. Para los que la releemos, la contemplamos en su estante con cariño, con una inusitada ternura. La que reservamos a esas obras que nos han dado una sensación única.
Y por supuesto, webs, webs, webs: Una dedicada a El Maestro y Margarita en inglés, francés, neerlandés y ruso, muy completa; otra dedicada Bulgákov en alemán, inglés y ruso; otro dedicado obras de Bulgákov en ruso e inglés; finalmente, una deliciosa en inglés sobre curiosidades sobre El Maestro y Margarita.
