En las Montañas de Holanda, de Cees Nooteboom
(In Nederland)
Eds. Siruela, col. Nuevos Tiempos
Madrid, 2009 [1984]
Prólogo de Alberto Manguel
Traducción de Felip Lorda i Alaiz
Con todo respeto para el valioso prólogo de Alberto Manguel, el concepto que a mi juicio es central en esta novela de Nooteboom es el de "geografía".
En las Montañas de Holanda es una reformulación del cuento de Andersen La Reina de las Nieves. Holanda se extiende más allá de sus fronteras "reales", y es un imperio que llega hasta Gibraltar por el sur y hasta Albania por el este. Por supuesto, en la Holanda o, por hablar con propiedad, los Países Bajos, no hay montañas, de modo que el mísmo título español es un absurdo en el mundo del escritor y el lector, pero ya marca un territorio mítico. El lugar de los hechos es Aragón, donde una pareja de ilusionistas enamorados, cada uno la mitad platónica del otro, se ve separada por el secuestro de él, Kai, por parte de una "capo" de bandidos fría e inhumana, la Reina de los Hielos o de las Nieves. Todo esto es imprescindible, pero por sí solo no constituye el relato.
Ya he dicho que el concepto geografía es central en esta novela. Empezando por la física, el enclavarla en un lugar irreal y mítico como es una Holanda con montañas, un territorio dividido en el llano norte ordenado y apolíneo y el sur agreste y montañoso, el dionisíaco e inmarcesible para aquellos que viven en un mundo preciso y matemático donde dos más dos siempre son cuatro. Pero también la geografía del cuento y la propia del narrador, que entra de continuo en la narración, de modo que la historia que escribe en un colegio vacío por las vacaciones estivales (otro escenario mítico, el de la infancia perdida, pero extrañado por la ausencia de sus habitantes naturales) no es sino un complemento de la que el narrador describe de sí mismo y del proceso de creación de la "otra" historia. También de la geografía del mito, de la narración y de los cuentos de hadas, cada uno con una frontera y límites precisos: «Las novelas describen cómo es la vida, porque narran aquello que puede ser. El mito da respuestas imposibles a preguntas sin solución. Los mitos son ejemplos; las novelas, imágenes; los cuentos de hadas, mentiras amables que cuentan los hombres incapaces de resistir el mito malogrado de la vida. En los mitos, los seres humanos viven eternamente. En los cuentos, viven muchos años y son felices. En las novelas, al final de esos muchos años empieza la desdicha, y la mayoría de las veces incluso antes».
En las Montañas de Holanda es una continua reformulación, una transgresión, de las fronteras de la geografía política que define el mito, la novela y el cuento de hadas. Estos experimentos, cuando lo son, quedan siempre cortos, pero no en este caso, y el mérito es la narración inteligente y la comprensión de todos estos terrenos que muestra Nooteboom.
Esta novela es sorprendente de continuo, alineal en su planteamiento y desarrollo, pero coherente en todo momento, e inteligente y fascinante como sólo lo son las obras maestras. Finalmente, la transgresión en su totalidad definitiva la logra el estilo de Nooteboom cuando la frontera entre ficción y realidad queda borrada en la mente del lector, que se enfrenta a una historia que desea real, en un mundo que reconoce como posible y con unos personajes que son hallables en su entorno. Obra maestra.
Portada y sinopsis
