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Navegación de Cabotaje, de Jorge Amado

(Navegação de Cabotagem (Apontamentos para um Livro de Memórias que Jamais Escreverei))
Alianza Editorial, col. Alianza Tres
Madrid, 1994 [1992]

Como anuncia el subtítulo del libro, Apuntes para un Libro de Memorias que Jamás Escribiré, esto no es un libro de memorias al uso, del estilo nací, crecí, me formé, llegué, vi y vencí, libros que por exceso o por defecto suelen ser más fabulaciones sobre la realidad, las penúltimas novelas de los escritores; más bien es un conjunto de evocaciones, caóticas o no tanto, desordenadas, minimalistas a veces, anecdóticas otras, reflexivas unas cuantas, de los aconteceres en la vida de Jorge Amado, de sus mujeres (la mayoría protegidas por el apelativo común de Maria de...), de sus conocidos (y eso quiere decir toda la vida literaria brasileña, gran parte de la portuguesa y una buena representación de la mundial) y, sobre todo, de Brasil, ese personaje omnipresente en las novelas de Jorge Amado.
Maestro de la narración, al escoger este formato tuvo la intuición genial de que la memoria cabal y esquemática dejaba poco espacio a la fantasía (que no irrealidad) que preside su obra. Mediante la evocación fragmentaria y en apariencia dispersa, Amado entra en conversación de sobremesa o de café con el lector; le excita la curiosidad, deja espacio a la imaginación del interlocutor y se mueve con agilidad y amenidad.
Ciertamente el lector desconoce qué es lo que Amado le va a contar acto seguido. Y, sea referido a Brasil, a las adaptaciones cinematográficas, a la vida literaria, al proceso de creación, a la política o a la gastronomía, entre algunos de los muchos temas que trata, el lector, convertido en contertulio, queda más enterado y enriquecido sobre el universo vital del escritor que mediante la lectura de cualquier biografía.
Sólo hay un punto negro, sin embargo, y no es debido a la pluma de Amado. Como dice la nota previa, la "edición española constituye una selección realizada sobre la edición original, cuya extensión total sobrepasa las seiscientas páginas". Cabe preguntarse si merecía la pena suprimir ciento y pico páginas en un libro que, en edición castellana, llega a las quinientas. Y discutir que lo suprimido lo sea "por referirse a aspectos específicos de la cultura brasileña (y, en especial, de la cultura bahiana)", cuando justamente estos aspectos son los más presentes en la obra de Amado. Misterios de la edición.
En cualquier caso, pocos libros biográficos resultan tan divertidos, interesantes y útiles como estas notas amicales y sorprendentes de un genio de las letras brasileñas que lo es, además, de la literatura mundial.

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Gabriela, Clau i Canyella, de Jorge Amado

(Gabriela, Cravo e Canela. Crônica de uma Cidade de Interior)
Eds. 62, col. Les Millors Obres de la Literatura Universal (Segle XX)
Barcelona, 1997 [1938]
Trad. de Anna Alsina i Keith

Acabo de pasar unos días magníficos en la ciudad de São Jorge des Ilhéus. Esto no es infrecuente; muchos escritores consiguen ese efecto mágico de transportarte a un lugar o a una época, pero muy pocos lo logran con la potencia que alcanza Jorge Amado.
Gabriela, Clavo y Canela es una obra centrada en dos personajes, la Gabriela del título, una mujer libre, espontánea, sencilla y adorable, y la ciudad de Ilhéus, una que se encuentra en el umbral de pasar de un pasado turbulento y épico que la ganó a la selva para los plantadores de cacao (los coroneles) a un futuro de modernidad y desarrollo que tiene y debe comportar un cambio de costumbres y por fuerza el abandono de una visión del mundo y la sociedad inamovible y caciquil.
He hablado de dos personajes, pero en realidad es uno solo, ya que Gabriela adquiere carácter de símbolo de este Brasil salvaje y primario que evoluciona hacia una libertad sin trabas y hacia una personalidad alegre que ve cambiar el mundo sin perder su idiosincrasia y que mantiene en cambio unos valores propios.
En una especie de arabesco que se repita a sí mismo, Gabriela se convierte en símbolo de Ilhéus e Ilhéus se convierte en símbolo de Brasil.
Las virtudes de esta novela, aparte estructura, son muchas: hay escenas tiernas y emocionantes, situaciones violentas, historias de una épica brutal que, sin embargo, son contrastadas con los nuevos usos.
El microcosmos de Ilhéus es uno que se hace familiar al lector con una facilidad, producto de la maestría de Amado, casi insultante. Y pese a ser, en esencia, una novela social, este juego de personajes y situaciones personales conforma un fresco histórico impresionante, con un verismo y una convicción al alcance de pocos narradores.
Una novela alegre, que mantiene absorto al lector en sus historias, con humor y buen sentido, pero que también hace reflexionar. Una novela de tesis, pero con una que no se impone, ni lo intenta, a la narración, y un relato de una época en la que uno no quisiera vivir, pero que sí, página a página, el lector quiere conocer.

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Capitanes de la Arena, de Jorge Amado

(Capitães da Areia)
Alianza Editorial, col. El Libro de Bolsillo
Madrid, 1989 [1937]

Esta novela trata de los niños abandonados de Salvador de Bahia, que se agrupan en bandas, la más conocida de las cuales es la de los Capitanes de la Arena.
La novela conforma una serie de cuadros sobre la vida que se ven forzados a llevar estos desheredados de la sociedad, centrándose de forma principal en su jefe, Pedro el Bala, quien por puro milagro se redimirá de su condición para convertirse en revolucionario, si a esto puede llamarse redención y no una consecuencia moral (tal vez la única salida moral) a su situación marginal y forzadamente delincuente.
Sobrecoge, más que la miseria moral y la ruina social y económica de estos (no hay que olvidarlo) niños forzados a ser adultos, crueles adultos antes de tiempo, la indiferencia de una sociedad que sólo se preocupa de ellos para encerrarlos en reformatorios asesinos o pasarlos por la máquina social de picar carne humana destinada a aquellos que no se resignen a una posición inamovible de escoria al servicio de la sociedad bienpensante.
Amado no nos ahorra ninguna descripción de esta miseria moral y social, pero sabiendo a la perfección dónde yacen los derechos y las obligaciones de cada cual. Quien no conoce más que la miseria, la supervivencia a toda costa y la delincuencia no tendrá más remedio que delinquir. En cambio, aquellos que tienen los medios para modificar esta situación de base son culpables por inacción, por mantener estas condiciones intolerables, y por preservar como si de un privilegio se tratara este este statu quo.
La primera edición de esta obra, de 1937, fue requisada y quemada en la plaza pública. Con todas las contradicciones que conlleva siempre la censura, esta vez actuó con coherencia. Era necesario destruir una obra no por revolucionaria, sino porque avergonzaba a toda una sociedad y un sistema.
Esa sociedad avalaba los relatos como los de Corazón, de Edmundo de Amicis, en los que el mensaje para los niños desheredados y los marginales era muy claro: quédate donde estás, sé bueno, sé dócil y puede que tengas tu recompensa y una vida feliz. Y si no la tienes, no te preocupes, estarás a un paso de la santidad y la vida eterna. Capitanes de la Arena es su reverso, un reverso en el que la realidad constituía una bofetada demasiado insoportable para una sociedad que siempre ha preferido permanecer en la bendita inopia y crearse justificaciones para los males que la aquejan. Aun habiéndolos creado ella misma.
Si socialmente esta novela es demoledora, literariamente es impresionante. Por su realismo, pero también por sus descripciones, el trazado de sus personajes, el ritmo, las situaciones, el trasfondo histórico brasileño y de la ciudad bahiana y los recursos que prenden al lector a la prosa de uno de los mejores narradores brasileños.

Portada y sinopsis