El Relato del Oficial Holandés, de Catherine Crowe

Tenemos hoy un relato de fantasmas de corte clásico, muy en la línea de las narraciones inglesas a la vera del fuego, en la que se nos relata la experiencia de un militar ya retirado durante la campaña de Bélgica de 1830. Allí, el entonces teniente coronel está a punto de pillar a un centinela de su regimiento durmiendo durante la guardia. Sin embargo, la aparición de un perro negro con una franja de pelo blanco en un costado despierta al hombre, evitando así el castigo.
Cuando comenta el hecho en la cena con los oficiales, las sonrisas no tardan en aparecer. El teniente coronel se ha encontrado con Mungo, el perro fantasma del regimiento. El coronel no cree ni una sola palabra, puesto que ha visto con sus propios ojos al animal, pero uno de los oficiales más antiguos y respetados de la unidad le relata que, en realidad, el perro existió, pero que ahora es un espectro cuida especialmente de despertar a aquellos centinelas que pueden dormirse (salvo si están borrachos, puesto que al parecer no les tiene simpatía). El coronel, todavía escéptico, plantea el dilema: si es un fantasma, las balas no le afectarán, y si no lo es, y no es más que un animal amaestrado por los vagos de la tropa, entonces un disparo pondrá fin a la estratagema. Pero el capitán le advierte de que disparar contra el perro tiene consecuencias terribles.
Como pueden ver, todo de corte muy clásico. Sin embargo, son inusuales las historias de fantasmas protagonizadas por animales. Y hay que decir que, pese a ese inicio ya manido por lo utilizado (el de "le voy a contar una historia..."), el relato se mueve con suficiente agilidad y una brevedad y concisión que son de agradecer y que realzan el efecto que se pretende conseguir.

(The Dutch Officer's Story)
En La Eva Fantástica
Eds. Siruela, col. El Ojo Sin Párpado
Madrid, 1989 [1848]

Texto en inglés de The Dutch Officer's Story

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