"No lo Comprendo, No lo Comprendo". Conversaciones con Akira Kurosawa

Y quienes conversan con él son Nagisa Oshima, Gabriel García Márquez y Donald Richie, ni más ni menos. En diferentes registros, Richie haciendo un repaso película a película hasta Yojimbo, de 1961, Oshima entablando la conversación de un "joven Turco" que sin embargo reconoce los méritos del maestro al que entrevista y García Márquez en una charla de iguales, de creador a creados. Estos diferentes puntos de vista proporcionan una visión global sobre el cine y la idea que de él tiene un cineasta reconocido internacionalmente  pero incomprendido durante mucho tiempo en su país.
A Kurosawa se le llamaba "el emperador", no precisamente como un elogio, sino insinuando cierto carácter tiránico. En el transcurso de estas conversaciones queda claro que lo que pasaba por autoritarismo era en realidad un conocimiento intenso de todas las técnicas cinematográficas. Resulta que, antes de la guerra, la productora Toho en la que estaba como aprendiz de ayudante de dirección Kurosawa emprendió un programa educativo en el que todos los cineastas en período de aprendizaje tenían que pasar por todos los departamentos, desde carpintería hasta guión, y aprender cualquier aspecto técnico. Los especialistas posteriores creyeron que Kurosawa se metía en lo que era su dominio. En realidad, probablemente Kurosawa dominaba mejor que ellos sus técnicas, o por lo menos sabía cómo enlazarlas mejor con la totalidad de la producción.
De todas maneras, lo más importante de este libro es la visión que del cine tenía Kurosawa y las muy claras ideas de cómo superar una actitud anticuada que existía en Japón sobre cómo filmar los distintos temas.
Esa filosofía, que le hizo ser poco apreciado en su patria, supuso un paso enorme para la cinematografía nipona, y es seguro que, con mayor o menor talento, que eso no es controlable, el cine japonés actual es heredero de esta visión que Kurosawa, junto a Ozu, Mizoguchi y otros, con penas y trabajos, imprimieron a sus películas.
En unas conversaciones inteligentes, imprescindibles para comprender de verdad la historia de la cinematografía japonesa, y tremendamente valiosas para conocer el pensamiento del director, el habitualmente huraño Kurosawa revela sus opiniones sobre el trabajo creativo y sobre lo que el cine aporta al respecto de la comprensión de la vida y el ser humano. Descubrimos, no las ideas de Kurosawa (irreductible y tenaz, éstas se encuentran es su cine), sino el proceso creativo de un genio, uno de los pocos que ha sido capaz de tender un puente entre culturas muy diferentes, y hacerlo con brillantez y una personalidad arrolladora.

(artículos de Film Quarterly, Akira Kurosawa: My Life in Cinema y Los Angeles Times Calendar)
Confluencias Ed., col. Conversaciones
Almería, 2014 [1960, 1993 y 1991]
Introducción de Donald Richie

Portada y sinopsis


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