¿Por Qué Persisten los Dioses? Una Aproximación Científica a la Religión, de Robert A. Hinde

(Why Gods Persist. A Scientific Approach to Religion)
Eds. de Intervención Cultural/Biblioteca Buridán
Barcelona, 2008 [s. f. ]

En un comentario anterior daba las claves de cuándo se realizaría en estas notas una reseña que fuera demoledora. En ella (cosas de la vuelapluma), me olvidaba de una: aquellos ensayos que tuvieran un punto falsario, o supersticioso, o que pudieran llevar al lector a un engaño o una falacia científica. Bien, ha llegado la hora de desenvainar el cuchillo (o el bisturí) y diseccionar un libro que pretende hacer lo que anuncia en el título mediante un andamiaje de razonamientos que no es más que un cúmulo de medias verdades.
Hinde se preocupa por la persistencia que las religiones tienen en la sociedad humana. Es una preocupación lícita. Sin embargo, ya desde el principio, insinúa que la religión debe ser estudiada científicamente. Ahí su propósito ya empieza a patinar, puesto que, como sabemos, las ciencias, por lo menos las puras, basan su investigación en lo material, lo mesurable, lo matemático. Pero, hay que ser pacientes y esperar a ver sus razones.
Éstas las desarrolla en la parte central del libro, y ahí nuestra sorpresa crece: Hinde analiza la influencia de la religión (o lo religioso) en los campos psicológico, antropológico y sociológico. Por supuesto, estas ciencias (aplicadas, no puras) han estudiado siempre el fenómeno religioso en su influencia a nivel del individuo, su etnia o su sociedad, y con toda licitud.
Pero, me apresuro a remarcar, estas ciencias (aplicadas), no estudian la religión. Estudian los efectos de la religión en el individuo, la etnia y la sociedad. Que es algo muy distinto.
El ejemplo más claro que se me ocurre es el de los cultos "cargo" en el Pacífico. He ahí una religión (que pervive) de la cual conocemos a la perfección su genealogía. La llegada de los grandes pájaros de acero (los transportes y bombarderos estadounidenses de la II Guerra Mundial) que, mediante unos rituales misteriosos (el encendido de hogueras o la disposición de luces para marcar la pista de aterrizaje), la erección de un extraño altar elevado (la torre de control), hacían que los pájaros aterrizasen y los enviados de los dioses daban a los nativos productos benéficos y jamás vistos (chocolatinas, leche condensada, telas brillantes, instrumentos de metal).
Ningún antropólogo que se precie perdería un segundo en analizar la teología del "cargo", ninguno analizaría a los miembros de las fuerzas aéreas estadounidenses como "dioses". El interés es cómo surge y cómo influye esa religión. Y eso que es una de las pocas religiones en las cuales hasta se puede entrevistar y filmar a los dioses hoy en día.
¿Puede ser que nos hayamos confundido? ¿Que Hinde tenga el loable propósito de defender que las ciencias (aplicadas) de la antropología, la psicología y la sociología presten la debida atención a la religión? La respuesta es no.
Lo que intenta es que el estudió de la religión se realice desde el punto de vista biológico y etológico. En el transcurso de su argumentación, primero insinuada y después a las claras, Hinde desliza su pretensión principal: que la religión forma parte del patrimonio genético humano. Cartas boca arriba, por fin.
Este es un libro sibilino. Trabajando con medias verdades, y a veces escondiendo hechos. Todo el libro da la impresión de que el autor ha aprovechado cualquier cosa para "hacérsela venir bien" en apoyo de su tesis.
La religión es universal, dice, pancultural. Allá donde la religión ya no ejerce influencia, el ser humano ha montado otra: la burocracia estatal.
En absoluto dice qué pasa en sociedades laicas occidentales no burocráticas, como en Francia. Llegado el caso, estoy casi seguro de que Hinde invocaría a la Santísima Seguridad Social o al Sacro Subsidio de Desempleo.
Si uno no es religioso, pero le da repelús un gato negro, amigo, la religión está ahí, en su patrimonio genético. No se engañe. Es usted tan religioso como un imam o el papa.
Aquellas sociedades que abolieron la religión han vuelto a la senda (según Hinde, genética) de la creencia. A Hinde le importa un bledo que sociedades como la rusa, que llegaron a tener un 90% de ateos oficiales en sus mejores épocas, hayan vuelto a la religión, sí, pero no en la medida en la que los genes deberían impulsar, y que, si no recuerdo mal, en Rusia persiste un 50% de ateos y/o agnósticos. Da igual ese 50%, en realidad debe creer en la mafia rusa, y un capo es tan bueno como un pope, ¿no?
Los pilotos aliados en la Segunda Guerra Mundial, imagínense, creían en gremlins. Tal es la fuerza de los genes. Aquí, tal vez comprendiendo que se ha pasado y que su argumentación podía pasar de ser un quiero y no puedo a la pura broma, Hinde se arrepiente y (muchas) páginas después precisa que los pilotos "fingían creer" en gremlins.
Todo el libro está lleno de cosas irritantes, al menos para alguien con formación científica. Hinde no realiza una sola cita entrecomillada. Emplea autoridades a troche y moche en apoyo de su tesis, pero jamás nos enteramos de las palabras exactas de su fuente. Lo cual no sólo es sospechoso, sino confuso. Uno nunca sabe cuándo habla Hinde y cuando la fuente documental. Ni si dice lo que interpreta Hinde, claro. Pero este libro es todo él una gran ceremonia de la confusión.
A los científicos que no creen en el estudio científico de la religión, Hinde los tacha de "destructivos". Es una calificación muy insidiosa. Porque, por supuesto, los que sí creen, por contraposición, tienen que ser calificados como "constructivos", palabra esta que sabemos concita las máximas simpatías.
En una prolongación de esa actitud omnipresente de tirar la piedra y esconder la mano, Hinde acusa a Konrad Lorenz de hacer "extravagantes afirmaciones". No sabemos cuáles son éstas, porque Hinde no se digna a mencionarlas, pero no creo que la bibliografía nos ayude demasiado. Sólo se cita un artículo de Lorenz, y, si mi alemán no me engaña, es sobre medio ambiente y pájaros, no sobre religión.
Hinde defiende que la religión es pancultural y genética, pero no nos engañemos. El propio autor nos aclara que, puesto que es la que más conoce, la base de sus ejemplos será la suya, es decir, la buena y vieja religión cristiana occidental. Cuando, en ocasiones, se refiere a las religiones orientales o africanas, Hinde se monta un embrollo monumental, haciendo extrapolaciones que resultarían inadmisibles para cualquier antropólogo.
Podría seguir, pero ya les he cansado bastante, y bastante me ha cansado Hinde a mí.
Capítulo aparte merecen las referencias bibliográficas. Suele ser algo que se obvia, pero que proporciona valiosas pistas sobre el fondo documental de un ensayo. Sólo un 6% son libros científicos, y un 1% de medicina; varios, 3%; textos de sociología, un 13%, de antropología, un 14%; de psicología, un 31%, igual que las fuentes sobre religión. No queda duda de que la base científica pura es mínima.
Otra cosa son estas fuentes sobre religión. Una gran cantidad provienen de una sola fuente, una revista llamada Journal of the Scientific Study of Religion, donde hallamos perlas como: "Motivos para participar en la experiencia religiosa", "Las tres caras del auténtico creyente: motivación para asistir a una iglesia fundamentalista", "Correlaciones de las experiencias místicas y diabólicas en una muestra de estudiantes femeninas universitarias", "Probando la escala de trascendencia de la muerte" y "La herencia protestante y el espíritu de posesión de armas de fuego". Entre otras. Todo esto tiene una resonancia familiar, ¿no es cierto?
Lo peor de todo no es que Hinde intente embarcar a la ciencia (a los científicos; no existe algo llamado Ciencia como una especie de superorganización) en un debate estéril, sino que este debate pueda comprometer el progreso científico.
Y que Hinde, con sus diatribas, se carga de un plumazo la fe. Cualquier estudiante de primero de teología (He ahí la ciencia de la religión, una ciencia muy peculiar, sin embargo, en la que antes de dar un paso, se tiene que pronunciar la frase "Demos por supuesto... que Dios existe"), decía, cualquier estudiante de teología sabe que Dios es inefable. Es decir, no se puede describir con palabras. Y su plan, tampoco. Decir que la religión va con los genes implica echar por el desagüe cosas como la Fe, el Libre Albedrío, y aquella famosa frase de "Dios escribe recto con renglones torcidos". He ahí la definitiva contradicción de Hinde: Al religionar la ciencia, el método científico no existiría, pero al cientificar la religión, la despojaría de toda su base, de toda su esencia.
Quiero ocuparme brevemente de la editorial española, Buridán (desconocemos si es en homenaje al filósofo occamista o a su asno). En la solapa dicen: "desde el surgimiento de nuevas disciplinas como la biología de la religión...". Hinde, por miedo, por vergüenza torera o porque no se atreve a tanto, en ningún sitio menciona una "biología de la religión". Porque es una tontería. Suponer que la religión es un ser vivo que nace, crece, se reproduce y muere es igual a suponer que existe una biología del perchero.

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22 comentarios:

Lluís Salvador dijo...

Al escoger hacer estas notas de forma un tanto kamikaze, es decir, leyendo o releyendo el libro y entonces publicando mi opinión, sabía que renunciaba a un trabajo previo de documentación en aras de, tal vez, una mayor frescura en mis opiniones. Por supuesto, no puedo renunciar a lo que he leído anteriormente, por lo que en cuanto a los libros que relea o los autores que revisite no pienso renunciar a ese bagaje.
Eso no quiere decir que a posteriori de una nueva lectura, no busque cosas sobre el libro o el autor.
En el caso de Hinde, no había leído nada de él, ni tan siquiera lo había oído nombrar, al menos conscientemente. De modo que he realizado, como ya he dicho, posteriormente, una pequeña investigación sobre él en internet.
Hay que decir que es psicólogo, relevante en el campo de la etología y, hasta los últimos tiempos, un nombre relevante dentro del campo científico.
Pero también he encontrado unas cuantas críticas a sus últimas actividades y, en concreto, una crítica a un libro anterior, "Why the Good is Good". Me ha tranquilizado saber que un profesor universitario empleaba casi los mismos argumentos que yo para cargárselo. Al parecer, Hinde se está creando fama en los últimos tiempos como creacionista (disimulado) y como moralista impenitente. Sobre todo, al parecer, se está creando fama de mal investigador teórico.
Todo lo cual no me satisface en absoluto. Ya quisiera yo que todos los libros que se publicasen fueran de decentes para arriba. Pero me tranquiliza. Quiere decir que aquellas cosas que mis profesores y maestros se empeñaron en meterme en la cabeza todavía siguen ahí, y en un razonable buen estado de funcionamiento. Lo bastante como para saber cuando un científico/moralista quiere hacerme comulgar con ruedas de molino.

Anónimo dijo...

La teología la autentica ciencia de la religión??!!!

Déjame que me parta el culo.

Este libro se carga la superstición religiosa lo podáis o no admitir.

Añadidle a este los siguiente e id claudicando, creacionistas supersticiosos:


-Atran, Scott "In god we trust" Antropólogo e Investigador de Dinám. Grupos (Univ. Michigan, EEUU.)
-Bloom, Paul. Psicólogo Universidad Yale. Investigador Bases psicológicas de las creencias.
- Boyer, Pascal (2003): “Religion Explained. Trad Esp. ¿Por qué tenemos religión?”. (Antropólogo y Filósofo. Profesor en el Instituto de Ciencia Cognoscitiva en Lyon).
-Damasio, Antonio (2006): "El error de Descartes: la emoción, la razón y el cerebro humano", “En busca de Spinoza: neurobiología de la emoción y de los sentimientos” Médico Neurólogo director del Instituto Neurológico de la Emoción, la Toma de Decisiones y la Creatividad. Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2005.
-Dawkins, Richard. (2007): "El espejismo de Dios", “El gen egoísta”, “El Capellán del diablo”, “Destejiendo el arco iris”, “Escalando el monte improbable, “El Cuento del antepasado”(Biólogo y Etólogo de Cambridge)
-Dennett, Daniel. (2007): "Romper el hechizo", “La peligrosa idea de Darwin”, otros… (Doctor en Filosofía en Oxford. Especialista en inteligencia artificial y memética.)
-Guthrie, Stewart "Faces in the clouds" Antropólogo de la Universidad Fordham en Nueva York
-Harris, Sam. (2006): "El fin de la fe", “Cartas a una nación cristiana” (Doctorando en Neurociencias en Stanford)
-Hauser, Marc (2008): "La mente moral. Cómo nuestra mente ha desarrollado nuestro sentido del bien y del mal". Barcelona. Ed. Paidós. (Antropólogo y Psicobiólogo en Harvard)
-Hinde, Robert. (2008) “¿Por que persisten los dioses? una aproximación científica a la religión” (Etólogo de Cambridge. Profesor emérito de la Royal Society)
-Hitchen, Christopher. (2007): "Dios no es bueno (grande)" + “Dios no existe, (2009)”, (Filósofo, Economista y Graduado en CC. Políticas. Articulista de New York Times)
-Hood, Bruce. Psicólogo Univ. Bristol (UK)"SuperSense: why we believe in the unbelievable")
-Morris, Brian. (2005): "Introducción a la antropología de la religión" (Prof. Antropología en Cambridge)
-Pinker, Steven (2004): "Cómo funciona la mente", “La tabla rasa”… Psicólogo de Harvard. Exdirector del Centro de Neurociencia Cognitiva en el Instituto Tecnológico de Massachussets.
-Sagan, Carl (1996): “El mundo y sus demonios”, “Cosmos”, “Un punto azul pálido”, etc... (entre otros muchos títulos). Doctor en Astronomía y gran divulgador científico; fundador del SETI. Medalla de Honor de la NASA, al Mérito Científico, Premio Pulitzer, etc.... Profesor de Astronomía y Ciencias Espaciales de la Universidad de Cornell (Nueva York)
-Shermer, Michael: “Por qué creemos en cosas raras” y “How we believe” (Psicólogo, Historiador de la ciencia y Profesor de Economía).
-Stenger, Víctor. (2008): "Dios: la hipótesis fallida" Traducida al español como ¿Existe dios? (Físico y Astrónomo Universidad de Hawai)

Lluís Salvador dijo...

Querido Anónimo marbellí:
(últimamente estoy recibiendo tantos anónimos que he decidido empezar a diferenciarlos un poco; quiero decir anónimos anónimos, no los que después firman, aunque sea con las iniciales).
Veamos, me temo que has leído el libro de Hinde y no has captado sus intenciones (y eso es asunto exclusivamente tuyo) o bien has oído campanas y no sabes de dónde provienen.
De lo que estoy seguro es de que no has acabado de leer con atención mi reseña. Porque uno puede escribir muy mal, pero que me cites fuera de contexto, quiere decir que tienes cierto problema:
citas que yo digo que la teología es la auténtica ciencia de la religión.
Mira, y copio:
He ahí la ciencia de la religión, una ciencia muy peculiar, sin embargo, en la que antes de dar un paso, se tiene que pronunciar la frase "Demos por supuesto... que Dios existe".
Me he topado alguna vez con gente como tú, que parecen impermeables a la ironía. Porque, y como puedes comprender, la frase que te acabo de citar, aparte de decir lo contrario de lo que tú crees que dice (y de sacarla fuera de contexto, con lo que, querido anónimo marbellí, en el campo científico ya habrías recibido tarjeta amarilla), leída en toda su extensión, no puede ser tomada de otra manera que irónica. Aparte de sacarme de contexto (que no de mis casillas; se necesita algo más que un anónimo para eso) me pones en mi boca esto de "auténtica". Que yo no pronuncio (y sí, es segunda tarjeta amarilla, y esos significa...).
Pártete lo que quieras. Cada uno es libre de hacer de su culo un pito, como creo que dicen los argentinos.
En cuanto a eso de que Hinde se carga la superstición religiosa, no sé si tomármelo a choteo o tener un poco de piedad, pensando en que Hinde, sin duda te ha ganado para su causa. Porque el hecho de que Hinde diga que la religión la llevamos en los genes, con perdón, suena a primer paso hacia la creencia en ese gran relojero que tan confuso parece tenerte.
La religión es una cuestión sociocultural. Insinuar que es genética, no sólo conlleva asuntos peligrosos como justificaciones eugenésicas, sino, insisto, la claudicación de la ciencia ante el creacionismo.
Respecto a lo del argumentum ad verecundiam (y si no sabes de qué te hablo, probablemente es que no estemos jugando en la misma liga), no sólo basta con citar una recua de bibliografía, sino citar porqué se cita. No sé si me explico. Por cierto, si en vez de buscar por la etiqueta de "religión" en este blog hubieses buscado por la de "ciencia" te hubieras encontrado conque tengo algo que decir sobre Shermer. Curiosamente, en detrimento de los creacionistas. Pero, es evidente cuál es tu principal interés...
Por último: Llevo casi un año con este blog, y supuse que llegaría el día en que recibiría un comentario insultante. Lo que no me imaginaba es que me insultaran llamándome creacionista (que no soy) y supersticioso (que tampoco, salvo con funciones jocosas, humorísticas e irónicas). El problema es que lo pones en plural. Esa calificación (que es insultante para cualquiera de mis lectores), es inadmisible. De modo que, querido anónimo marbellí, tienes el dudoso honor de ser el primero que en este blog ha empleado el insulto. Cosa, que por supuesto, no voy a tolerar más. Quede tu comentario aquí como muestra de lo que no hay que hacer en este blog.
Venga, feliz año Darwin (un deseo que no creo que te haga demasiada gracia). Yo, por lo menos, lo estoy disfrutando intensamente.

Daniel Fdez. Rosado dijo...

1ª PARTE-----------------------

Bien, hablemos pues en serio. Pongo un contraargumento a cada comentario suyo señor Llluís.

Comentario 1- …Hinde ….. ya desde el principio, insinúa que la religión debe ser estudiada científicamente. Ahí su propósito ya empieza a patinar, puesto que, como sabemos, las ciencias, por lo menos las puras, basan su investigación en lo material, lo mesurable, lo matemático. Pero, hay que ser pacientes y esperar a ver sus razones.

-La religión no solo puede ser estudiada científicamente si no que ya lo está siendo desde hace unos años. Fíjese hasta qué punto es así que hasta la Fundación Templeton (organización religiosa que premia a científicos que se unen a su causa ofreciendo un premio multimillonario)- ha financiado con 2,5 millones de € una investigación al Instituto para la Antropología cognitivo-evolutiva de la Universidad de Oxford. Me imagino que el equipo multidisciplinar de antropólogos, neurobiólogos, sociologos, etc que formar parte del equipo bajo la dirección del Psicólogo Justin Barrett no es científico para usted.

Puede verlo aquí: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/03/20/ciencia/1206045345.html

Autor este, por cierto de una obra ya de por sí clarificadora: “Why Would Anyone Believe in God?” donde aporta aun más datos a los ofrecidos por obras anteriores como:
- Guthrie, Stewart "Faces in the clouds" Antropólogo de la Universidad Fordham en Nueva York
- Atran, Scott "In god we trust" Antropólogo e Investigador de Dinám. Grupos (Univ. Michigan, EEUU.)

…y a la que se le añade justo ahora: Hood, Bruce. Psicólogo Univ. Bristol (UK)"SuperSense: why we believe in the unbelievable" (2009)
Puede leer un breve resumen del contenido en:
http://www.laflecha.net/canales/ciencia/noticias/creer-en-lo-sobrenatural-es-una-caracteristica-comun-a-todos-los-seres-humanos?_xm=rss

Sigamos…

Comentario 2- ….Hinde analiza la influencia de la religión (o lo religioso) en los campos psicológico, antropológico y sociológico. Por supuesto, estas ciencias (aplicadas, no puras) han estudiado siempre el fenómeno religioso en su influencia a nivel del individuo, su etnia o su sociedad, y con toda licitud. Pero, me apresuro a remarcar, estas ciencias (aplicadas), no estudian la religión. Estudian los efectos de la religión en el individuo, la etnia y la sociedad. Que es algo muy distinto.

El hecho de “bajar” la categoría de la Antropología, la Sociología o la Psicología por el hecho “gratuito” de calificarlas como ciencias (aplicadas) y por ello suponer que de ellas no puede surgir un conocimiento “cierto” sobre religión por ser esta (en su opinión anterior a este) una cuestión sociocultural…. Solo me hace pensar 1- que usted no tiene idea de ninguna de esas ciencias; 2- que usted se formó en una facultad de ciencias puras hace 30 años y aun guarda el prejuicio hacia las ciencias sociales (más patético aun que el 1º caso) o 3- Que es usted teólogo o creyente, con lo cual queda usted invalidado por principios a juzgar este tema por razones obvias. También cabe la ominosa posibilidad de una combinación de ambas que es frecuente entre universidades católicas.

Verá usted, respecto a lo que la ciencia estudia actualmente de la religión le informaré (sin cobrarle por ello) que están involucradas de forma interdisciplinar la neuroanatomía, psicología evolutiva del desarrollo cognitivo, antropología evolutiva, Filosofía simbólico cognitiva, sociología y afines.

Valga como pequeña muestra lo siguiente: http://humanismonaturalistacientifico.blogspot.com/2009/01/neurociencia-de-la-religin-1-la.html

Así pues el estudio es sociocultural, sí, también, pero primordialmente es antropológico de base psicoevolutiva y sustratos neuroanatómicos. Por lo que Hinde (Etólogo y Psicólogo de la Royal Society y profesor emérito de Zoología en Cambridge) tiene razón diciendo que hay motivos para pensar que haya base genética, en sentido no más en ser religioso sino más bien en supersticioso (condición previa para ser religioso) más que usted haya tenido una sesgada interpretación de su lectura.

Daniel Fdez. Rosado dijo...

2ª PARTE------------------------

Seguimos:

Comentario 4- ….¿Puede ser que …. Hinde tenga el loable propósito de defender que las ciencias (aplicadas) de la antropología, la psicología y la sociología presten la debida atención a la religión? La respuesta es no.

La respuesta es SÍ, … y ha quedado claro… no por la fuerza de sus pseudoargumentos sino por la contundencia de los hechos, entre ellos los citados hasta ahora.

Comentario 5- ….Lo que intenta es que el estudió de la religión se realice desde el punto de vista biológico y etológico. En el transcurso de su argumentación, primero insinuada y después a las claras, Hinde desliza su pretensión principal: que la religión forma parte del patrimonio genético humano. Cartas boca arriba, por fin.

Su estrecha comprensión de este libro, debido con seguridad a los motivos 1,2 y 3 antes citados, reduce la conclusión a un simplón “la religión forma parte del patrimonio genético humano” pero eso no es lo que dice, es lo que usted quiere hacer creer que dice.

Lo que explica y justifica con detalla, lo repito, es que: la línea actual de investigación y la que más frutos ha dado para comprender la religión como un hecho natura es aquella que primordialmente se basa en el estudio antropológico de base psicoevolutiva y sustratos neuroanatómicos… considerando que el homo sapiens-sapiens conlleva intrínseco un medio fácil y eficaz de explicar los fenómenos son tener que comprenderlos, esto es la SUPERSTICIÓN condición sine qua non para ser religioso.

Comentario 6- ….Este es un libro sibilino. Trabajando con medias verdades, y a veces escondiendo hechos. Todo el libro da la impresión de que el autor ha aprovechado cualquier cosa para "hacérsela venir bien" en apoyo de su tesis.

No trabaja con medias verdades. Es usted quien no entiende la mitad, ha quedado claro.

Comentario 7- ….La religión es universal, dice, pancultural. Allá donde la religión ya no ejerce influencia, el ser humano ha montado otra: la burocracia estatal.

Lo universal es el mecanismo psicológico de animismo y finalismo por el cual los animales y, entre ellos nuestra especie, tienen una gestión rápida e intuitiva de las cosas que pasan a su alrededor, cuestión altamente relevante como mecanismo adaptativo de supervivencia por las razones que cualquier persona formada (aun de forma aficionada) en psicología, biología o etología. Esto además forma parte de la programación de 1º curso de Psicología (Psicología del desarrollo cognitivo-afectivo). Por esta causa un gato o un perro o un niño de 4 años atribuyen vida a una pelota si esta “aparentemente” se mueve sola. Y más concretamente en los humanos permite antropomorfizar fenómenos naturales (ver caras en las nubes, en cantos de piedras, formas humanas en los árboles, etc.)… todo ello condición necesaria para que en el mismo momento en el que el homo sapiens-sapiens (1º ser consciente de que sabe) atribuya finalidad, vida y voluntad a fenómenos que le asombran cuando no hace más que intentar comprender de forma humilde el mundo que le rodea.

Comentario 8- ….Si uno no es religioso, pero le da repelús un gato negro, amigo, la religión está ahí, en su patrimonio genético. No se engañe. Es usted tan religioso como un imam o el papa.

Lo dicho, como no comprendió lo expuesto por Hinde ya perdió el hilo de todo. Imperdonable.

Daniel Fdez. Rosado dijo...

3ª PARTE---------------


Comentario 9- ….A Hinde le importa un bledo que sociedades como la rusa, que llegaron a tener un 90% de ateos oficiales en sus mejores épocas, hayan vuelto a la religión, sí, pero no en la medida en la que los genes deberían impulsar, y que, si no recuerdo mal, en Rusia persiste un 50% de ateos y/o agnósticos.

Dato anecdótico que ni si quiera tiene que ver con el libro. Además si se ha enterado de lo que le he dicho, entenderá que hay ateos supersticiosos y creyentes (homeopatía, fantasmas, almas, etc) porque ateo es negar a dios pero no por ello dejar de ser animistas (atribuir voluntad a fenómenos) ni finalista (atribuir un sentido intuitivo y antropomorfo a cosas incompresibles para ellos). Como queda clara en la tesis de Hinde, el ser humano es dualista por naturaleza, es contraintuitivo pensar que la mente es el cerebro, lo sencillo es dejarse llevar por la idea de que hay un cuerpo y un alma. Y esta es la base de toda superstición, incluida la religión.

Comentario 10- ….Todo el libro está lleno de cosas irritantes, al menos para alguien con formación científica. Hinde no realiza una sola cita entrecomillada. Emplea autoridades a troche y moche en apoyo de su tesis, pero jamás nos enteramos de las palabras exactas de su fuente. Lo cual no sólo es sospechoso, sino confuso. Uno nunca sabe cuándo habla Hinde y cuando la fuente documental. Ni si dice lo que interpreta Hinde, claro. Pero este libro es todo él una gran ceremonia de la confusión.

El libro está lleno de “cosas irritantes” para aquellos que se aferran al dualismo supersticioso porque entran en clara disonancia cognitiva. Entiendo que es un paso duro aceptar que se es supersticioso, pero así es. Respecto a su formación científica, queda claro que no es la óptima para este tema.

Y bien, queda claro que aproximadamente a partir de 1/3 del libro puso el piloto automático de “esto no es lo que hubiera querido saber” y dejó de leer con atención el texto para pasar a la posición infantil de replegarse ante un conocimiento que contradice “de rádice” una gran parte de las cosas que tenía usted por ciertas y que no está dispuesto a aceptar. Así pues el libro no es confuso, sino que su subsconciente puso una barrera protectora ante un conocimiento que no “encaja” en su sistema de conocimiento. Vamos, una borrachera intelectual inasimilable para usted.


Comentario 13- ….Capítulo aparte merecen las referencias bibliográficas. Suele ser algo que se obvia, pero que proporciona valiosas pistas sobre el fondo documental de un ensayo. Sólo un 6% son libros científicos, y un 1% de medicina; varios, 3%; textos de sociología, un 13%, de antropología, un 14%; de psicología, un 31%, igual que las fuentes sobre religión. No queda duda de que la base científica pura es mínima.

Considera usted pues que no son científicas la sociología, antropología, psicología, etc… en fin. Una muestra ominosa de apología desilustrada digna del más simple teólogo de segunda fila.

Comentario 14- ….Cualquier estudiante de primero de teología (He ahí la ciencia de la religión, una ciencia muy peculiar, sin embargo, en la que antes de dar un paso, se tiene que pronunciar la frase "Demos por supuesto... que Dios existe"), decía, cualquier estudiante de teología sabe que Dios es inefable.

Queda claro, por más que intente disimularlo que usted otorga la máxima autoridad a la teología, lo que da cuenta de que su postura está ideológicamente sesgada.

El resto de su texto simplemente se deja llevar por la ofuscación y el mal humor que en usted ha provocado este valioso ensayo al contradecir lo más profundo de su corpus intelectual y poner en evidencia la raíz de sus supuestos y su ideología. Por ello no merece más comentario.

Atentamente

Daniel Fernández
http://www.youtube.com/psicodani76

Daniel Fdez. Rosado dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Daniel Fdez. Rosado dijo...

Cuestión aparte. Le felicito por su estimablemente completo y diverso blog. Con el que queda clara su profunda cultura.

Espero que no se tome con acritud esta crítica pues en absoluto pretende objetivarse en el autor.

Diose la casualidad que es tema de mi investigación y, por tanto, tengo recorrido para oponerme con argumentos a si crítica del libro que, con todos sus fallos, es un aporte significativo a su campo.

Un cordial saludo.

Manuel Viso dijo...

No quiero, entre otras cosas porque carezco de suficiente formación para ello, intervenir en esta polémica, pero, si me lo permite, me gustaría hacer un comentario sobre un comentario suyo, Señor salvador.

Escribe usted: "La religión es una cuestión sociocultural. Insinuar que es genética, no sólo conlleva asuntos peligrosos como justificaciones eugenésicas..."

Tiene un problema esa afirmación y lo ilustraré con un ejemplo: hay homosexuales que se muestran molestos cuando se dice que la homosexualidad es genética y argumentan que se abre una puerta a justificaciones eugenésicas para toda clase de atropellos al postular la base genética de la homosexualidad; pero también hay quienes se molestan cuando se dice que es una "escogencia" (un estilo de vida “alternativo”, que se “prefiere” a otro), pues alertan sobre la justificaciones morales a toda clase de atropellos que tendrían los “guardianes” de una moral establecida como “normal”, o como prefiera llamarla.

Esto es aplicable a la Religión también. Tanto como si es sociocultural, como si es genética, en ambos casos suele surgir un presunto “corrector” (yo lo llamaría Inquisidor) que pretenderá “mejorar las cosas”, regresar a la “normalidad” al individuo, colectivo o sociedad que postule una cosmogonía distinta a la suya, a la de ese “corrector”, quiero decir. Bien sea porque “los genes” impulsan la creación de una cosmogonía; o bien porque “la socioculturalidad” (no sé si el término es correcto, perdone usted) es quien hace el trabajo, siempre habrá el “correctivo” ad hoc. Llámese eugenesia, Auschwitz, evangelización… o guerra, o asesinato.

Eso era todo lo que quería decir.

Ah, y también agradecerle por el blog. Siempre paso por aquí para ver si hay alguna opinión sobre algún libro que esté pensando leer. Gracias!

Lluís Salvador dijo...

Hola, Manuel:
En primer lugar, bienvenido al blog. No necesitas excusarte ni, por descontado, pedir permiso para intervenir. Aquí cabemos todos (o casi: insultos y spam no; pero me refiero a intervenciones normales). Y trátame de tú, por favor.
Tienes razón en la cuestión de que cualquier consideración, la genética o la cultural o de elección, conlleva una "trampa 22"; en el caso de los homosexuales, si es genético es que son "deficientes", tienen una enfermedad genética que les hace ser así y entonces hay que considerarlos enfermos; si es por elección, entonces salen de la normalidad. En el caso de la religión no es exactamente así, pero sabemos muy bien que hay épocas en las que sí lo fue, y declararse ateo era tener grandes números para estar en primera fila de un auto de fe.
Pero el tema es el que apuntas, el censor, el corrector, el inquisidor. No es una cuestión de que alguien sea lo que sea, sino de que alguien considere que es malo que seas así. Por supuesto, si ese alguien es alguien que va en contra de la corriente de los tiempos, dentro de las sociedades tolerantes, el que puede ser "corregido" es él (en la legislación española tenemos unas bonitas tipificaciones de delitos como la homofobia, la xenofobia, el racismo, o la discriminación que son adecuadamente castigados, por lo menos en teoría).
Pero la distinción entre algo que tiene base biológica y algo que es sociocultiral es importante. Me explico. Los jueces no juzgan morales, sólo leyes. De acuerdo, las leyes no son sino el reflejo de una cierta moralidad, pero los tiempos y las realidades sociológicas cambian, y las morales también (y espero que sea en camino de una mayor tolerancia).
Sin embargo, la impronta genética, o la base científica, como queramos llamarle, es mucho más inmóvil. Y da una razón para la intolerancia (en el peor caso) o el paternalismo (en el más leve: "Pobrecito, es ateo, ya ves está tarado genéticamente"). De que la genética sigue siendo importante al moldear una sociedad podemos tener muestras en ese mismo código penal: el parricidio es un delito tipificado y castigado con mayor pena que el homicidio; ciertos matrimonios consanguíneos no pueden realizarse (en muchos estados de los USA se exige un análisis de consanguinidad antes de expedir una licencia matrimonial); y podemos ver que la herencia sigue siendo importante y si no que se lo pregunten a las monarquías. Por ejemplo, una de las influencias de la ciencia es que un asesino puede resultar no ser ejecutado y en cambio pasar el resto dde sus días (o hasta su curación) en una institución mental, si el testimonio de un psiquiatra o 8un equipo de psicólogos es admitido en el juicio.
Nos guste o no, la impronta de "avalado por la ciencia" sigue teniendo importancia en nuestras vidas, aunque a veces no sea muy visible.
Me he pasado de caracteres. Ahora viene la segunda parte de la respuesta...

Lluís Salvador dijo...

Hola de nuevo:
Entendámonos, que algún día la ciencia determine que la religión es genética, o la homosexualidad, o la predilección a comer zanahorias. Entonces diré: muy bien. Es genético. Pues sea por elección o por determinación genética, hay que seguir trabajando en la tolerancia.
El problema es que Hinde no dice ni tan siquiera eso. Proponer una hipótesis y entonces desechar lo que no va en la dirección de esa hipótesis no es científico, mucho menos método científico genético.
Y el problema es que Hinde dice una cosa pero parece que quiere decir otra. Afirma que la religión es genética, pero no aporta ni una sola prueba (ni una sola investigación) genética. Todo es investigación sociocultural, y de una procedencia más bien tenebrosa. La revista que se constituye en fuente mayoritaria de su tesis es (lo he investigado, a diferencia del señor Daniel Fdez, ex anónimo) una fundada por un clérigo protestante, conocida en los medios anglosajones por su reaccionarismo y su apoyo firme al creacionismo. He dado ya algunos títulos de los artículos que Hinde emplea para reforzar su tesis, pero hay muchos más, y todos tienen un tufillo intenso a algo más cercano al Ku Klux Klan y las tesis de algunos ideólogos supremacistas que a otra cosa.
Hinde no se atreve a decir qué hay que hacer con los ateos y agnósticos que, "pobrecitos", lo son por haber nacido así (aunque tampoco explica porqué hay tantos ateos que provienen de familias perfectamente religiosas, casi diríamos que fanáticamente religiosas, un fenómeno PSICOLÓGICO (no genético) perfectamente conocido y hasta explicado ya desde los lejanos tiempos del viejo Sigmund). No lo dice pero, por sus fuentes (esa "La Herencia Protestante y el Espíritu de la Posesión de Armas de Fuego", por ejemplo), la cuestión es inquietante.
Las mayores tonterías se han dicho y las mayores atrocidades se han cometido en nombre de ideologías que, siempre, han intentado basarse en la ciencia: el nazismo y las leyes raciales del apartheid son una muestra. Por eso, a HInde hay que decirle que deje trabajar a los genetistas en paz. Y si lo que quiere es establecer una ideología política, aunque sea reaccionaria, que lo haga con sus propios argumentos. Como decía Quevedo, en una frase irónicamente apropiada, "ahí viera Dios las trampas".
Un saludo!

Manuel Viso dijo...

Jajajajaja... buena la frase de Quevedo!

Gracias por la respuesta, no lo había pensado de esa manera, tengo más sobre qué pensar ahora al respecto. Por cierto, el libro de Hinde no lo he leído aún, sólo me pareció interesante el título y el articulo escrito por tí. Lo leeré en cuanto pueda y ya sabré de qué va la cosa. Una vcez más, gracias por el blog. Saludos

Anónimo dijo...

Vamos a ver:
Lo psicológico es genético y cultural... y es que cualquier función psicológica tiene un substrato fisiológico, por tanto biológico y evolutivamente determinato.

Es frecuente "creer" que lo psicológico es opuesto a lo biológico cuando de hecho es la manifestación de por medio de la conducta. A su vez, y por el error anterior se tiende a creer en almas y espíritus cuando tan solo son simbolísmos de funciones psíquicas mitificadas por ignorancia.

Dicho esto, es importante aclarar que Hinde no dice que la religión es genética. Lo que es genético el el sustrato neuroanatómico de las funciones psicológicas que nos predisponen al animismo, al dualismo y a "rellenar" con fantasías lo incomprendido.

Es, por tanto, genético cualquier tendencia a creer en almas, fantasmas, dioses, demonios del bosque, ancestros que viven entre nosotros (nos cuidan o nos castigan...), etc.. porque es natural a menos que se haga un esfuerzo intelectual y formativo para adquirir un pensamiento científico.

La cuestión que es claramente sociocultural es la expresión idiosincrásica de estas supersticiones, mitos y sus correspondientes ritos y estructura social. He ahí la religión.

Y eso no es que se le haya ocurrido a Hinde, él solo se hace eco de lo que los autores citados en su libro llevan investigando más de 10 años (fundamentalmente Antropólogos, Psicólogos y Neurofisiólogos)

Lluís Salvador dijo...

Hola, Manuel:
Bueno, no voy a ser yo quien te impida leerlo, al contrario. Lo único que te recomiendo es una adecuada lectura crítica.
De hecho, mi aproximación a este libro fue por el título: "¿Por Qué Persisten los Dioses?" En efecto, ¿por qué? El problema es que Hinde podía haber contestado: "Porque sí" y me hubiera iluminado de igual manera que lo hace con sus páginas. Esperaba un estudio psicoantropológico o sociológico, al hecho de que la religión tiene una pervivencia en las sociedades del planeta, pero no me encontré nada de eso... Lo que me encontré fue con esa tesis que ya hemos comentado, que no es absurda de por sí, pero sí lo es de la forma en que Hinde intenta defenderla y, sobre todo, por lo que trasluce ideológicamente esa tesis. Y una advertencia: no hallarás una sola prueba fehaciente en apoyo de la tesis de Hinde en le libro. Hallarás opiniones y apoyos a favor, y estadísticas. Pero cuidado con las estadísticas: ya sabemos que alguien dijo que existen tres clases de mentiras: Mentiras, Malditas Mentiras y Estadísticas. De modo que cuidado.
Un placer, y si lees finalmente el libro, aquí tienes un lugar para expresar tu opinión.
Un saludo!

Lluís Salvador dijo...

Querido anónimo (no me he preocupado demasiado por averiguarlo, pero creo que esta vez desde Fuengirola; por cierto, ¿encontrabas a faltar la oscuridad y seguridad que da el no firmar ni siquiera con las iniciales?)
Bueno, me alegra comprobar que desde tu última tirada (esa vez sí pública) en este blog, se ha producido un pequeño cambio, sutil pero significativo, que te aleja un poco no de las tesis, sino de las barbaridades de Hinde.
De modo que lo psicológico es genético y cultural. Si a lo que te refieres es que los humanos necesitamos un cerebro para realizar procesos psicológicos, en efecto, la genética tiene bastante que ver con ello. Pero ¿el comportamiento adquirido? ¿Insinúas que el no comer espinacas por X motivo es genético? Por expresarlo un poco burdamente, ya lo sé, yo diría que poder hacer algo es genético mientras que elegir no hacer algo es cultural y adquirido. Un comportamiento forzado genéticamente es ser celíaco, por ejemplo. Rechazar las espinacas porque de pequeño te obligaron a comerlas, no.
Tu segundo párrafo es tan confuso que obvio el comentarlo. No me lo aclares, por favor. Intuyo por donde vas, pero no creo que sepas realmente por donde vas.
Y perdona, Hinde sí dice que la religión es genética. Evita decirlo durante casi todo el libro, pero en una ocasión, se le escapa, vaya que sí. Pero, por otra parte, a Hinde no le preocupa ese sustrato neuroetc. que dices que llevan a rellenar de fantasías, etc. Lo que le preocupa es la buena y vieja religión cristiana occidental, que es la fuente de sus ejemplos y de la inmensa mayoría de sus fuentes.
Y, por otra parte, ¿qué pasa? ¿que olvidamos ya el título del libro de Hinde? Te lo recuerdo: se titula "¿Por Qué Persisten los Dioses?" No "cómo al hombre de las cavernas se le ocurrió rellenar los huecos de etc." El texto de Hinde se refiere a porqué persiste la religión en la época actual, cuando a mi sobrino, caso de asustarse por un rayo, no le contaré ya un cuento chino sino que intentaré hacerle entender la electricidad.
Pero veo que ya te separas de Hinde. Bueno es saberlo. Porque una cosa es empezar a teorizar porqué se hizo en los albores de los tiempos algo y otra muy distinta el decir que eso mismo es lo que se hace en la época actual en pleno Nueva York, Silicon Valley o las torres Picasso de Madrid.
¿Las cosas son distintas, verdad? Lo que se podía considerar una inocente hipótesis en una cultura primitiva se convierte en algo muy distinto en una época de la razón...
No es que a Hinde le importe un bledo. Tú mismo caes en ese error. Cualquier manifestación supersticiosa, por mínima que sea, cualquier reacción de aprensión ante lo ominoso, numinoso, metafísico, poco o nada comprendido, ya entra dentro del capítulo de la religión, y por tanto, del comportamiento instintivo, ergo, genético. Sólo que cualquier reacción de ese tipo, por mucho que Hinde y tú os empeñéis, no siempre es calificada de religiosa, ¿no es cierto? Si alguien se empeña en ponerse a rezar cada vez que caiga un rayo, puede parecer que es un acto religioso, pero he dicho cada vez, y eso quiere decir en cualquier circunstancia. ¿Cómo se llama a eso? ¿Fobia, quiza? ¿neurosis obsesiva, tal vez? Por si no lo sabías, la línea que separa la santidad de la locura depende de la utilización propagandística que se pudiera hacer de ese comportamiento.
Ahora vuelvo...

Lluís Salvador dijo...

Hola de nuevo:
¿Y qué pasa con los experimentos Kaspar-Hauser? ¿Es realmente necesario recordártelos? Claro que Hinde aquí juega con ventaja. Sabe que nunca se realizará en nuestra sociedad un experimento Kaspar-Hauser extenso y fiable, porque, entre otras cosas, la experimentación con seres humanos ha sido universalmente prohibida. Pero tal vez sí se haya realizado, aunque sin condiciones de control experimental, si consideramos a toda la Unión Soviética como un gigantesco experimento Kaspar-Hauser en cuestión de religión. Tal vez tú encontraras una piedra en el zapato en tus pretensiones genéticas, pero no Hinde. Se limita a decir que el estado soviético era una religión. Eso es hacer trampa. Una trampa innoble y sucia. Sólo por eso ya habría bastante para mandarlo a donde corresponde. Pero no voy a repetir mis argumentos. Ya están expuestos.
Pero veo también con placer que has avanzado en el estudio del concepto "religión". Ahora por lo menos, distingues entre la llamada "natural" y el "culto". Sigue en ello. Así verás que lo que Hinde considera religión no lo es en absoluto, que esos temores primitivos en nada se relacionan con la iglesia fundamentalista que tanto le gusta estudiar. (Y que, en el fondo, es la que le interesa).
Y respecto a las opiniones sobre genética de antropólogos, psicólogos y neurofisiólogos, son tan válidas como las del portero del Borussia Dortmund sobre mecánica cuántica. Ya lo he dicho antes: dejemos trabajar a los genetistas.
¿Puedo transcribirte un texto muy corto relacionado con el tema? Es del libro "100 enigmas que la ciencia (todavía) no ha resuelto" de Daniel Closa i Autet. Para evitar suspicacias, te aclaro que es doctor en biología, investigador del CSIC y actualmente dirige un grupo de investigación en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona. Nadie dudoso, creo.
Pertenece a la cuestión: "La Genética del Carácter".
"Lo que no se ha podido hacer todavía es establecer qué parte de nosotros podemos atribuir a cada uno de los dos factores [los genes y el ambiente]. Hay discusiones encendidas sobre el tema, pero a menudo sirven únicamente para aclarar cuál es la política o la ideología que más gusta a los que defienden que los genes o bien el ambiente es el factor más importante".
Este es el estado de la cuestión, en estos precisos momentos. Dejemos trabajar a los genetistas. Y cuando alguien diga que la religión es genética, que lo envíe a la revista Nature junto con sus pruebas. Una vez publicado (y obtenido el Nobel, qué duda cabe), entonces hablamos. Mientras tanto, representa una conjetura. Sólo eso. Y una que, como dice Closa, tiene un tufillo ideológico demasiado sospechoso. Que tú caigas en la trampa de Hinde, es cosa personal tuya. Por mí, como si crees en el Tríángulo de las Bermudas. Pero no me hagas comulgar con ruedas de molino en cuestión de ciencia y de método científico. No a mí.
Adiositos.

Anónimo dijo...

Hola, de nuevo, Lo de anónimo es por simple pereza de no introducir la cuenta para publicar comentarios. No hay nada que esconder.

COMENTARIO DE LS:
De modo que lo psicológico es genético y cultural. Si a lo que te refieres es que los humanos necesitamos un cerebro para realizar procesos psicológicos, en efecto, la genética tiene bastante que ver con ello. Pero ¿el comportamiento adquirido? ¿Insinúas que el no comer espinacas por X motivo es genético?

RESPUESTA:
Bien, existe un par de ciencias que a algunos les suena pero que no conocen (Psicología y Antropología). Según éstas hay unas motivaciones básicas compartidas con otras especies (hambre, sed, sexo, supervivencia, territorialidad, asco, miedo etc...) y otras específicas e idiosincrásicas como especie (predicción, simbolísmo, apego afectivo, compartir tareas -algunas también compartidas con otros animales-)...

Con esto quiero decir que decidir no comer espinacas (ya sé que el ejemplo era aleatorio pero da igual, sirve con todo) tiene un motivo más profundo que el aparente. Ahí donde un ser humano ve una decisión libre y personal la ciencia dice QUÉ FUNCIÓN CUMPLE ESA CONDUCTA. Es decir, los motivos pueden ser múltiples pero ajenos a la conciencia del que cree haber elegido libremente (quiere destacar, quiere sorprender, ser original...) que, curiosamente son motivos para ganar estatus social Y ESO ES PROPIO DE NUESTRA ESPECIE: ES GENÉTICO.

Anónimo dijo...

PREGUNTA:
¿En qué página dice Hinde que la religión es genética? Tengo aquí el libro. Me gustaría verlo. Pero da igual, te ahorraré la molestia de buscarlo, simplemente porque no lo dice. Sin duda ha sido una mala interpretación fruto de la falta de concentración en la lectura.

COMENTARIO DE LS:
¿que olvidamos ya el título del libro de Hinde? Te lo recuerdo: se titula "¿Por Qué Persisten los Dioses?" No "cómo al hombre de las cavernas se le ocurrió rellenar los huecos de etc." El texto de Hinde se refiere a porqué persiste la religión en la época actual, cuando a mi sobrino, caso de asustarse por un rayo, no le contaré ya un cuento chino sino que intentaré hacerle entender la electricidad.

RESPUESTA:
Tal y como ya comenté más arriba, simplemente no ha comprendido el libro o no lo ha leído. Porque, tal y como recoge el autor en su libro, la religión ha persistido porque el ser humano está predispuesto (al ser dualista, animista, simbólico...) a creer en seres sobrenaturales, la suerte, el alma, etc... que unido a su ignorancia (recuerde que todo humano debe ser formado con esfuerzo por sus adultos) hacen que su interpretación del mundo y de sí mismo sean míticas y supersticiosas. De ahí que persistan "los dioses".

Efectivamente usted puede explicar a su sobrino lo que es un rayo porque la ciencia le ha dotado de argumentos científicos para entenderlo. Pero el ser humano, en toda su historia, por ignorancia, ha tenido que recurrir a explicaciones sobrenaturales. Es por ello (por ignorancia) que para explicar la religión, dios, el más allá, etc... Aun utilice el mito de dios, la creencia en almas, etc.

Anónimo dijo...

COMENTARIO DE LS:
Y respecto a las opiniones sobre genética de antropólogos, psicólogos y neurofisiólogos, son tan válidas como las del portero del Borussia Dortmund sobre mecánica cuántica. Ya lo he dicho antes: dejemos trabajar a los genetistas.

RESPUESTA:
En fin, esto demuestra la profunda ignorancia que tiene usted respecto a estas ciencias. Y es por eso que no me extraña que opine a vuelapluma, guiado por la pasión... pero qué se le va a hacer. Imagino que a estas alturas usted debe tener una pereza imbencible para estudiar Genética de la Conducta o Bases Biológicas de Comportamiento humano materias básicas en Psicología y Antropología.

Respecto a que no se experimenta con seres humanos... está usted muy perdido. Hay muchos niveles de investigación y desde luego con humanos se experimenta, pero no es ese el tema.

Anónimo dijo...

Respecto al libro de Daniel Closa... pues me imagino que sí, debe ser divertido.. aunque el título es malo. Debería ser "Cien creencias erróneas que tiene la gente en torno a la ciencia" porque la ciencia no tiene mitos. Es estúpido 100% y, con seguridad no es el título que el autor haya propuesto si no más bien uno comercial. Está claro. Aunque yo, siendo científico, me negaría a titular un libro así.

Pero a lo que vamos.
FRASE:
"Lo que no se ha podido hacer todavía es establecer qué parte de nosotros podemos atribuir a cada uno de los dos factores [los genes y el ambiente]. Hay discusiones encendidas sobre el tema, pero a menudo sirven únicamente para aclarar cuál es la política o la ideología que más gusta a los que defienden que los genes o bien el ambiente es el factor más importante".

RESPUESTA:
Bueno, este comentario era tema de estudio para principiantes en Psicología allá por primer curso y servía para incar el diente al tema. Efectivamente no podemos hablar de porcentajes pero decir que "que no se ha podido hacer todavía es establecer qué parte de nosotros podemos atribuir a cada uno de los dos factores [los genes y el ambiente]" es eludir la cuestión. Pura ignorancia sobre el tema.

Y es que, como es lógico, un médico cuyo Departamento investiga la "Regulación de la Inflamación Aguda y Crónica (lab. 710)" no es el más adecuado para discutir el tema.

Quizás otro Doctor (en Antropología y Psicología) que lleva años estudiando el tema sea más pertinente que, como usted deseaba, ha publicado en NATURE últimamente al respecto - Pascal Boyer “Being human: Religion: Bound to believe?” Nature 455, 1038-1039 (23 October 2008)

Departments of Psychology and Anthropology, Washington University in St Louis, Missouri, USA, and is the author of Religion Explained.
Hasta le mando su email: pboyer@wustl.edu

Y bueno, creo que s suficiente. La conclusión es obvia. Antes de opinar hay que tener la formación apropiada.

Lluís Salvador dijo...

Querido anónimo:
Por cierto, yo de ti me analizaría... Como dices que tódo tiene una base genética y un motivo, supongo que la tendencia al anonimato igual no es simple pereza...
Pero, vamos, rápidamente, porque ya hace tiempo que no aportas nada y te limitas a repetir unos argumentos como si fueran mantras (perdona el chiste, je, je). Incluso, con la frase del libro de Closa, te he dado una oportunidad para salir airoso de este embrollo en el que te has metido; pero no. Lo curiosos es que no haces más que repetir que Hinde no dice que la religión es genética y en cambio tú no haces más que repetirlo. Deberías, más que rebatirme, acusar a Hinde de tibieza, por no decir lo que piensa y lo que, según tú, es una verdad tan evidente.
Mira, el libro de Hinde lo tienen prestado en la biblioteca (pero no creo que pudiera volver a pasar por el tedio, opiniones sobre el tema aparte, que me produjo). Pero lo dice en una ocasión. Por supuesto, no en un recuadro con borde dorado y letras mayúsculas y, si no recuerdo mal, con unas subordinadas por en medio, pero lo dice. De todas maneras, no me hace falta ir a buscar la página. Los propios editores de Buridán, cuando poco menos lo califican como precursor (o pope, ya no sé) de la "biología de la religión" lo que hacen es entender el sentido de lo que Hinde expone e interpretarlo muy correctamente: que la religión es una manifestación biológica, o un resultado biológico.
Respecto a las espinacas... Yo de ti releería tu respuesta. Imagínate pronunciándola en público (en un curso de autoayuda no vale, ¿eh?). Cuando se te pase el rubor, a lo mejor puedes reflexionar sobre la frase del viejo Sigmund: "Hay veces en que soñar con un bastón sólo significa soñar con un bastón". He ahí un ejemplo de pragmatismo (que suele oponerse, al menos en parte, al dogmatismo).
Te hice un elogio en tus avances sobre la definición de religión: por lo menos habías aprendido (parecía) qué era la religión natural y los aspectos del culto. Pero, confieso, ahí te puse una trampa en la que has caído de cuatro patas. Si repasas cualquier enciclopedia escolar decente (y no digamos un texto de estudio) verás que se distingue entre la religión natural y la religión revelada. Esta última es la que tiene componente forzosamente sociológico. Y es la que le interesa a Hinde. Que no se preocupa de la natural (la "atávica" podríamos decir) más que para apoyar sus tesis al respecto de la revelada. Por supuesto, la revelada que prefiere es la cristiana. Todavía te queda un largo camino por recorrer en cuestión de conocer el tema del que estamos hablando.
Sobre los experimentos Kaspar-Hauser y la religión (o más bien el ateísmo) en la Unión Soviética, que a Hinde tanto le preocupa sacralizar, veo que optas por el silenzio stampa.
Y sobre la experimentación con seres humanos, ni me creas tan ingenuo, ni me vengas con sofismas. Se anuncian en los periódicos. Pero lo que no se puede es hacer los experimentos con menores, y menos a gran escala; si tienes conocimiento de ello, lo decente es que te persones en el cuartel de la Guardia Civil más cercano y lo denuncies.
Hasta ahurita.

Lluís Salvador dijo...

Y me reafirmo: lo que opinen psicólogos, neurofisiólogos y antropólogos que no hayan estudiado genética sobre genética, tiene el valor de una opinión. Y me atrevo a decir que poco autorizada. Y por cierto, cuando hables de psicólogos, me haces el favor de dar apellidos: freudianos, lacanianos, conductistas, etc. En los congresos no llegan a las manos porque las distancias en las salas son demasiado grandes. En petit comité, les he visto llegar a las manos.
Gracias por la referencia al artículo. ¿Te has fijado que es una pregunta? Ese signo de interrogación es importante. Tanto como para marcar la diferencia entre la afirmación y la pura hipótesis.
Y respecto al libro de Closa. Mmmmm... Yo no he citado para nada el libro "100 Mites de la Ciència". He extraido una cita del libro que he mencionado con toda corrección por su título. De cómo leo tengo 410 pruebas hasta el día de hoy, todas públicas. De cómo lees , acabas de mostrarlo.
Y llegamos a un punto delicado:
Según parece, las opiniones del señor Closa no te parecen pertinentes, porque en estos momentos investiga la regulación de la inflamación aguda y crónica.
Tal vez has olvidado mencionar que tú eres maestro de escuela.
A mí no se me pasa ni por la antesala del cerebro juzgar las opiniones y conocimientos de la gente por cómo se gana la vida. Ni considero que haya profesiones indignas. Tú, al parecer, sí. Y lo mal que lo debes estar pasando en la que ejerces, llamado como estás a más altos destinos. En cualquier caso introducir esta descalificación en un debate es alinearse de todas todas con el obispo Wilberforce.
Te he dicho antes que tenías la lengua muy larga. Por norma, no repito las cosas tres veces. De modo que no vas a insultar más a nadie. No desde este blog. Se trata de mantener ciertas formas elementales. Pero te voy a hacer una advertencia: Algún día (porque el carácter es difícil de dominar) insultarás a uno de tus alumnos, o a toda el aula en colectivo. Cuida de corregirte antes de que suceda. Porque no existe debate sin educación ni cortesía, por muy encendido que sea. Pero tal vez sea inútil la advertencia. Tal vez lo de ser maleducado sea genético.