Michel Petrucciani, de Michael Radford

SESIÓN MATINAL 

(Michel Petrucciani)

Director: Michael Radford; Dir. de fotografía: Sophie Mantigneux; Montaje: Yves Deschamps.

Michel Petrucciani fue uno de los mejores pianistas de la historia del jazz. Punto.
Después de escucharlo, pueden enterarse de que estaba aquejado de nacimiento de osteogénesis imperfecta, una enfermedad genética que causa una extrema fragilidad en los huesos y, en el caso de Petrucciani, enanismo.
En este espléndido documental, Radford ahonda en la vida (no tanto en la música, aunque es ineludible) de uno de los pianistas más virtuosos que ha tenido el jazz. Porque la vida de Petrucciani fue irremediablemente corta, pero vivida con una intensidad extrema.
Radford ha sabido encontrar testimonios de gente que lo trató, tocó con él, se casó con él, compartieron sus momentos de euforia y sus momentos más crueles (porque Petrucciani, que podía ser un ángel al piano y fuera de él, también llevaba un demonio dentro) y les ha permitido hablar, explicar esa vivencia de Petrucciani. El cineasta ha escogido la asepsia y la neutralidad en su visión, lo cual me parece acertado, y ha contrapuesto esas vivencias de los otros con las propias entrevistas a Petrucciani que se hicieron en el transcurso de su vida. Hay que decirlo, el documental es valioso por estos testimonios, pero también por el trabajo de documentación, compilación y montaje que ha conllevado reunir esos documentos anteriores y organizarlos en un todo coherente.
Y lo que se obtiene es una visión humana de un genio, como no podía ser menos; pero también un retrato fascinante de un músico y una época, la del final de la edad de oro del jazz en Nueva York.
Pero sobre todo la de un músico que supo convertir su talento en su felicidad, cuando tantas cosas le auguraban una vida penosa. El mismo Petrucciani lo declara en un momento del filme: "Me gustaría decirles que soy muy desgraciado, que sufro mucho, que no se me levanta, que tengo una vida miserable... Pero no es así. hago lo que me gusta, tengo esposa e hijos, viajo, tengo una casa en París y otra en Nueva York..."
Y en uno de sus discos, dijo: "No me agradezcan mi música. Es mi placer, y la toco para complacerme a mí mismo. Déjenme darles las gracias por permitirme hacerles felices."

Tráiler:

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