French Connection, de William Friedkin

SESIÓN MATINAL

(The French Connection); 1971

Director: William Friedkin; Guión: Ernest Tidyman, basado en el libro de Robin Moore; Intérpretes: Gene Hackman (Jimmy "Popeye" Doyle), Roy Scheider (Detective Buddy Russo), Fernando Rey (Alain Charnier), Tony Lo Bianco (Sal Boca); Dir. de fotografía: Owen Roizman; Música: Don Ellis.

A Nueva York va a llegar un cargamento de droga. Dos policías tienen la intención de aprehender ese cargamento y a sus dueños.
Una película pequeña que fue el gran éxito del año, los motivos para su despegue fueron variados: una exposición casi como si se tratara de un documental y no de una película de ficción (algo que ahora tal vez no extrañe, pero que en su época era bastante nuevo); un realismo exacerbado de las calles y su entorno, que hacía que la película fuera sentida como "auténtica" por los espectadores, muchos de los cuales podían reconocer esos ambientes o los similares de su propia localidad; la creación de un antihéroe como es el detective Popeye Doyle, un tipo violento, operando en los límites de la ley a cambio de ser efectivo. Y una persecución que recordaba a la de Bullitt, pero que iba un paso más allá, al desarrollarse persiguiendo a un metro elevado de Nueva York.
Ah, y cómo no, la famosa secuencia del seguimiento en el interior del metro, una que ha sido imitada, copiada y parodiada hasta la extenuación.
Si hablamos de secuencias que han sido imitadas, comprenderán que el trabajo de Friedkin en la dirección sea meritorio, como lo fue el de los actores: Gene Hackman componiendo un personaje antiheroico para las antologías; Fernando Rey creando un cínico y elegante capo de la droga Alain Charnier, casi como si fuera un marchante en arte; y el muy correcto y reivindicable Roy Scheider.
Huyan de la segunda parte, que apenas tiene nada que ver con la primera, y vean esta French Connection. Una película pequeña, pero que contiene buenas lecciones de cine.

Tráiler:

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