Il Sergente Nella Neve, de Mario Rigoni Stern

Einaudi, col. Super ET
Turín, 20086 [1944-1947]

Existe edición castellana en Ed. Pre-Textos

El Sargento en la Nieve son los recuerdos autobiográficos del sargento mayor Mario Rigoni en la campaña de Rusia, formando parte de la Armir, Armata Italiana in Russia, el ejército enviado por Mussolini en apoyo de la "cruzada antibolchevique" de Hitler.
Como tales recuerdos, coinciden con otros muchos testimonios de combatientes. Sin embargo, los de Rigoni trascienden de forma particular la mera rememoración para convertirse en material literario. Pero antes de entrar en esto, vayamos a por lo evidente.
El libro está estructurado en dos partes, la primera en la posición fortificada frente al río Don, la segunda, "El Cerco", durante el repliegue general provocado por la contraofensiva rusa de 1942-1943 que hizo retroceder las líneas del Eje hasta Ucrania. La primera con un sentimiento de pertenencia, de estar en un lugar que, mal que bien, puede asimilarse a un hogar. En cuanto empieza la retirada, sin embargo, el movimiento es constante, un movimiento contradictorio, que puede acercar a los derrotados a Italia, pero a la vez los hace huir de la aniquilación o el cautiverio, sin saber nunca si en realidad a donde avanzan es a esa misma aniquilación y cautiverio al encontrarse con los rusos a su frente. Las experiencias, no por comunes, son menos impresionantes: el cansancio, el frío, la presencia vista o intuida del enemigo, la peérdida progresiva de los compañeros, en algo que, conforme avanza la disolución de la unidad de combate, parece asemejarse a la disolución personal de Rigoni.
Ya pueden haberse dado cuenta de que algunas de estas peripecias tienen unas resonancias literarias evidentes: la analogía de la unidad con el individuo, la desintegración misma de toda voluntad más allá de la supervivencia o el contraste entre lo inmóvil del búnker defensivo y el dinamismo, el movimiento perpetuo hacia algo que posiblemente es la catástrofe.
Pero Rigoni muestra una rara percepción literaria en otrso aspectos: los olores, la nieve, el frío, la rememoración de las conversaciones, los detalles. No es casual que el texto se inicie con la frase: "Tengo todavía en la nariz el olor que gacía la grasa sobre el fusil ametrallador recalentado. Tengo todavía en el oído y en el cerebro el rumor de la nieve que crujía bajo las botas, los estornudos y las toses de los centinelas rusos, el sonido de la hierba seca batida por el viento en las orillas del Don". Es fácil pensar en la evocación proustiana, pero mientras en un caso se trata de algo contemplativo, en Rigoni toma carácter de reinmersión, de vuelta a vivir lo ya vivido.
Puede parecer que Rigoni no ejerce más que la descripción de los hechos. Su estilo, tomado frase por frase, así lo demuestra. Pero en su conjunto, Rigoni compone un cuadro de sufrimiento, de compasión, de vergüenza, de horror que resulta implícito del relato. Si la literatura es el arte, más que de describir o aseverar, de transmitir sentimientos, Mario Rigoni Stern efectúa un ejercicio literario de primer orden, aunque sea basado con una firmeza indiscutible en la realidad.

Portada y sinopsis de la edición italiana

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