Expedición Primera A, o el Electrobardo de Trurl, de Stanislaw Lem

En Ciberíada
Ed. Bruguera, col. Libro Amigo
Barcelona, 1980 [1965]
Traducción de Jadwiga Mauricio

Stanislaw Lem, por su propio talento, lamentablemente desaparecido, y por su obra, va a ser uno de los autores recurrentes en este blog. Podría haber empezado por cualquier relato o novela, puesto que no he encontrado ningún escrito suyo que no dé motivos a la reflexión o al comentario, pero ya que la actualidad nos brinda la noticia de la aparición de un programa informático que promete (y al parecer cumple) convertir a una acémila en novelista de éxito, por lo menos en lengua inglesa (y algunos dirán que para contemplar ese fenómeno no hacía falta ningún software, ja, ja), el relato sobre un electrobardo o máquina poeta parece más que indicado.
A Lem se le han aplicado las etiquetas de Voltaire, Swift, Cyrano de Bergerac (el auténtico, no el personaje de Rostand), y yo añadiría el Cervantes de El Quijote [El Quijote ha tenido una influencia tremenda en la cultura del este de Europa, un fenómeno todavía no lo bastante estudiado]. Todas esas influencias son ciertas, pero el gran mérito y talento de Lem ha tenido la ventaja de hacérselas propias de manera peculiar y única, de modo que se puede afirmar que nadie ha escrito como Lem, y de que nadie ha adoptado esos estilos hasta hacerlos perceptibles pero invisibles, consiguiendo un lenguaje y estilo completamente "Lem".
Sus relatos son deliciosos, recorriendo el humor, la sátira, la fábula y la reflexión. Este en particular es en extremo divertido, pero nunca Lem escribe cosas sin sentido, de modo que siempre saldremos un poco más sabios después de pasar un buen rato con su lectura. Así, para crear la estructura mental poética: "El programa que tiene en la cabeza un poeta corriente está creado por la civilización en cuyo medio ha nacido, la cual, a su vez, ha sido preparada por la que la precedió; esta última, por otra, más temprana todavía, y así, hasta los mismos comienzos del Universo [...]. Para programar la máquina hacía falta, pues, volver a repetir antes, si no todo el Cosmos desde el principio, por lo menos una buena parte de él".
Y sin embargo, conseguido esto, todo son fracasos en la construcción, aún después de haber introducido circuitos lógicos, emocionales, semánticos, de voluntad, un estrangulador filosófico, filtros antigrafómanos, un generador de rimas... hasta que por fin tiene el constructor la idea de arrancar todos los circuitos lógicos y colocar en su sitio unos egocentrizadores con acoplamiento narcisista. Sólo entonces la máquina oscilará, reirá, llorará, se quejará de un dolor en el tercer piso, de que está harta, que la vida es incomprensible y todos los vivos unos villanos, que morirá pronto y su único deseo es que la recuerden cuando ya no esté allí. Ha nacido el electrobardo.
Mención notable es la traducción de la gran Jadwiga Mauricio, directamente del polaco (y no de las traducciones al inglés o al alemán, que las hay). Tuve el placer de hablar con ella en su día, y comentar las dificultades, por ejemplo, de traducir un poema "sobre la ciberótica, máximo seis versos y que se hable en ellos del amor y de la traición, de la música, de altas esferas, de los desengaños, del incesto, todo en rimas ¡y que todas las palabras empiecen por la letra C!"

El ciberotómano Cassio, cruel y cínico,
Cuando condesa Clara cortaba claveles,
Clamó: «¡En mi corazón candente cántico
El cupido te canta a cien centibeles!»
Cándida, le creía... Cassio casquivano
Camela a la cuñada de cogote cano.

Que ustedes lo disfruten.

btemplates

4 comentarios:

Rayuela dijo...

Uno de los mejores libros de relatos que he leído; una auténtica delicia de la literatura y la imaginación.

Lluís Salvador dijo...

A estas alturas, la memoria uno ya no la tiene como para grandes alardes, pero estoy casi seguro que el primer libro que leí de Lem fue "Ciberíada". Y fue tal el impacto que me convertí en lector fiel de todo lo que se editó... y que espero iré comentando.
Hasta la vista,
Lluís

Dani Gonzalez dijo...

Lem autor recurrent en aquest bloc? Una notícia estupenda. Crec que ens podem felicitar tots: a tu pel contingut que aboques en bloc, a nosaltres mateixos per llegir-lo.
A mi Lem és un dels autors que més m'agrada i també el jutjo com dels millors (ho dic així, perquè no tinc autoritat per posar aquests qualificatius). Celebro trobar-me escrits sobre ell. També em satisfà comprovar que segueix sent llegir. Perň tinc un sentiment amarg cap a la seva figura com a escriptor i de com sembla ser que va passar els seus últims dies. Penso en el comentari de Julian Díez a l'anuari "Jabberwock: 2", on fa una ressenya de "Provocación". Aquest diu que Lem es trobava "sol i enfadat a la seva Polònia". També recordo que a una entrevista que va aparèixer a la Vanguardia afirmava (Lem) que la ciència ficció era un gènere pueril, que no mereixia més atenció. No em decepciona aquesta opinió sobre el gènere, m'entristeix pensar que (potser) Lem va fer servir aquest gènere com a sortida d'escapament enfront la censura que va haver d'esquivar. I en aquest sentit penso que potser no va ser l'escriptor que desitjava. Vaja, no sé si aconsegueixo explicar-me. Perquè aquest sentiment de tristor? Doncs perquè Lem m'ha donat moltes lectures bones i jo des d'aquí no he pogut fer res "per la seva Polònia". Un sentiment estúpid?.... Probablement.

Lluís Salvador dijo...

Benvolgut Dani, cal tenir en compte que la ciència ficció ha tingut moltes facetes, però una de les que li ha escaigut sempre (i des de les primeres utopies) ha estat la de emmirallar-nos en el futur per veure-hi més clar el present. Aquesta faceta era la que a Lem li agradava, evidentment, i no és una que els escriptors (i els editors) d'avui dia considerin rendible i fins i tot "cool". Però, com quasi bé sempre, els mestres també tenen raó fins després de morts. Jo no dic que la ciència ficció que es fa ara sigui pueril. Jo el que vaig dir fa molts anys és que la ciència ficció havia mort. Ara fa poc, el gurú de la SF a Espanya, Miquel Barceló, la va declarar oficialment morta. Li tinc molt d'apreci, a en Miquel, des dels temps en què editava el fanzine Kandama, però com a visionari no té futur. I com a notari tampoc. Fins i tot les coses que ell editava eren les últimes alenades d'un gènere terminal... Fins que torni a sorgir un Lem.
Salutacions,
Lluís