Kings in Darkness, de Michael Moorcock

En The Mammoth Book of All-Time Fantasy Greats
Robinson Publishing
Londres, 1988 [1962]

Que Michael Moorcock debía figurar en el Salón de la Fama de la Fantasía, era esperable. Y que lo hiciera con un episodio de la serie por la que es más conocido, y una que conmovió en cierta manera los cimientos de la fantasía heroica, también. De modo que, en efecto, Kings in Darkness [Reyes en la Oscuridad] es un relato de las andanzas de Elric de Melnibone, el albino, el llamado Eric el Asesino de Mujeres en el oeste, un personaje torturado, poseedor de una espada rúnica, Stormbringer, la Portadora de Tormentas, que tiene la particularidad de ser una espada pensante. Y una que a veces parece suplantar los pensamientos de su poseedor, y que parece también decidir su destino por él (y que tendrá una relevancia enorme en el destino final de Elric, pero eso es cosa de la serie, y no del relato que hoy nos ocupa).
En Reyes en la Oscuridad Elric se nos presenta in medias res: sabemos que es un personaje torturado, sabemos que es un proscrito de muchos lugares (de hecho, se nos presenta huyendo de la Ciudad de los Mendigos por haber practicado la brujería), sabemos que tiene una historia detrás que conforma un destino insólito y tétrico, un destino que en palabras de Moorcock, "corteja a la muerte y ansía la venganza". El caso es que su huida le lleva al bosque de Troos, un lugar maldito, despoblado incluso de animales, y profundamente ominoso. Allí se encuentra con una bella dama que ha logrado escapar de la emboscada de los hombre del reino de Org, y que pide protección para regresar a su país. Aun después de hechas las presentaciones (y una de las características, casi masoquistas, de Elric es que se complace en presentarse irónicamente como lo que es y con todos los atributos que su mala fama conllevan), la dama no tiene más remedio que ser protegida por ese humano que parece maldito. Tras un nuevo ataque de los hombres de Org, Elric decide, temerariamente, presentarse en las puertas de la misma fortaleza orgiana y buscar venganza y botín allí. Temerariamente, digo, porque serán capturados y su vida estará a punto de extinguirse, de no mediar una antigua maldición que acomete al rey de Org.
Todos los elementos tradicionales de la fantasía heroica, como ven, están presentes. Sin embargo, el gran Moorcock (que puede escribir de forma que parece literatura popular, pero que por estilo y planteamiento va más allá) retuerce, por medio del pathos de su protagonista, todos los clichés, y prácticamente de la nada crea la que podríamos denominar "fantasía anti-heroica". Es cierto que Leiber, con sus Fafrhd y el Ratonero Gris, ya había puesto los cimientos a una fantasía de este estilo mucho más inteligente, pero Moorcock es el que la llevó a su extremo, dándole un aire de maldito a su personaje que pocas veces se ha hallado en el campo de la fantasía, e imbuyendo a su ficción de una atmósfera de destino ineluctable (que sin embargo es arrostrada por sus personajes) única.
Leer a Moorcock es encontrarse con la negación de todos los tópicos de la fantasía, es enfrentarse a un modo de definir los héroes que, constituyendo un avance literario, es a la vez un regreso a las sagas nórdicas y primordiales (la épica de Gilgamesh, por ejemplo) en sus elementos constitutivos. En absoluto se puede despreciar la saga de Elric como fantasía popular. En todo caso, siéndolo, es una fantasía tan literaria como inteligente, tan densa de implicaciones literarias sobre el papel del héroe que tiene que quedar como modelo de un género que a veces parece inamovible en sus tópicos, y que sin emargo el británico supo llevar más allá de sus límites.

Enlace a la edición online inglesa de Kings in Darkness
Versión en castellano de Reyes en la Oscuridad

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