The Unquiet, de John Connolly

Simon & Schuster, Inc./Atria Books
Nueva York, 2007 [2007]

En un tenderete de feria, un hombre se acerca a la atracción, a la hora de cerrar, y pide que su propietario ejerza su cometido y adivine a qué se dedica para vivir:
"─Usted causa dolor.
El extraño pareció divertirse.
─¿Es así? ─dijo.
─Usted hace daño a la gente.
─¿Ajá?
─Ha matado
[...]
El extraño sacudió la cabeza y se miró las manos, como asombrado en silencio por lo que habían revelado.
─Bien ─dijo por fin─. Reconozco que vale los cincuenta centavos de cualquiera, y no me equivoco. Esa es la historia. Esa es buena parte de la historia ─asintió para sí mismo─. Ajá ─dijo en voz baja─. Ajá.
─¿Quiere un premio? ─interpeló Dave─. Puede tomar un premio si me he equivocado [...]
─Nah ─respondió el extraño─, quédeselos. Me he entretenido. Usted me ha entretenido."
Años más tarde, ese hombre aparecerá de nuevo. Daniel Clay, un psiquiatra infantil especialiado en abusos, desapareció hace seis años. Y ese asesino empieza a acosar a la hija del doctor, obsesionado con la búsqueda de su propia hija, desaparecida por las mismas fechas. Rebecca Clay entonces recurrirá a los servicios del detectiva Charlie Parker ("Como el cantante" "Saxofonista" "¿Seguro que no era cantante?" "Seguro"). Pero Parker, como si fuera una maldición de la que no pudiera librarse, se encontrará de nuevo con algo que va más allá de la simple maldad humana, con una encarnación situada fuera de cualquier sistema legal humano.
El tema de los detectives de lo sobrenatural no es nuevo, y siempre ha gozado de éxitos parciales e incompletos. Seabury Quinn, Algernon Blackwood y tantos otros han logrado captar la atención del lector... en un principio. Después, la fórmula se ha convertido en repetitiva y, casi, en autoparódica.
Tal vez el éxito de John Connolly se base en que su personaje no es un "excéntrico", un psíquico, mentalista, parapsicólogo o similar, metido siempre en el mundo cerrado y aparte de lo sobrenatural, sino un detective normal, que se dedica a trabajos normales y aspira a una vida normal, pero que, muy a pesar suyo, se ve obligado a sufrir lo sobrenatural en su propia vida como si el hecho de haber sido tocado por la maldad en una etapa de su vida lo hubiera contaminado para siempre, le hubiera convertido sin remisión en una especie de fuerza compensatoria, pero comprendiendo que no hay nada de cruzada en ello, sino una especie de maldición.
Puede que lo que me atrae de las novelas de Connolly sea el hecho de que, trate el tema que trate, siempre tengo la curiosidad de ver hasta qué punto la vida de Charlie Parker sigue caminando hacia su destrucción anímica y personal o si, por el contrario, llegará un punto en el que Parker logrará redimirse de esta maldición que le azota y podrá por fin convertirse en una persona común y corriente. Es un hecho que en cada novela Connolly tensa la cuerda hasta el límite. En su haber hay que situar que, a pesar de ello, esa cuerda nunca llega a romperse y que jamás caiga en el ridículo o la parodia.
Pero no sólo de argumentos, por potentes que sean, vive un novelista y un personaje. Connolly trabaja con tipos que parecen increíbles, pero son a la vez plausibles. Irlandés que ha vivido en Estados Unidos un montón de años, ha hecho suya Nueva Inglaterra, una geografía que desde sus mismos inicios, desde la llegada de los Puritanos hasta los juicios de Salem, es tan infernal como el suelo de Meggido; en ese terreno, construye una atmósfera que da toda la impresión de no ser totalmente ficticia, sino muy real.
Una última advertencia. Charlie Parker se encuentra con situaciones, por lo general, que agreden a colectivos y personas por naturaleza vulnerables (en este caso, la pedofilia y el maltrato infantil), pero que no nos alcanzan como meros casos individuales, sino como temas que, en su conjunto, nos llevan más allá de la simple malicia o perversión humana, sino directamente hacia un concepto maligno que nos espanta porque vive en nosotros: esa capacidad tan humana de hacer de nuestros semejantes meros objetos en los que ejercer todas nuestras indulgentes aberraciones, toda nuestra sed de mal. No es lectura para corazones débiles.
Para los que deseen leer la serie por su orden debido (y es algo que recomiendo), este es:
-Every Dead Thing (Todo lo que muere)
-Dark Hollow (El poder de las tinieblas)
-The Killing Kind (Perfil asesino)
-The White Road (El camino blanco)
-The Black Angel (El ángel negro)
-The Unquiet (Los atormentados)

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