Secreciones, Excreciones y Desatinos, de Rubem Fonseca

(Secreções, Excreções e Desatinos)
Ed. Seix Barral, col. Biblioteca Formentor
Barcelona, 2003 [2002]

Es mi costumbre tratar los relatos como entidades independientes que merecen la misma atención que esos cuentos más largos y detallados que denominamos novelas. Sin embargo, hay a veces unos conjuntos de historias que, pese a su aparente desconexión temática y/o formal, poseen un hilo conductor que hacen de los libros en que están impresos una especie de antologías temáticas o una colección de variaciones íntimamente ligadas (por ejemplo, Book of Days, de Gene Wolfe).
Es el caso de este libro. El hilo conductor es aquí lo que manifiesta el título, para nada caprichoso: esas secreciones y excreciones del ser humano, y algunos desatinos que provocan estas excrecencias.
Si esto parece escatológico (escatológico de skátos, excremento, y no de éschatos, final, como ya se encarga de recordarnos Fonseca) así es. Pero escatológico no tiene porqué ser sinónimo necesario de mal gusto. Rubem Fonseca es un narrador peculiar, único, original y maestro de las letras brasileñas. No demasiado popular en España (fenómeno, por otra parte, compartido por todos los escritores en lengua portuguesa en un país que ha vivido durante siglos de espaldas a su vecino ibérico, y que se ha trasladado, aunque en menor medida, a los escritores lusoamericanos), Fonseca merece atención, trate lo que trate, ya sean sus novelas policíacas con trasfondo político y social, sus novelas de crítica social o sus relatos sin etiquetas.
En este libro nos encontraremos con un hombre que desarrolla la práctica de la copromancia; un asesinato diferido gracias a la búsqueda de un remedio para la caspa; el vampirismo como superación de la pusilanimidad; una pústula que, oculta, marca el límite del deseo irrefrenable; el aliento que decide que una pueda ser la mujer de su vida para el protagonista; y más. Catorce cuentos que exploran, no las secreciones o las excreciones, sino los sentimientos humanos que, por supuesto, muchas veces no son sino puros desatinos.
En ocasiones humorístico, en ocasiones trágico, otras irónico y otras humanístico, los relatos de Fonseca se colocan en la alta literatura por su estilo, impecable, y porque jamás, en esta escatología, se puede decir que caiga en el mal gusto o en el recurso fácil.
Pueden ser nuestras excrecencias, pero en el fondo son nuestras, normales y parte de nuestra vida. Y nuestras reacciones ante ellas son tan desatinadas como lo son nuestras reacciones ante todo lo demás. Un libro que, iniciado, es imposible abandonar.

Portada y sinopsis

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8 comentarios:

Carolina dijo...

Hola, Lluís:
Esas secreciones y su autonomía se me hacen atractivas. Gracias por el dato del autor, cuya existencia desconocía.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Carolina:
Este libro es atractivo sólo por su tema, pero no sólo por ello. El estilo de Fonseca, sobre todo en cuentos, es tan personal que recomiendo a todos la prueba. Pero sí es cierto que, buscando hacerle un poco justicia, (y huyendo un poco del policíaco, que a veces este parece un blog especializado; pero habrá momento para esas novelas) me topé con estos relatos originalísimos.
Un saludo!

Andromeda dijo...

No conozco al autor pero la reseña es estupenda y tu entusiasmo muy contagioso.

¡Saludos!

Lluís Salvador dijo...

Hola, Andrómeda:
Fonseca, cuyo descubrimiento debo a mi amigo Albert Solé hace ya unos muchos años, es un autor que vale la pena (casi) siempre (por lo menos, a mi no me ha estafado jamás; sobre mis expectativas, digo), y que tiene, como ya he dicho, de todo: novelas policíacas con trasfondo social, novelas sociales a secas, y relatos, sobre todo relatos... Yo probaría estas Secreciones, etc. Si te gustan (o si te gustan algunas de ellas, y muchas te encantarán, por originalidad de tema y aproximación al tema, aparte de por capacidad literaria), entonces es un autor al que estoy seguro que te valdrá la pena seguir, aunque sea de tanto en tanto.
Un saludo!

Carmen dijo...

Creo que yo por ahí en algún comentario también te recomendé a Fonseca, como nos gustan la novela negra este es uno de mi autores favoritos. Todo Fonseca no tiene desperdicio, es muy bueno. Sobre todo sus novelas.
Ese cuento sobre la copromancia es el mejor de ese libro.

p.d. Parece que tienes un perfil esquizofrénico. Cada día es uno distinto, me divierte cuando los veo en mi blog. Puedes decir que tienes muchas personalidades, una para cada ocasión.

Saludos

Lluís Salvador dijo...

Hola, Carmen:
En efecto, y me causó una gratísima sorpresa descubrir una correligionaria de Fonseca, un autor, ay, tan desconocido.
Comentaré alguna novela suya a no mucho tardar.
Y ese cuento que comentas es tan, pero tan bueno... Tiene de todo: sentimiento de extrañeza, irrealidad, humor, maravilla, reflexión, ironía... Y sobre todo un control supremo. Jamás cae en lo fácil, nunca en lo chabacano, y conforma un cuento modélico.

ja, ja! A nosotros los esquizofrénicos nos gusta que nos llamen "renacentistas" :)
Bueno, en realidad es uno solo... Si te fijas, son todas cartas del tarot, y siempre es el arcano I "El Mago" o cubiletero. Cuando me decidí a poner "cara" al avatar me decidí por este (por una razón tan estúpida o tan racional como cualquier otra) y cuando quise variarlo me hallé con que podía hacerlo más o menos casi cada semana sin repetir diseño, de modo que...
Las hay que me gustan más que otras, y por eso se quedan un poquito más de tiempo, pero por el momento seguiremos enseñando los magos de las cartas
Un saludo!

Arturo López dijo...

Hola. Mi nombre es Arturo y escribo desde Guadalajara, México. Me llamaron mucho la atención sus comentarios sobre el gran Rubem Fonseca, mi escritor favorito. En su obra no hay un solo engaño, ni desperdicio. A excepción de dos de sus primeras novelas (El caso Morel y El gran arte, donde aparecen dos de sus legendarios personajes, Gustavo Flavio y Mandrake) y que no están traducidas al español, he leído ya dos veces toda su obra y cada vez encuentro más maravillas en su narrativa. Es una lástima ver que no es conocido en España, lo que me parece una injusticia. En México comenzó a ser mejor apreciado a raíz de que se le otorgó, en 2003, el Premio Juan Rulfo de Literatura Iberoamericana. Cualquier cosa que lean de él, novela, cuento, crónica, lo que sea, es de nivel superior. Saludos.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Arturo,
Bienvenido y un saludo a las tierras mexicanas.
Te felicito por el buen gusto y la oportunidad que has tenido de pasar por toda la obra de Fonseca. En españa se publican sus libros (no todos), pero, no sé porqué, no acaban de ser populares, ni su nombre reconocido como lo que es, uno de los grandes. Sin embargo, todos aquellos que caen en sus páginas salen convertidos en fonsequistas convencidos, de modo que será cuestión de ir haciendo proselitismo.
Un placer, y a tu disposición. Comenta, opina, sugiere, critica con total libertad.
Un saludo!