Mientras Escribo, de Stephen King

(On Writing)
Plaza & Janés
Barcelona, 2001 [2000]

¡Qué manía esta de cambiar títulos! El original dice "Sobre el Escribir", aunque podría traducirse como "Sobre la Escritura".
No se trata de ficción, sino de un manual para escritores, presentes y futuros. He leído unos cuantos métodos de escritura creativa publicados en España. Cosa curiosa, escritos por gente a la que no conozco de nada. A pesar de sus títulos, rimbombantes, llenos de promesas incumplidas, bien podrían titularse "Cómo Redactar" (los mejores), "Cómo aconsejar sobre escribir sin haber publicado jamás", "Cómo escribir, publicar y no ser leído, como es mi caso" o "Cómo conseguir que te paguen por un libro inútil (este)". O también "Cómo hacer un manual con una colección de obviedades" (los peores): sepa ortografía, cuide la gramática, divida el texto de tanto en tanto en eso que llaman párrafos. Los mayores logros de todos ellos son que sí han hecho escritores a alguien: a sus autores.
Stephen King es una persona inteligente (muy inteligente), conocedor de su oficio y, sobre todo, un tipo honesto. No escribe esto por necesidad, ni por la fama, ni por el dinero, sino con una sincera voluntad de ayudar y desde una experiencia meditada, con éxito y con un sano valor altruista.
¿Es sólo un manual para escribir best-sellers al estilo King? No. El autor (¿les he dicho ya que es inteligente?) destila los principios de la buena escritura, estructura y argumentación desligándolos de cualquier género o estilo. Repite una y otra vez: "Escribe sobre lo que sepas". Y si no sabes pero te apetece, documéntate y entonces escribe. Por citar textualmente: "No hay ninguna necesidad, ninguna en absoluto, de escribir encorsetadamente y con una óptica conservadora, como no la hay de escribir prosa experimental y no lineal [...]. Tienes a tu disposición tanto lo tradicional como lo moderno. ¡Como si te apetece escribir al revés! Pero, tomes el camino que tomes, siempre llega el momento de evaluar la calidad de lo que se ha escrito. Me parecería mal que cruzara la puerta del estudio un cuento o novela de cuya legibilidad no estuviera seguro el autor. No se puede gustar en todo momento a todos los lectores, ni siquiera a una parte, pero por favor, esfuérzate en gustar a veces a un sector del público. Creo que lo dijo William Shakespeare".
El libro está estructurado en varias partes: "Currículum Vitae", que cuenta unos pocos episodios que marcaron la vocación y carrera de escritor del autor, "Qué es escribir" (pues eso), "Caja de Herramientas", sobre las que emplea (tiene que emplear) cualquier escritor, "Escribir", sobre cómo encarar (con las anteriores herramientas) el proceso creativo, de publicación y de profesionalización del escritor, una "Postdata: Vivir" y unas coletillas: un ejemplo de primera redacción y de primera revisión y una lista de libros que King leyó y le gustaron en los cuatro años precedentes a la escritura del libro (96 títulos, de todos los estilos).
Es un libro ameno, que habla de tú al lector y que casi no deja piedra por remover de los procesos creativos. Un libro abierto, además, con muy pocas reglas de oro y muchos consejos que ayudan, más que dirigen, al futuro autor. Un libro honesto.
Traducción vacilante y descangayada (por no decir mala) la de la edición española. Y nunca el tema de un libro mereció mejor suerte en su tratamiento del lenguaje.

btemplates

14 comentarios:

Bárbara dijo...

La mejor descripción que escuché sobre qué es la escritura es que se trata de organizar la propia estupidez, y que debe desearse al lector, de otra forma el lector se aburre.
A mi me gustan los consejos de Cheever para escribir (es un poco extenso, espero no te moleste...):

Lo primero que Cheever pedía era la escritura de un diario que abarcase por lo menos una semana y en el que aparecieran registradas todas las experiencias. Sentimientos, sueños, orgasmos, ajustadas descripciones de la ropa holgada que estaba de moda y de los colores de las botellas vacías o a vaciar. El segundo paso consistía en la escritura de un cuento en el que siete personas o paisajes que aparentemente no tuvieran nada que ver aparecieran inevitable y profundamente relacionados entre sí. El tercer paso -y ésta era su asignatura favorita- era el de redactar una carta de amor como si se la estuviera escribiendo desde un edificio en llamas. «Un ejercicio que nunca falla», aseguraba.
«Escribir bien, con pasión, con menos inhibiciones, ser más cálido, más autocrítico, reconocer el poder de la lujuria tanto como su fuerza, escribir, amar. (...) No disimular nada ni ocultar nada, escribir sobre las cosas más cercanas a nuestro dolor, a nuestra felicidad, escribir sobre mi torpeza sexual, el sufrimiento de Tántalo, la magnitud de mi desaliento –creo entreverlo en sueños –, mi desesperación. Escribir sobre los necios sufrimientos de la angustia, la renovación de nuestras fuerzas cuando aquéllos pasan; escribir sobre la penosa búsqueda del yo, amenazado por un extraño en la oficina de correo, un rostro apenas entrevisto en la ventanilla de un tren; escribir sobre los continentes y las poblaciones de nuestros sueños, sobre el amor y la muerte, el bien y el mal, el fin del mundo”.

Veronika dijo...

¡Qué buen dato!
Hace tiempo que quiero leer un libro de la temática, y no sabía de este libro de Stephen King (yo también pienso que es muy inteligente)

Lo de "escribe sobre lo que sepas" ya lo decía Jane Austen, que puede gustar o no, como escritora, pero tenía mucho oficio. Leí, hace mucho tiempo, que en una ocasión le dió ese consejo a una sobrina que estaba considerando iniciarse en la escritura. Le dijo además, algo así como "si tus personajes van a ir a tierras exóticas, no los acompañes".

Saludos Lluís!

Lluís Salvador dijo...

Bárbara:
Está muy bien esto de la organización de la propia estupidez...
Lo de la extensión no es molestia. Por lo general, el prolijo soy yo...
Están muy bien las directrices (?) de Cheever. Al parecer todo escritor tiene su método de ataque de la escritura, tanto que casi daría para un blog en sí mismo compilar esos consejos y detalles de los escritores. Si alguien se anima...
Estos consejos que aportas, por otra parte, son casi una obra literaria en sí. Desde luego, lo de la pasión es casi imprescindible (creo yo), y el conjunto de ejercicios desde luego son un buen test. ¿Dónde están publicados? He leído muy poco de Cheever, algunos relatos, y siempre he querido leer el ciclo de Wapshot, pero el tiempo es el que es...
Bienvenida, y gracias por el comentario y la aportación. Esperamos volverte a leer pronto por aquí.

Verónika: A mí me gusta Austen. Y muy buena la frase. No simplemente divertida, sino como consejo. Siempre hay que mantener la distancia con los personajes...
Me alegra que este King resulte de utilidad (y sinceramente así lo creo), aunque, teniendo en cuenta tus poemas, creo que poco te falta de técnica... Pero siempre se puede captar algún truquillo.
Un saludo, y hasta pronto.

Bárbara dijo...

Hola Lluis, te paso el link, es de una nota de Rodrigo Fresán, un escritor joven argentino que está ahora radicado en España y escribió, por ejemplo, el epílogo de Falconer, una novela muy buena de Cheever. Yo también tengo pendiente el ciclo de Wapshot, creo que este verano va a ser un maratón de lecturas.
Saludos y gracias por tus palabras sobre mis trabajos. Nos leemos.

http://www.barcelonareview.com/32/s_rf.htm

mariano skan dijo...

Me interesa ese libro de King aunque jamás leí un libro de él. Una vez intenté con El resplandor y me quedé mirando la película, insuperable a otras de terror, porque como ya te dije, no leí nada de él.
Como Bárbara soy adepto a los diarios de escritores en la que explican, solapadamente, cómo se manejan son el proceso de escritura, no todos, obvio, a otros les encanta desvariar o hablar mal de sus colegas ( Woolf de Mansfield por ejemplo)
si lo consigo le pego una mirada.

saludos

Lluís Salvador dijo...

Bárbara:
Gracias por el enlace. Conozco a Fresán de oídas, y este mes va a mantener una charla en una de las bibliotecas de Bracelona. Intentaré acercarme...

Mariano:
Lo notable del libro de King es que va dirigido al escritor desde el principio, y que es un método. En Estados Unidos es normal que los escritores den tours (o incluso clases durante un año) por las Universidades ¿explicando cotilleos o porqué escribí esto? No. Técnicas de escritura, de literatura (y claro, vivencias personales). Aquí en España, hemos tenido el lujo de tener a un Buero Vallejo en su casa hasta que se murió. Y seguimos teniendo a un Delibes (aunque ya no está para ningún trote), al que se ha admirado pero al que nunca se le han puesto unos billetes encima de la mesa para que explique cómo es eso del escribir... Cuando pienso que el difunto Alfredo Kraus, cada año, lloviese o nevase, iba a dar sus clases magistrales de técnica operística en el Liceo...

Un saludo para ambos!

Bárbara dijo...

De nada Lluis!
Qué bueno lo de la charla, si podés ir contanos!
Saludos.

Andromeda dijo...

Vaya sorpresas que me estoy llevando con S. King gracias a ti, Lluís (pensé que sólo escribía best-sellers de terror). Me llama mucho la atención este tema; tomaré nota de este libro y del de Cheever también.
Saludos. :)

Lluís Salvador dijo...

Bárbara:
Intentaré, y si voy, contaré. Un saludo!

Andrómeda:
Bueno, es un poco como lo que sucedía con John Ford, que se levantaba y decía "Me llamo John Ford y hago películas del oeste", y en realidad hacía muchas otras películas. King hace novelas de terror (y bien orgulloso que está de ello), pero no sólo eso. De hecho, y ahora que lo pienso, tres cosas que he comentado de King y ninguna tiene nada sobrenatural. Tendré que hacerle justicia algún día a lo primordial de su producción...
Un saludo también para tí!

Magda RB dijo...

Lluis, una vez dijiste que Stephen King escribía bien él mismo decía que el éxito se veía muy reducido.
Esperemos que pueda seguir con textos de calidad venda o no tanto...

Lluís Salvador dijo...

Hola, Magda, bienvenida.
La respuesta a esa frase (que, en efecto pronunció el mismo King en épocas pasadas), está en este libro. El mismo King ha pasado por una fase de crecimiento o evolución como escritor, y cada vez más ha tenido menos manías en escribir cosas alejadas del género (Dolores Claiborne, etc...)
Un saludo.

Magda RB dijo...

Bárbara, por cierto, muy bueno el ejercicio que propones -o que propone Cheever- para ejercitarse en la escritura, supongo que la descripción se cultiva con el diario, el movimiento de los personajes y su interrelación con el segundo ejercicio y con el tercero la densidad e intensidad y como si no escribiendo una carta de amor desde un edificio en llamas?

Muy bueno de verdad.

Olivia Güel dijo...

Hola Lluís, te agradezco muchísimo que me hayas recomendado “Mientras escribo” porque es el mejor libro de creación literaria que he leído nunca. Me costará resumir todo lo que he encontrado en él, que ha sido mucho: anécdotas divertidísimas sobre la historia de sus inicios como escritor, una impagable caja de herramientas que...¡Funciona! Consejos claros y aplicables, técnicas ejemplificadas y útiles reflexiones sobre el lenguaje. Pero sobretodo amor a las historias, a la profesión de escritor y a la vida misma.

Salu2

Lluís Salvador dijo...

Hola Olivia:
Bueno, se trata de alguien que considera (y es cierto) que es un privilegio dedicarse a escribir... y que le paguen por ello. Pero, además, es un loibro de un autor que siempre se ha mostrado generoso con los demás. de modo que ¿por qué no iba a compartir su experiencia? Ese es uno de los puntos fuertes del libro. Y el otro es que no está escrito por alguien que se ha criado en ambientes más bien universitarios y de tesis, sino un autor que se ha batido el cobre en el día a día de la industria editorial. Que es donde los escritores adquieren experiencia. En los talleres de escritura, por lo general (aunque con gloriosas excepciones, como Juanjo Millás), los profesores son auténticas medianías.
Un saludo!