En las Montañas de la Locura, de Howard Phillips Lovecraft

(At the Mountains of Madness)
Alianza Editorial, col. El Libro de Bolsillo
Madrid, 1998 [1931]

En la reseña anterior [La Esfinge de los Hielos, de Julio Verne] veíamos cómo una continuación de la Narración de Arthur Gordon Pym, de Edgar Allan Poe, podía convertirse en una divergencia total con respecto al original del que tomaba el tema. Hoy, sin embargo, tratamos una continuación que, respetuosa con el espíritu de E. A. Poe, es no obstante adaptada, reorganizada, puesta al día y evolucionada para convertirla en lo que, en los años treinta, fue la vanguardia de la literatura de terror.
Esta obra sigue los postulados que su mismo autor marcó y que conformaron ese corpus que se define colectivamente (y en más de un sentido) como "Los Mitos de Cthulhu" (y que el mismo Lovecraft definía como "mis Yog-Sothotherías"). Una expedición a la Antártida organizada por la Universidad del Miskatonic recorre más o menos la zona a la que Arthur Gordon Pym llegó en su odisea (y ya desde el principio Lovecraft nos inquieta con referencias a que Poe pudo tener acceso a ciertos materiales e informaciones contenidos en textos como el infame y prohibido Necronomicón). Esta expedición realiza es descubrimiento de unos extraños fósiles y objetos que pudieron pertenecer a una civilización prehumana. Sin embargo, una catástrofe se abate sobre el campamento, que resulta destruido y desaparecidos sus ocupantes; causa probable: una feroz tormenta de nieve y viento. El narrador, miembro de los expedicionarios que hallaron el desastre, previene de los peligros de volver allí. Punto. Aquí se cierra el relato oficial, en el capítulo III, de la historia de la expedición.
Sin embargo, se está organizando otra exploración de la zona, y es entonces cuando el narrador se decide a relatar la auténtica historia de lo que sucedió a la malhadada expedición, con la intención no se sabe si de evitar la catástrofe a estos nuevos aventureros o de que no perturben lo que allí mora. Y empieza un nuevo relato. Si en lo que precede se ha construido una tensión dentro de una narración científica, muy objetiva, muy controlada (en la que, sin embargo, Lovecraft hace planear un sentido ominoso), en esta explicación posterior el autor nos sumerge en un relato que provoca un vértigo cósmico, en el que lo ominoso deja paso a lo numinoso. Lo que hallaron en realidad fueron los restos, muy bien conservados, de esa civilización prehumana extinguida... o no tanto.
Se ha dicho que la gran contradicción del escritor de terror es que, en algún momento, tiene que abrir la puerta y enseñar el monstruo que hay detrás, y cuando lo hace pierde casi toda la potencia que la insinuación y la inferencia tienen. Poe, en su Arthur Gordon Pym, renunció a abrir esa puerta; Verne la abrió... para mostrar que no había nada detrás. Lovecraft, en cambio, deja claro que hay algo detrás y abre la puerta (palabras de Stephen King), pero sólo un poco. Sin embargo, la abre. No juega a empatar, ni renuncia al juego, sino que arriesga, aun sabiendo que la descripción del monstruo perjudica el efecto. Pero tiene la valentía de hacerlo y, aunque de forma limitada, tiene éxito. "Vértigo", "cósmico" son apelativos que se adecuan al terror que Lovecraft practica, y su gran mérito fue el de ser el primero en entender que nuestra insignificancia ante un horror cósmico tenía que provocar ese vértigo horrorizado a algo que nos es sobrevenido y frente al cual poco o nada podemos hacer.
El genio de Providence ha sido analizado hasta la saciedad. Se han descubierto sus vicios literarios, que tenía, y se han hallado sus grandezas, que son innegables. La literatura de terror no fue la misma después de que Lovecraft escribiera sus historias, y el paso que dio fue de gigante. Lo curioso es que, leído hoy, sigue funcionando. Con los manierismos adjetivales que se quieran, sus historias siguen teniendo una potencia inusitada, y muy pocos continuadores, admiradores, imitadores y epígonos han conseguido superar al maestro (tal vez sólo Ramsey Campbell). En esta novela, además, Lovecraft realiza (lo verán al leerla) a la vez un homenaje, una continuación y una vuelta de tuerca a la Narración de Arthur Gordon Pym, con todo el respeto, con voz propia y enlazando dos mundos y dos visiones. Estoy seguro de que Poe, que se vio ante una imposibilidad en el final de su novela, hubiera admirado la forma en la que Lovecraft puso, por fin, corolario a esa historia.

Portada y sinopsis

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12 comentarios:

Asterión dijo...

Emepcé a leer con entusiasmo "En las motnañas de locura", pero poco a poco me fui aburriendo. Para mí, lo que se pierde es justamente el carácter ominoso, y Lovecraft abre la puerta, y sinceramente, considero que la abre demasiado y no muy sutilmente que digamos. Esto es lo que lo distancia de Poe.

Borges lo vio muy claro, y por eso escribió "There are more things".

El típico cine de terror sigue viviendo de esa sorpresa inmediata, que agota su efecto una vez que se encienden las luces.

Ahora, en términos positivos, puedo decir que el libro me influyó por su tema. Mi poema "El bolero de Abaddón" trata de alguna forma el tema de un tiempo que se caba, y una nueva era gobernada por los primordiales. Originalemtne, el poema tenía cuatro partes, y la segunda empezaba con una cita del "Necronomicón". Luego lo reduje a tres y quité la cita, pero la idea permaneció.

Saludos.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Asterión:
Bueno, supongo que aquí entran las cuestiones de lectura personales. De todas maneras, mi intención era remarcar la relación de Poe con las generaciones posteriores, y destacar que Lovecraft lo había tratado con respeto y con un cariño inusitado, pero se había atrevido a hacerlo a su propio estilo y con su propia temática. Me vale por eso, y me vale como eslabón que une a la ficción sobrenatural de Poe con la de Lovecraft.
Si hubiera tenido (y lo haré) que escoger una de las obras de Lovecraft a comentar para rendirle homenaje, hubiera escogido... la que escogió Borges para prologar: El Color Surgido del Espacio.
Allí Lovecraft sigue abriendo la puerta, pero (lo siento, pero es indestructible su argumento) emplea lo que uno puede tratar de describir, y que cada cual imagine lo que quiera: un color inédito, nuevo. No hay mayor símbolo de extrañeza, y lo emplea para sus Mitos con todas las de la ley y con todas las consecuencias y virtudes.
No sé, Gustavo, si tienes la edición de Los Mitos de Cthulhu publicada por Alianza Editorial (es ese mismo título, y es el Libro de bolsillo nº194 si no me equivoco (cito de memoria)). Ahí figura una introducción de uno (si no el máximo) estudioso español sobre el fantástico, Rafael Llopis, que es en extremo iluminadora sobre los Mitos de Cthulhu.
Pero seguiré defendiendo a Lovecraft porque abrió la puerta. Sin sutileza, demasiado... Son temas opinables. Pero la valentía de hacerlo y exponerse al ridículo (y es algo inescapable: en cine mucho más que en literatura, pero de todas la maneras lo no descrito sigue siendo más potente que lo vislumbrado... Pero alguna vez había que jugar limpio con el lector). ¿Que eso no aterroriza? No pido casi tanto a un autor de obras de terror. Basta que el ambiente me provoque extrañeza, inquietud. Sé que cualquier cosa que se me describa, suspensión de la incredulidad o no, no me va a hacer huir gritando (a diferencia de Shelley en el Lago Ginebra :) ).
Lovecraft juega limpio conmigo, y su ambiente vertiginoso, de inmensidad, de pequeñez humana, lo logra. Más en otros relatos, de acuerdo. Pero lo hace un poco, y lo hace rindiendo homenaje a Poe y respetando a los lectores. No es poco.
Y ahora, en otro aspecto:
Gustavo, no he recorrido TODO tu blog. Pero, oye, es muy bueno ese poema. Y, curiosamente, y en otro registro, me ha recordado a uno de, precisamente, Rafael LLopis, que se titula Invocación de una Entidad de la Noche a Su Reflejo Luminoso.
Pero que muy bueno, ¿eh? Tanto que me gustaría que esta historia quedase por escrito: ese poema y las partes suprimidas, aunque sólo fuera una especie de Método de Composición...
Ya me dirás alguna cosa al respecto.
Y seguiremos hablando de Lovecraft, claro que sí. Y de sus epígonos y homenajeadores. En particular, de Juan Perucho, puesto que si Borges escribió There Are More Things, Perucho escribió Con la Técnica de Lovecraft. No vamos a comparar, pero algo de intención común hay. Y si el primero era un Gran Genio, el segundo era un Genio también, aunque no tan grande.
Un saludo!

Asterión dijo...

Estaba seguro de que te ibas a encender con mi comentario. No en balde al escribirlo pensaba: "Esta debe ser una de las razones por las cuales Lluís una vez me definió como irreductible", jeje.

Es claro que solamente se trata de opiniones, las cuales podemos compartir gracias a estos espacios.

Debo reconocer que solo he leído "El horror de Dunwich" y este. Es más, ahora que lo veo bien, el texto que me inspiró en parte para "El bolero..." fue "El horror...", y no "En las montañas...", pero bueno, en general es parte de su mitología. No he leído completos "Los mitos..."

Me alegra que te guste ese poema. Es de 1996 y le guardo un gran cariño. Creo que debo tener una versión antigua con todas las partes. Si la encunetro te la paso.

Bien. Seguimos.

Saludos.

Mannelig dijo...

En las montañas de la locura... Me veo, adolescente, gastándome la paga en las ediciones de bolsillo de Alianza. Voy a la estantería. Lo recupero, de la balda más baja, lo abro por la última página. Con tinta que ya empieza a clarear, junto a mi firma de entonces, dice "Muy bueno". Nada más. Lo dejo sobre la mesa, mañana comienzo a leerlo de nuevo...

Magda dijo...

El terror nunca ha sido demasiado de mi agrado aunque he leído alguna obra dentro del género.

Lovecraft voy a confersarlo, lo conocí por los juegos de rol... hace años y después supe que escribía relatos en los que se basaron los juegos. Nunca lo he leído y con los comentarios de Asterion se me apaga un poco el interés que se me renueva con los de Lluis.

A ver si pillo algun audio libro aunque me fastidia que les pongan música de fondo, yo quiero leer, no ir a un concierto.

Un saludo!

lokacomotumadre dijo...

Misterio: hoy soñe algo extraño, lovecraft se me escurrió en el sueño y me encuentro con tu comentario. Me gusta mucho Lovecraft, aunque no sea el mejor autor del mundo, para mí es fundamental. Muy buen comentario, saludos

ivan@librosyliteratura.es dijo...

¡Hola!

Soy Iván, y tengo un blog sobre libros, llamado "Blog de libros y literatura", que se puede visitar en http://www.librosyliteratura.es, en el que un grupo de amigos comentamos nuestras lecturas. Nos gusta tu blog, y queremos intercambiar enlaces contigo.

Espero tu respuesta.

Un cordial saludo,

Iván Adrián Martínez Ricarte

Veronika dijo...

¡Hola Lluís!

Me alegra leerte y ver que sigues siendo tan prolífico y lúcido como siempre.
Debo confesar que, aún teniendo amigos devotos a Lovecraft, he leído muy poco de su obra. Por otra parte, Edgar Allan Poe me encanta y año tras años releo mucho de sus textos; así que tu opinión sobre la relación entre ambos autores y sus obras, me resulta muy interesante e invitante... Me hace pensar que quizás ya sea tiempo de leer algo más de Lovecraft, y así retomar además un género que tengo algo descuidado en mis lecturas.

¡Saludos!

Lluís Salvador dijo...

Hola, Asterión:
Lo creas o no, escribo las respuestas a los comentarios con una sonrisa... de modo que encenderme nada. Me divierte (me estimula, en esta época en la que pocas cosas lo hacen) el debate, mínimo o no que pueda producirse, cuando es civilizado y productivo. Ambos calificativos se aplican a nuestros intercambios.
Y lo de irreductible... ¿Y qué hay de malo en ser irreductible?
Sea el Horror de Dunwich o En las Montañas, los Mitos de Cthulhu suelen mantener una estructura y una coherencia interna bastante notable, de modo que se puede considerar la inspiración como semejante.
Pásamela, pásamela... Junto con la autorización de publicación. ¿Sabes que el humor es el género más difícil, en mi consideración? ¿Y que el terror ocupa la segunda plaza? Pues estoy convencido de que el orden se invierte cuando hablamos de poesía. Por lo que va muy escasa la poesía ominosa. Y la tuya muestra un descarnamiento y una imaginería (mítica, sí) muy notables.
Sigo insistiendo en que si puedes leas la introducción a ese volumen de Alianza editorial. No sólo es un pequeño compendio de la historia de la literatura terrorífica, sino que pocas cosas más se pueden decir sobre la creación, influencia y desarrollo de los MItos de Cthulhu en la literatura.
Y seguimos, claro que sí. Y con placer.
Un saludo!

Lluís Salvador dijo...

Hola, Mannelig:
Compartimos buena parte de la historia. No sólo gastaba lo que podía en esos libros (¡bendita Alianza Editorial!), sino que siguen atrayéndome. Supongo que fueron pasiones de juventud, que me llevaron a cartearme con Rafael Llopis, a no parar hasta conseguir un volumen de Arkham House, a hacer muchas cosas que entonces y ahora parecen locuras y de las que no reniego en absoluto. Uno crece, lee, y puede verle los defectos a Lovecraft. Pero comprende perfectamente que los adolescentes y los adultos que lo leen por primera vez perciban la potencia de un paso de gigante en la ficción sobrenatural. Y si va acompañada por defectos, el mérito todavía es más grande.
Bienvenido, y siéntete con toda libertad para opinar y comentar. Gracias por pasar y aportar tu experiencia y hasta pronto. Te escribo dentro de un rato.
Un saludo!

Hola, Magda:
En cuanto a La Llamada de Cthulhu (EJDR) siempre noté que era más Derleth y poco Lovecraft. Eso de poder destruir a Cthulhu no iba con el bueno de Howard Phillips...
Bueno, con el terror pasa eso. O se entra en el género o no se entra... Pero si hay que entrar, mejor hacerlo con los grandes (Poe, M. R. James, Lovecraft, las buenas de Stephen King, Ramsey Campbell, lo primero de Clive Barker, La Pata del Mono, cosas así) y no con (¡Dios nos proteja!) Frank De Felitta.
En fin, si quieres conocer la esencia de Lovecraft y los Mitos de Cthulhu, es mucho más sencillo: vuelve a ver Alien.
Una raza perdida e indestructible que no está muerta lo que no puede morir y en los mismos eones, el gran monstruo, muerto, sueña... hasta que llega un incauto y lo despierta. Sin Lovecraft no hubiera existido Alien. Esta película es un relato de los MItos de Cthulhu en el espacio exterior.
Y LOvecraft se hubiera sentido muy satisfecho de ella.
Un saludo!

Hola, Lokacomotumadre:
Bien dicho. Saberle reconocer los defectos no es renunciar a sus virtudes. La importancia de Lovecraft es enorme en el terror moderno. Y de hecho, junto con Poe, no ha habido autor tan trascendente como él (y en otro escalón, muy cercano, estarían los otros dos padres, Stevenson y Stoker).
Y en cuanto a serendipias... si yo te explicara... Letras en Tinta, un blog de México, muy bien llevado por Andrómeda, pone un lunes una reseña de Zorba el Griego de Kazantzakis y yo, el domingo había estado viendo por la tele... Zorba el Griego.
Y en cuanto a sueños, ni te cuento...
Un saludo!

Hola Iván:
Bienvenido. Blog muy cuidado, muy bien dispuesto el vuestro. Contad con ese enlace, cómo no.
Un saludo!

Hola, Verónika:
Siempre es un placer tenerte activa, aquí o en donde sea (y echo de menos tus poemas).
Lo repetiré hasta morir: Lovecraft es un paso fundamental en la literatura del género (y parte de la mainstream; el horror cósmico no sólo es privativo del género de terror), y por tanto es necesario leerlo si se quiere entender por dónde han seguido los nuevos autores, aunque se hayan alejado de él. Por técnica y por temas. El Color Surgido del Espacio es una de las mejores novelas de LOvecraft. Minotauro la tenía editada, si no recuerdo mal, con prólogo de Jorge Luis Borges. El Horror de Dunwich es otra de las representativas. En cualquier caso, y pese a sus manierismos, no ha pasado de moda; releído hoy, puedo afirmarlo.
Un saludo!

ZR dijo...

Acerca de Lovecraft, ¿conocen Libros del Zorro Rojo?

Aquí una versión ilustrada por Santiago Caruso de "El horror de Dunwich":

http://librosdelzorrorojo2.blogspot.com/2007/12/lovecraft-2008.html

y aquí, "En las montañas de la locura" ilustrado por Enrique Breccia:

http://librosdelzorrorojo2.blogspot.com/search/label/Proyectos

A fin de año queríamos abordar otra obra de H.P.L. y pensamos en "El color caído del cielo".

Leyendo los comentarios de Lluís, encuentro gratas coincidencias,

Les saluda,

Sebastián
ZR

Lluís Salvador dijo...

Hola, Sebastián:
Conozco, y cuando menos ya he comentado uno de vuestros libros, El Mandarín, de Eça de Queirós.
No es descartable que los libros de vuestra editorial vuelvan a aparecer por aquí. Y con Lovecraft tengo una deuda en este blog, de modo que...
Gracias por la visita, y un saludo!