La Esfinge de los Hielos, de Jules Verne

(Le Sphinx des Glaces)
Ed. Laertes, col. Aventura
Barcelona, 1983 [1897]

Decíamos en la anterior entrada que la Narración de Arthur Gordon Pym distaba mucho de ser una novela cerrada.
Pues bien, Jules Verne cedió ante la fascinación de la historia de Poe y decidió dar respuestas a las incógnitas que planteaba el Arthur Gordon Pym. Es un fenómeno no inusitado en la literatura, pero sí que es infrecuente que escritores de trayectoria reconocida bajen a la literatura de otros grandes nombres para proseguirla.
Pero, ¿cuál es el resultado final de esta colaboración? Pues, en este caso, constituye a la vez un fracaso y un triunfo.
En tanto en cuanto Poe abandonaba el relato verista de aventuras en su parte final de la Narración de Arthur Gordon Pym, Verne fracasa en realizar una continuación, si no en el mismo estilo (algo casi imposible), sí en la misma atmósfera. Verne se queda con los enigmas, pero para resolverlos. Verne conserva la atmósfera, pero para convertirla en el preludio de un acertijo, no para sostenerla o incrementarla. Como continuación, el texto de Verne es un fracaso rotundo y total. Sólo quedan las circunstancias, pero nada del sentimiento o el tono final de la historia de Poe. En este aspecto, Verne no sólo decepciona, sino que molesta.
Sin embargo, para el que no haya leído a Poe (y no es necesario, puesto que Verne explicita todos los detalles que le interesa tomar en su texto), para el que guste de las novelas vernianas, ésta es una más de ellas, con lo que todas las características de la ficción de Verne se hallan presentes (incluido un guiño a los lectores en forma de mención del capitán Nemo). Racionalista al fin, aunque racionalista visionario, lo que le interesa al autor es la explicación científica, la aventura por la aventura en sí, llegar donde no se ha llegado antes geográficamente, los descubrimientos y la maravilla, sí, pero la maravilla racional. No el Unheimlich, lo siniestro, lo numinoso, ni lo sobrenatural. Aparcada la narración de Poe, lo que queda es una novela tan buena (o tan mala, a gusto del lector) como Cinco Semanas en Globo. En este aspecto, el texto de Verne es digno, y la colaboración póstuma con Poe una mera anécdota.
Pero una anécdota significativa, que muestra la fascinación que Edgar Allan Poe ha provocado en los más dispares escritores y lectores.

Portada y sinopsis

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18 comentarios:

Asterión dijo...

Esto que contás sobre una historia sugerente convertida en mera explicación es lo que le sucede a los malos escritores cuando se meten en el ámbito de lo fantástico, pero como bien decís, lo fantástico ligado con lo "unheimlich". Todo resulta obvio o pretencioso.

De niño, Verne era uno de mis autores preferidos. Leí varios de sus libros, y "Viaje al centro de la tierra" lo repetí casi tanto como Tom Swayer. Hoy, esos libros yacen en la biblioteca de la casa paterna. Tal vez algún día los rescate.

Saludos.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Asterión:
Un poco más y dejo por contestar este comentario...
No es (y sí es) cuestión de mala escritura. Verne era un racionalista. Supongo que le atrajo la parte de exploración de la novela de Poe. Sin embargo, la narración de Poe conllevaba un misterio que no podía (inescapablemente) de ser sobrenatural, u ominoso (quién ha visto la imagen de un nativo levantándose el labio para mostrar los dientes de color negro no puede dejar de sentir una extrañeza, un extrañamiento de la humanidad tal y como la tenemos entendida). Creo que Verne gustaba de la novela de Poe, pero que no quería traicionar su estilo propio. Sigue la pregunta de por qué entonces hacerle una continuación... Y ahí es donde reside el error, creo. Pero reconozco que cuando Verne hacía de Verne, lo hacía muy bien.
Y sin embargo, te prevengo sobre las relecturas juveniles. Verne tiene imágenes potentes, pero no sé si funcionan releíadas de adultos. Una de las novelas que más me impresionó de mi infancia, Robur el Conquistador o Dueño del Mundo, releída en estos momentos, me desilusionó. Las imágenes están, con su potencia, pero la estructura es decididamente floja.
Pero siguen atrayéndome Miguel Strogoff, El Faro del Fin del Mundo, Las Tribulaciones de un Chino en China, Cinco Semanas en Globo, Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino y algunas otras... Pero con una cierta prevención, no lo niego.
Un saludo!

Kike dijo...

Vaya, pensaba comprarme la esfinge de los hielos, por leer una continuación a Pym, pero después de esto ya no lo tengo claro, ahora me parece innecesario...

Lluís Salvador dijo...

Hola, Kike:
Bienvenido. Y bueno, depende de lo que busques. Si, como dices, sólo buscas una continuación al Pym, yo pasaría de leerla. Como digo en la reseña, no sólo decepciona, sino que incluso molesta. Mucho mejor es En las Montañas de la Locura, de Lovecraft, aunque, por descontado, y aún siendo el mismo género, el método de ataque es muy diferente entre Poe y Lovecraft. Pero éste último mostró mucho mayor respeto por Poe.
Un saludo!

Kike dijo...

Si, la verdad es que tuve la mala suerte (o la buena suerte, quién sabe) de leer primero En las montañas de la Locura.
En las reseñas de este descubrí a Pym y me lo compré.
Cierto es que se aprecia el respeto y admiración de Lovecraft por Pym, aún así me parecen libros muy distintos.
Sinceramente no me terminó de convencer el de Lovecraft. Me parece que le falta algo de chicha, se me hizo aburrido a ratos (la parte intermedia del libro). El ambiente oscuro y siniestro que transmite es muy bueno pero me esperaba algo más.
PD: Cuando me acabe Pym te comentaré en su enlace que tal me pareció.
Saludos!

Lluís Salvador dijo...

Hola, Kike:
Verás, yo a Lovecraft le perdono muchas cosas, por méritos suyos y por sentimentalismo (al fin y al cabo, si hoy estoy aquí escribiendo, en parte es gracias a Lovecraft). De todas maneras, y como ya le había comentado a Asterión, En las Montañas de la Locura no es de las mejores cosas de Lovecraft. Como novela, me quedo con El Color Surgido del Espacio, y con bastantes de sus cuentos.
Y paciencia con el Pym, ¿eh? Lo mejor de la novela viene al final...
Y ya sabes que esta es tu casa; puedes comentar con total libertad todo lo que quieras.
Gracias por los comentarios y las visitas, y un cordial saludo!

Kike dijo...

De Lovecraft que yo recuerde, he leido La llamada de Cthulhu, El horror de Dunwich, Dagón, Las montañas de la locura, La ciudad sin nombre, La habitación cerrada y varios relatos cortos más, entre ellos La noche del óceano, que tengo grabada en la memoria y que me viene a la cabeza cada vez que estoy en la playa por la noche jeje.
Lovecraft me gusta bastante pero a veces tengo la impresión de leer el mismo tipo de historia solo que cambiando la situación y los personajes.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Kike:
Y tienes toda la razón. Hay ciertos ciclos en las historias de Lovecraft y, claro, los modelos se repiten. Es señal de buen lector el que tengas esa impresión. Por eso he criticado algunos de los manierismos de Lovecraft. Pero, y pasadas ya aquellas etapas de entusiasmo juvenil, cuando leo una historia de Lovecraft de tanto en tanto, y sin hacer su lectura consecutiva, me aparecen más sus virtudes que sus defectos. Con todos esos manierismos, sigo diciendo que no han apenas envejecido, y que mantienen su potencia. Pero no hay que abusar de ellas, claro, y hacer de su lectura algo más gradual. Todo puede acabar empachando.
Un saludo!

Kike dijo...

Hola Lluís:
Creo que tienes razón, es mejor no empacharse con Lovecraft.
Por cierto, acabo de terminar Charles Dexter Ward y me pareció bastante mejor que Las Montañas de la Locura. Es más, es de lo mejor que leí nunca de Lovecraft.
La parte en que el doctor baja a las mazmorras me parece genial, aunque me fastidió un poco que deje tantos pequeños detalles de la historia en el aire.
Saludos!

Lluís Salvador dijo...

Hola, Kike:
Ya te lo dije. Pero pensando en este comentario tuyo, me viene a la mente una cuestión de época: Más o menos todos los que leen a Lovecraft hoy han visto ya Alien (en la época en la que yo devoraba a Lovecraft, Alien no estaba ni en la imaginación de alguno de sus creadores). Alien es el epítome de una historia lovecraftiana bien contada. Un planeta remoto donde unos seres terribles, muertos, duermen hasta esperar su oportunidad. Y esos seres son irreductibles, incomprensibles, inaprensibles, y en absoluto es posible relacionarse con ellos, mucho menos comunicarse. Son (para dar crédito a quien se lo merece) interpretaciones de Stephen King, no mías. Pero estoy muy de acuerdo con ellas.
Volviendo a lo que te decía, quien ha visto Alien ha visto un destilado, una esencia de lo mejor de Lovecraft, con lo que una reiteración de sus escritos puede resultar en, si no irritación, si en una esperanza que no sea satisfecha por completo. Por eso siempre digo que a Lovecraft hay que ponerlo en su época y en su justo valor. No era un gran estilista de la escritura (aunque tiene momentos muy, muy, muy notables). Pero fue el primero que exploró ese horror cósmico. Y para ser el primero, a veces lo hizo más chapuceramente que otra cosa, de acuerdo, pero cuando estaba en forma (y lo estuvo muchas veces) logró cosas que merecen pervivir en la historia y las antologías del género.
El Charles Dexter Ward es de lo mejorcito de Lovecraft. Y si he comentado antes sus Montañas de la Locura es porque me interesaba remarcar, más que a LOvecraft, lo provocador y estimulante que había resultado Poe. Pero volveré con Lovecraft un día de estos, seguro. Le tengo un gran afecto al maestro de Providence...
Un saludo!

allan dijo...

Hola, que interesante, yo hace unos dias terminé Arthur Gorodn Pym Y de empezar La esfinge de los hielos, pues es fantastico.

Tambien les invito a visitar mi blog http://julesverneastronomia.blogspot.com

Lluís Salvador dijo...

Hola, Allan:
En primer lugar, bienvenido al blog, y gracias por el comentario. Siendo como eres verniano empedernido, te gustará. Tiene los elementos del autor que uno espera, y un guiño para con el captán Nemo...
Un saludo!

pacman dijo...

Estoy a punto de iniciar la lectura de La esfinge de los hielos. A mi me parece increíble el gordon Pym, pero sobre todo la primera parte.

Lluís Salvador dijo...

Hola, pacman:
Bienvenido a este blog.
Si te gusta más la primera parte del Gordon Pym, entonces es probable que te guste La Esfinge. La primera parte de la novela de Poe es más aventura marinera, menos fantasía y misterio, y en eso Verne se desenvolvía con mayor soltura. Ya nos dirás alguna cosa... :)
Un saludo cordial!

pacman dijo...

muchas gracias, este blog me parece muy interesante, en cuanto acabe la esfinge de los hielos os gigo algo. por cierto, me gustó mucho el caso de charles dexter ward, me encanta Lovecraft y me preguntaba si me recomendais tambien algo de Hope Hodgson. un saludo a todos.

Lluís Salvador dijo...

Hola, pacman:
Cuando quieras. Lovecraft ha sido comentado varias veces en este blog (soy un gran defensor suyo). Y respecto a Hope Hodgson, es seguro que aparecerá; sin embargo, tengo que revisarlo. La última vez que lo leí me pareció que sus historias habían envejecido notablemente, pero insisto en que es una impresión que tuve ya hace unos años. Prometo releer algo de él (de hecho, en este blog se admiten peticiones. ¿Cómo hacerlas? pues de la manera en como lo acabas de hacer tú) y valorarlo. No hay nadie que defienda tanto los géneros como yo (bueno, tal vez Jordi Costa) y los considere literatura tan digna como la "seria". Échale un vistazo a las etiquetas "fantasía" y "ciencia ficción" y verás que es cierto... :)
Un cordial saludo!

pacman dijo...

me ha gustado mucho La esfinge de los hielos, y en particular la explicación racional de algunos de los hechos que quedaron "abiertos" en las aventuras de Arthur Gordon Pym. me parece un muy buen homenaje-continuación, aunque la manera de narrar de Poe me resulta más atractiva, claro. por cierto, sensacional el papel de Dirk Peters, que gran personaje, me dan ganas de aventurarme a cualquier sitio si él me acompañase, jejeje

Lluís Salvador dijo...

Hola, pacman:
Bueno, yo soy más de la vena sobrenatural (cuestión de gustos, ¿eh? Nada personal), pero sé reconocer una buena aventura racionalista cuando la veo, tal y como eran las de Julio Verne. El problema Poe-Verne es que Poe siempre ganará por cuestión de atmósfera, mientras que Verne ganará más en la cuestión realista, por el detalle.
Y de acuerdo con Dirk Peters; por cierto, y sólo por curiosidad, acabo de hacer una búsqueda en Google de Dirk Peters. Hay unos cuantos que se llaman así; reales, quiero decir, je, je...
Un saludo cordial!