Sonets del Portuguès, de Elizabeth Barrett Browning

(Sonnets from the Portuguese)
Cafè Central/Eumo Ed., col. Jardins de Samarcanda
Vic (Barcelona), 2006 [1847]

Dejemos claro que estos sonetos ni están traducidos, ni basados, ni inspirados del portugués, ni dedicados a un portugués, ni escritos por un portugués o portuguesa. Debido a ese pudor tan británico, los sonetos que Elizabeth Barrett Browning dedicó a su enamorado y después marido, el poeta Robert Browning, fueron publicados por éste bajo ese título, para despistar. Tanto podría haberlos titulado Sonetos del Papú.
Si están interesados en la vida de la autora, pueden leerla en este artículo de Wikipedia. Como muchas otras en la historia de la literatura, es vibrante, romántica y levemente desgraciada, como una novela de Jane Austen.
Pero lo que nos interesa aquí es que, con toda probabilidad, estos sonetos son los más bellos poemas de amor en lengua inglesa desde Shakespeare. Todas las traducciones han sido injustas con ellos, y ustedes no perdonarán la mía. Como siempre, he procurado ceñirme más a la literalidad del texto que a trasponer el ritmo, buscar la rima o encajar la métrica. Si se hace esto, hay que suprimir o deformar. Y les aseguro que no hay una sílaba prescindible en la poesía de Elizabeth Barrett Browning:

XIV
If thou must love me, let it be for nought
except for love's sake only. Do not say
"I love her for her smile ─her look ─her way
of speaking gently, ─for a trick of thought

that falls in well with mine, and certes brought
a sense of pleasant ease on such a day"─
For these things in themselves, Beloved, may
be changed, or change for thee, ─and love, so wrought,

may be unwrought so. Neither love me for
thine own dear pity's wiping my cheeks dry, ─
A creature might forget to weep, who bore

thy comfort long, and loss thy love thereby!
But love me for love's sake, that evermore
thou may'st love on, through love's eternity.

[XIV
Si debes amarme, que no sea por nada
salvo por el puro amor. No digas:
"La amo por su sonrisa, su mirada, su forma
dulce de hablar, por el pensamiento

que concuerda con el mío y trae
un placentero sentido de bienestar en semejante día".
Porque estas cosas en sí mismas, Amado, pueden
cambiar, o cambiar por ti, y el amor así forjado

puede así disolverse. Ni me ames por
tu querida piedad que seca mis mejillas...
Una criatura podría olvidarse del llanto, que trae

tu largo consuelo, ¡y perder así tu amor!
Pero ámame por el puro amor, que por siempre
puedas seguir amando, por toda la eternidad del amor. ]

Los lectores que deseen leer las poesías de Elizabeth Barrett Browning en inglés pueden hacerlo aquí.

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2 comentarios:

Asterión dijo...

Me encanta cuando estas lecturas errantes se detienen en la poesía, así que gracias por compartir algo de esta excelente poeta.

Es curioso, porque en los últimos tiempos he estado acercándome de nuevo a la poesía anglosajona, y comprendiendo cada vez más por qué Borges amaba tanto la literatura en lengua inglesa.

Saludos.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Asterión:
No creas que a mí me encanta menos. Mis dudas siempre vienen sobre la cuestión de que tocar la poesía podría ser como disectar una flor.
Respecto a la poesía anglosajona, es que siempre ha dispuesto de una libertad gramatical enorme, en la que puede subvertir posiciones que en otras lenguas parecen inamovibles, y en cambio, en la lengua inglesa, esta gramática se supedita al arte. Eso da una riqueza inmensa al lenguaje. Añádase una lengua que sustentiviza o verbaliza a voluntad y una cantidad de sinónimos enorme (lo de que el inglés es un idioma pobre no sé quién se lo inventó) y tendremos una base poética como pocas.
En cualquier caso, esto ha creado una tradición que pocas culturas tienen. Por fortuna, la española, aunque más rígida, no ha ido escasa de talento.
Un saludo!