Nunca Enamores a un Forastero, de Ramón Díaz Eterovic

LOM Ediciones/Ed. Txalaparta
Tafalla (Navarra), 2006 [1999]

El saludable fenómeno de la novela negra autóctona está extendido por toda Latinoamérica, aunque aquí en España sólo nos lleguen breves y erráticos soplos de esta producción.
En esta novela Díaz Eterovic retoma el personaje de su detective Heredia «investigador privado, ebrio, metiche y pleitero», y lo lleva a la Punta Arenas natal del autor.
Acude a investigar unos anónimos remitidos a un antiguo amigo de universidad que está involucrado en una organización social católica, y que será asesinado al poco de su llegada. Su investigación se verá complementada cuando le encarguen buscar al culpable del asesinato de una muchacha.
Demasiados crímenes en tan poco tiempo. Pero también un ambiente en el que todavía medran aquellos que, aun cuando la dictadura pinochetistas acabó hace años, no creen que el mundo y la sociedad haya cambiado. Y, visto lo visto, puede que tengan razón.
Sé que me hago pesado, pero repito que los valores de la novela negra contemporánea consisten en reflejar el estado moral de una sociedad.
Díaz Eterovic, que conoce muy bien los modelos del género, ejecuta en esta novela un ejercicio de desarrollo de su personaje, pero también un relato de combate político, aunque su única reivindicación sea la de tener el derecho a estar desencantado, y a buscar un poco de decencia en un mundo indecente.
Escrita con ritmo, con personajes que traspasan la página, en el ambiente de la austral Punta Arenas y con situaciones creíbles, Díaz Eterovic logra una novela que no desmerece ni al género ni a la sociedad que recrea.

Portada y sinopsis

btemplates