El Club Dumas, de Arturo Pérez-Reverte

Ed. Alfaguara
Madrid, 1993 [1993]

El Club Dumas (subtitulada o la Sombra de Richelieu) marcó todo un acontecimiento en las letras españolas cuando apareció. Releída hoy (y les confieso que es la ¿sexta? ¿séptima? vez que lo hago), sigo considerándola una novela prodigiosa, que constituye la piedra angular de toda la ficción posterior de su autor. Las novelas anteriores conformaban los cimientos, más que prometedores, de su escritura. Sus novelas de Alatriste son la excursión voluntaria de Pérez-Reverte al siglo más prodigioso y desgraciado a la vez de la historia de España, pero con El Club Dumas, Pérez-Reverte se hizo grande.
No es cuestión de ventas, que otros escritores no le han perdonado. Allá ellos. No es tampoco que gracias a esta novela (más El Maestro de Esgrima y La Tabla de Flandes) le cayera encima la poco deseada etiqueta de maestro de la intriga. Quienes leímos El Húsar ya intuíamos que había mucho más fondo en su ficción que la mera trama.
El Club Dumas es una novela perfecta. Lucas Corso es un mercenario de la especie cazadora de libros de bibliófilo. La historia se inicia cuando recibe el encargo de autenticar un supuesto capítulo de Los Tres Mosqueteros redactado de puño y letra de Alejandro Dumas y su colaborador Auguste Maquet, y que procede de la colección de un editor millonario que, días después de venderlo se ¿suicidó? Casi simultáneamente, Varo Borja, rapaz bibliófilo, lo contrata para revisar y comparar los tres ejemplares existentes en el mundo de "Las Nueve Puertas", un texto demonológico del siglo XVII del que, según declaración postrera del impresor (postrera antes de pasar por la hoguera de la Inquisición), sólo queda un ejemplar superviviente. Dos de los existentes, por tanto, son falsos. ¿O no?
De inmediato, Corso empezará a sufrir la persecución de un hombre moreno y con una cicatriz en la cara, al que bautizará, como no puede ser de otra manera, como Rochefort. Y se verá inmerso en una conspiración que parece salida de las mismas manos del cardenal Richelieu. Una conspiración que puede alcanzar tintes diabólicos.
No se paren aquí y lean la novela. Este esbozo no es sino un pálido reflejo de la hábil y bien trazada trama que encontrarán.
Pero las virtudes que la adornan no se detienen en un argumento imparable, lleno de sorpresas y, sin embargo, lógico. Es una novela excelentemente escrita, con un dominio del lenguaje infrecuente. Es un homenaje y a la vez un paseo por la novela popular del siglo XIX. Es una obra tremendamente literaria, pero que no es elitista ni segrega al lector. Es una novela que reflaxiona sobre los temas de la lectura y la escritura, pero sin imponerlos al texto principal. Es, por tanto, una novela honesta, fruto de un escritor íntegro y sobre todo respetuoso para con el lector.
Pero también es un juego. Un juego que, en cierto momento, la trama y el autor proponen al lector. Y eso sí que es raro. Y más raro todavía, que el autor juegue no con el lector, sino junto al lector.
Acepten el juego y lean El Club Dumas. hay pocas obras en la literatura tan apasionantes y apasionadas. Tan cómplices y a la vez tan prominentes. Sobre todo, hay poquísimas novelas hoy en día que tratan con tanto respeto e inteligencia al lector.

Portada y sinopsis

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11 comentarios:

mariano skan dijo...

Hola Lluís: del señor Reverte leí un solo libro, El pintor de batallas, una historia terrible sobre la guerra de las Balcanes. Del club Dumas puedo decirte que vi la adapatación que se llevó al cine con la actuación siempre extraña del seño Johnny Deep y la dirección de Polansky, creo. Me gustó.

saludos

Asterión dijo...

Yo primero vi la película de Polanski, La novena puerta, y realmente me gustó mucho. Así, con el acicate de la película, conseguí el libro y también me gustó. Efectivamente es una excelente historia decimonónica, con una buena trama y un buen desarrollo.

Además, soy de los que no pretenden comparar el cine y la literatura, pues son discursos distintos, ni pretendo encontrar un refeljo del uno en la otra; al contrario, entre más se alejen más interesante resulta.

Para los que les llame la atención, recomiendo leer y ver la película,pues encontrarán diferencias notables en el papel de ciertos personajes, que harán más interesante el asunto.

Lluís, ¿sabés algo de Dante´s club o algo así? ¿Es una gringada?

Saludos.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Mariano:
Si sólo has visto la película (que es correcta, sólo correcta, aunque por comparación con la media que se produce últimamente puede parecer una obra maestra), sólo has vislumbrado la mitad de la novela, por razones de duración y estructura fílmica. En esa dualidad de argumentos entrelazados, que la versión de Polansky tuvo que reducir, estriba uno de los pequeños éxitos de la novela para mantener su tensión e incertidumbre.
El "terrible" del Pintor de Batallas, ¿es un elogio o un denuesto? A mí me gustó, y bastante...
Un saludo!

Hola, Asterión:
Estoy de acuerdo contigo en el punto en que cuanto más se alejen las versiones, mejor. Todo medio tiene que encontrar sus caminos mediante su lenguaje, y así como no me gustan las trasposiciones directas del teatro al cine, tampoco me encantan las versiones fílmicas demasiado lineales. Aunque también abogo por una cierta fidelidad esencial en el tratamiento. Pero a partir de ahí, las bondades de cada medio se complementan.
Respecto a El Club Dante, tengo que decir mucho, y no bueno, precisamente. Obra surgida tras el fervor de El Código Da Vinci (aunque el editor, el autor y quién sabe más lo niegan), tiene todo el aspecto de, si no ser una novela creada en el fragor del éxito de Dan Brown, sí de haber sido reescrita para aprovechar el tirón de esa moda. Resultado: un libro desquiciado, aburrido, pedante (falsamente), y sobre todo un libro al que se le ven las intenciones de lejos. De mala realización, mala escritura, nula tensión argumental y que, confieso, agotó mi paciencia muy rápido y tuve que contenerme para no estamparlo contra la pared y acabarlo. Un fiasco, un fraude (si las contraportadas son promesas, el no cumplirlas es fraude) y una indignidad, en suma.
Bueno, tendría que dedicar una reseña a El Club Dante para despacharme a gusto, pero, con toda franqueza, la idea de tener que releerlo de nuevo para ello me aterra.
Un saludo!

mariano skan dijo...

El significado de terrible, en este caso, no es un denuesto sino lo utilicé para referirme a la crudeza de la guerra y a las masacres de la liempieza étnica.
La novela me pareció muy buena

Lluís Salvador dijo...

Hola, Mariano:
Ya me figuraba... A mí me gusta "El pintor de batallas". Tanto que lo considero tal vez la obra más profunda (tal vez no la mejor acabada, pero sí la más introspectiva) de su autor. En realidad, va mucho más allá de la propia guerra y alcanza a las profundidades de lo que es el ser humano y sus debilidades.
Bueno, tarde o temprano la obra de Pérez-Reverte pasará toda por aquí, de modo que ya me extenderé, pero coincido plenamente con tu apreciación.
Un saludo!

Andromeda dijo...

De Reverte sólo he leído el primer libro de la saga de El Capitán Alatriste, que me entretuvo, y La Tabla de Flandes, que me aburrió.
A ver si me animo a redescubrirlo con este libro que tanto entusiasmo te provoca, Lluís (esperando que tus letras al reseñar no opaquen a las de Reverte). :)
Vi la película pero no es mucho lo que recuerdo.

Un saludo.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Andrómeda:
La Tabla de Flandes la considero una novela buena, pero fallida al final. Pero El Club Dumas es superior, muy superior... Y no creo que pueda jamás dejar a la sombra a Pérez-Reverte, no teniendo en cuenta que cada vez se crece más como escritor.
Un saludo!

Arturo López dijo...

Hola, Lluis.
Pérez-Reverte es un indispensable en mi galería particular de escritores favoritos. A su obra llegué a través de "Territorio comanche" por mi interés, hasta ahora vigente, en saber sobre la guerra en los Balcanes. Por eso, "El pintor de batallas" se me hizo genial. También, a excepción de "Corsarios de Levante", he leído toda la saga de Alatriste, que me parece apasionante. "La Reina del Sur" es también una maravilla, y más por estar principalmente ambientada en México. De "La piel del tambor", me decepcionó su final pero generó en mí el sueño de conocer Sevilla. Pero, por tus comentarios y para desgracia mía, parece que no he leído su mejor libro, "El club Dumas". Y peor aún, porque tiene años ahí guardado en mis libreros (entre otros del mismo autor). Por eso, es el que sigue en mi lista de lecturas. Te agradezco el haberme recordado lo buen escritor que es Arturo Pérez-Reverte.
Saludos desde Guadalajara, México.
Arturo López.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Arturo:
Como habrás podido leer por el tono de mi reseña, comparto tu gusto por Pérez-Reverte. De hecho, y por mor de la contención que uno tiene que mostrar en el escrito (pasión sí, inflamarse, no) he sido bastante moderado en mis elogios de la ficción de Pérez-Reverte. Lo hace tan bien que estoy dispuesto a perdonarle muchas cosas, y lo bueno es que hasta el momento no ha tenido nada que se hiciera merecedora del perdón. Es un escritor que, consistentemente, da lo mejor de sí en cada obra que escribe, y que mantiene una relación de respeto y complicidad con su público que siempre le agradezco.
Respecto a El Club Dumas, hace poco le preguntaron a su autor cuál era la obra de la que estaba más satisfecho, y contestó que esta.
Y déjame que te manifieste mi envidia, como siempre que algún otro se acerca a una obra maestra por vez primera: vas a tener ese raro privilegio, único, de descubrir página a página ese libro, mientras que a mí ya sólo me queda (y no es poco) el releerlo. Te aseguro que lo hago con placer. Pero siempre recordaré el momento en que entré en esa novela. Algo que fue excitante, electrizante...
Un saludo!

pacman dijo...

la película "La novena puerta" está bien, sobre todo el personaje de Lucas Corso, pero deja de lado la trama relacionada con Dumas y los mosqueteros. Esta novela me descubrió una nueva pasión por las novelas de aventura y esgrima,a parte de los mosqueteros, claro. Creo que al acabarla leí Scaramouche. Por cierto, impresionante.

Lluís Salvador dijo...

Hola, pacman:
Mmmm... Discrepo respecto a la versión fílmica. Justamente lo que daba sentido a la novela era entrecruzar esas investigaciones detectivesco-bibliográficas con el folletín para que entonces se convirtieran en un Tres Mosqueteros moderno. Sé que en una película no cabe todo (de hecho, son pocas las películas que adptan bien obras largas, y el reino natural del guión cinematográfico son las novelas cortas y los relatos).
Bueno, a mí la cosa me llegó un poco más personalemente... He sido librero (de los documentalistas, es decir, de los que no paran hasta encontrar un libro que un cliente pide), me encanta Los Tres Mosqueteros, me encanta El Diablo Enamorado de Cazotte y encima soy wargamer; y sí, mi época favorita es la napoleónica. De modo que...
Respecto a Scaramouche, la película es el mejor duelo a espada filmado jamás (escrito no; el mejor duelo a espada escrito jamás es el de La Princesa Prometida), pero la novela no es tan sólo esgrima en acero. Realmente cuando me encanta Scaramouche es cuando André-Louis Moreau se hace valer a base de oratoria en la Convención. Esas frases... Y es que Sabatini es el mejor autor de aventuras, para mí (y sin menoscabo de las grandes novelas de aventuras que esxisten; más en el siguiente comentario tuyo a "La Flecha Negra")
Un saludo cordial!