Mostrando entradas con la etiqueta Reed ·Lou. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reed ·Lou. Mostrar todas las entradas
5 comentarios

La Música y Edgar Allan Poe

La influencia de E. A. Poe en la literatura, como está al alcance de cualquiera con mínimo interés, ha sido inmensa. Baudelaire y Lovecraft, por citar dos ejemplos dispares (o no tanto). En Poe se cristalizó un simbolismo que resultó definitivo para la literatura. Como dice Juan Benet, «No se trataba de un cambio radical respecto a las letras que le precedieron, pero sí de la expresión de una insatisfacción derivada de un concepto de la literatura "nacida en la duda y sin otro rumbo que la incertidumbre" [...] Todo tema literario es en sí un símbolo, aunque lo sea de sí mismo, y afirmar que como tales funcionan los sujetos literarios de los escritores de aquella generación, no es añadir mucho. Cabe decir que el primer dato que diferencia a los simbolistas de los escritores precedentes consiste tanto en la posibilidad de una multivalencia del significado como en el carácter implícito del mismo que se puede añadir al simplemente explícito.»
Esta multivalencia ha atraído tanto al cine como a la música. Obviando las asociaciones cinematográficas, la música ha encontrado en Poe un punto referente. Raro, sin embargo, que la música llamada "culta" no tenga en su repertorio trasposiciones de la obra de Poe, y en cambio sí la música pop o rock.
El "Anabel Lee" de Radio Futura, por poner un ejemplo autóctono. O dos casos de discos dedicados de forma íntegra al genio de Nueva Inglaterra.
Lou Reed, ese poeta canalla (que tal vez por serlo tiene más puntos de contacto con Poe de lo que parece) ha realizado su particular homenaje a Poe en su disco The Raven.
He aquí su particular recuento y catálogo de las historias de Edgar Allan Poe, "no precisamente el chico de la puerta de al lado":



O The Alan Parson's Project, que en lo que se denominó rock sinfónico, recorrió los Cuentos de Misterio e Imaginación [Tales of Mistery and Imagination] con mezcla, en su tiempo, de barroquismo e innovación.
Véase, por ejemplo, su The Cask of Amontillado [El Barril de Amontillado]:



Hay que destacar que los músicos no siempre han recurrido a la literalidad. Se han inspirado y producido sus propias variantes. Simbolismo y multivalencia, de nuevo.
Pero finalizaremos con este The Raven [El Cuervo], de Lou Reed, recitado (no se le puede llamar canto) por Willem Dafoe: