Los Viajes de Sullivan, de Preston Sturges

SESIÓN MATINAL

(Sullivan's Travels); 1941

Director: Preston Sturges; Guión: Preston Sturges; Intérpretes: Joel McCrea (John Lloyd Sullivan), Veronica Lake (La chica), Robert Warwick (Mr LeBrand), William Demarest (Mr Jones), Franklin Pangborn (Mr Casalsis), Porter Hall (Mr Hadrian), Byron Foulger (Johnny Valdelle), Eric Blore (el valet de Sullivan), Robert Greig (Burroughs, mayordomo de Sullivan), Torben Meyer (El doctor), Jimmy Conlin (Trusty), Margaret Hayes (Secretaria); Dir. de fotografía: John Seitz; Música: Leo Shuken.

Una pequeña obra maestra de un maestro, el gran Preston Sturges. El argumento, que hace referencias (y homenaje) a Frank Capra, es simple: un director de cine, especializado en comedias ligeras, acaba de tener un ramalazo social, y quiere realizar una película que comprenda el dolor de los pobres del país, que remueva las conciencias, que se convierta en portavoz de esos desheredados. Para consternación de sus productores.
Pero el problema es que el propio director, John Lloyd Sullivan, no sabe nada de las penalidades de la pobreza, de manera que se empeña en convertirse en vagabundo para conocerlas de primera mano. No es que le salga muy bien. En varias salidas, llega un momento en que no puede más y regresa a su campo base, Hollywood. Pero encuentra a una chica, una aspirante a actriz (interpretada por una Veronica Lake espléndida) que le paga un café y un bollo sin conocerlo, sencillamente porque es un vagabundo que no puede pagarse más que un café. Y después de darse a conocer, Sullivan y la chica emprenden la aventura del vagabundeo juntos...
Las situaciones de comedia están aseguradas, y tienen resolución magistral, a lo que contribuye un guión magnífico y las grandes interpretaciones de sus actores principales, McCrea y Lake. Riendo, riendo, esta película logra transmitir también un mensaje social, lo cual es un efecto muy sutil tratándose de una comedia, pero que sigue fielmente los pasos del, insisto, homenajeado Frank Capra. Y su conclusión final de que hacer reír es también necesario, a veces lo único que le queda a la gente, impecable.

Tráiler:

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