Ginger y Fred, de Federico Fellini

SESIÓN MATINAL 

(Ginger e Fred); 1986

Director: Federico Fellini; Guión: Federico Fellini, Tonino Guerra, Tullio Pinelli; Intérpretes: Giulietta Masina (Amelia Bonetti / Ginger), Marcello Mastroianni (Pippo Botticella / Fred), Franco Fabrizi (Presentador del espectáculo), Frederick Von Ledenberg (Almirante Aulenti); Dir. de fotografía: Tonino Delli Colli, Ennio Guarnieri; Música: Nicola Piovani; Diseño de producción: Dante Ferretti.

Una de las últimas películas de Fellini, pero reconocible cien por cien en su estilo, Ginger y Fred es la historia de una vieja pareja de bailarines de swing, antiguas glorias de los espectáculos de variedades, que son llamados a participar en un espectáculo televisivo.
El territorio Fellini es uno fácilmente reconocible, y aquí se halla en su totalidad. No sólo los elementos surrealistas (pero perfectamente posibles, con lo que ese surrealismo se convierte en una sátira feroz), sino también la crítica a la comercialidad y lo chabacano disfrazado de comercialidad o incluso de "buen gusto"; por otra parte, y empleando al que siempre fue su alter ego en la pantalla, Marcello Mastroianni, Fellini nos cuenta probablemente su propia historia, en este caso la del artista apartado de la "modernidad", traído al nuevo medio de la televisión como una vieja gloria, como una especie de estantigua curiosa de ver pero en absoluto de escuchar, en lo que no es tanto una queja como una críticaa qué hacen las televisiones y cómo se negaña a la audiencia con oropeles, falsas historias, sensacionalismo y, sobre todo, con un gasto mínimo que a los productores les reporta millones. Y, por supuesto, aunque la mirada hacia el pasado es benévola, no deja de ser sardónica: al fin y al cabo, los homenajeados Ginger y Fred, los grandes bailarines de una época pasada, no son sino unos imitadores, una copia que suponemos burda de los originales Fred Astaire y Ginger Rogers. Así, aunque puede dar la impresión de nostalgia, la película también nos dice que no nos emocionemos demasiado: los recuerdos son siempre mejores de lo que la realidad fue.
Una de las últimas películas de Fellini, repito, y una de las que mejor recuerda al gran Fellini.

Tráiler:

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