The Princess, the Cat, and the Unicorn, de Patricia C. Wrede

Desde que en los años cuarenta la revista Unknown dio salida regular a la fantasía humorística, el subgénero de las parodias y desmitificaciones de los mitos fantásticos ha tenido una larga trayectoria, y no pasa año sin que aparezcan una par de buenos relatos que ejercen esta especie de crítica pasada por el sentido del humor.
En el caso de La Princesa, el Gato y el Unicornio nos encontramos con uno de esos relatos que hacen sangre de los cuentos de hadas; un género este el de los cuentos infantiles que está lleno de tantos tópicos y de esquemas rígidos que es fácilmente parodiable. Otra cosa es hacerlo bien.
Por supuesto, la protagonista es una princesa en un reino arquetípicamente encantado, pero que sin embargo vuelve locos a los consejeros reales; el motivo es que nadie se comporta como debiera: la madrastra quiere de veras a sus hijastras, todas las princesas cumplen sus obligaciones "normales" pero no se dedican a intentar casarse con un príncipe que deba pasar pruebas estúpidas, el único gigante conocido es uno de hielo que es invitado al castillo todos los veranos para refrescar el ambiente, algo que hace con sumo gusto, etc.
De modo que la princesa, harta ya desoportar estos continuos reproches, decide irse a otro reino en busca de fortuna para ver si así los consejeros cesan de acosarla.
En su viaje será acompañada por un gato que, nada más salir del castillo, empezará a hablar y le servirá de guía. Aunque lo que hace es guiarla al estanque de un unicornio, un ejemplar típico de su especie: vanidoso, fatuo y por descontado esperanzado en que la princesa se quede embelesada con él y se convierta en poco menos que su sirvienta, cosa que ésta no está dispuesta a hacer. A partir de aquí, la historia dará un giro sorpresivo, pero en el mismo estilo humorístico precedente.
Patricia C. Wrede es una de las escritoras de fantasía más reputadas en los Estados Unidos. Tiene una clara idea de lo que es el género y de qué pretende con él. Y, como vemos, tiene también un buen pulso para el humor y para reírse de las convenciones. Sus personajes protagonistas son todas mujeres, y sus escritos tienen cierto toque feminista que resulta sano en un género que desde el principio estuvo muy constreñido por las visiones masculinas del mundo. Si ven algún relato suyo en alguna antología, léanlo. Rara vez defrauda.

En Demons & Dreams. The Best Fantasy and Horror 2
Legend / Random Century
Londres, 1990 [1988]


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