L'Onda, de Luigi Pirandello

Pirandello acariciaba el proyecto de componer una colección de 365 relatos y novelas cortas que, a uno por día, formarían Novelle per un Anno. Fue un proyecto que quedó inconcluso, pese a escribir más de doscientas de tales novelas cortas. En el transcurso de su vida se fueron publicando de manera independiente, y esta La Onda o La Ola (el sentido del título no es evidente, salvo en que se refiere al sentimiento de amor que oscila como una onda o bien como una ola, de modo que ambas traducciones podrían ser aplicables) formó parte de un tríptico titulado Amori Senza Amore [Amores sin Amor].
Como bien anuncia el título de la colección, lo que nos encontramos en esta historia es el retrato de una relación sin amor, o mejor dicha, en la que los amores respectivos jamás se encuentran.
Giulio Accurzi, soltero frívolo, ejerce un juego anual con las inquilinas de su finca. Se dedica, primero, a contemplar a la mujer guapa que habita el primer piso desde su terraza en el segundo; y después, a conquistarla desde el jardín de la planta baja. El juego dura un año, puesto que este es el período del contrato de alquiler.
Sin embargo, un día entra a vivir allí Agata, una muchacha a la que observa siguiendo el ritual pero a la que le resulta imposible atraer la atención de ella. Seducido por lo inaccesible, Giulio va obsesionándose cada vez más con ella, hasta convencerse de que está enamorado. Sin embargo, Agata está prometida, aunque su novio está en el extranjero. Cuando Agata cae enferma, Giulio extrema sus atenciones, per entonces se entera de tal noviazgo. Sin embargo, esto no hace más que inflamar su deseo.
Cuando el compromiso se rompe, Giulio plantea su petición de mano; pero, íntimamente, es un enamoramiento peculiar. No sólo el amor por lo inaccesible, sino también querer demostrar que el exnovio se ha equivocado, que ha sido un mastuerzo al despreciar a la sublime Agata. Y ésta, por su parte, accede al matrimonio sin estar ella verdaderamente enamorada y pese a los ruegos de su madre que pide que medite bien su decisión.
A partir de aquí, la historia adquiere ese movimiento de onda, pero siempre contrapuesta entre los dos. Agata amará a Giulio, pero lo amará justo cuando éste no la ame ya a ella, sino a la imagen de la mujer que ha sido despreciada y que en cambio él ha conquistado. Jamás estos dos amores se encontrarán al unísono.
Pirandello ha sido, probablemente, el escritor que con más frecuencia e intensidad se ha planteado la cuestión de la identidad del ser humano, de saber realmente quién es cada cual, y eso no podía estar ausente en este texto. ¿Quién es Agata para que se convierta en objeto de amor? ¿Ella misma? ¿La inaccesible e indiferente vecina? ¿La enferma? ¿La demostración del error de su exnovio? Y en cuanto a Giulio, ¿quién es realmente? ¿El seductor cazado? ¿El hombre que sienta cabeza? ¿El marido que ya no ama a su esposa?
Lo trágico (pero demasiado real) es que estos amores reales, aunque inspirados por motivos disímiles, jamás llegan a encontrarse. Lo trágico es que Agata acceda a un matrimonio sin amor y entonces ame a Giulio, justo cuando éste ya no parece amarla.
La maestría de Pirandello en su percepción del ser humano no necesita comentarse; ha quedado ya suficientemente demostrada en múltiples obras. Pero sigue sorprendiendo cómo puede encontrar inflexiones, variantes de este comportamiento y reflejarlos en una historia, en la que, con toda la naturalidad pero también con toda la densidad de contenido e implicación, hace que el lector se interrogue por las contradicciones que todos compartimos y por nuestra propia esencia.

En Amori Senza Amore
Opportunity Book, col. Biblioteca Ideale Tascabile
Milán, 1995 [1894]

Edición castellana en Cuentos para un Año, publicado por Nórdica Libros

Texto en italiano de L'Onda

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