El Ministerio del Miedo, de Fritz Lang

SESIÓN MATINAL

(Ministry of Fear); 1944

Director: Fritz Lang; Guión: Seton I. Miller, basado en la novela de Graham Greene; Intérpretes: Ray Milland (Stephen Neale), Marjorie Reynolds (Carla Hilfe), Carl Esmond (Willi Hilfe), Hillary Brooke (Sra Bellane nº 2), Dan Duryea (Cost / el sastre Travers), Percy Waram (inspector Prentice), Alan Napier (Dr J. M. Forrester), Erskine Sanford (George Rennit); Dir. de fotografía: Henry Sharp; Música: Victor Young.

Inicio de la historia: Stephen Neale (interpretado de forma espléndida por ese gran actor que fue Ray Milland) es liberado del manicomio, donde ha pasado dos años de reclusión por, según nos enteraremos más tarde, haber realizado un acto de eutanasia compasiva con su esposa. A la salida, y feliz por la libertad y queriendo gozar de los mínimos placeres que ofrece la vida, se mete en una feria benéfica. Allí, y en la tienda de una vidente, y gracias a haber pronunciado inocentemente una frase que es una contraseña, se le da la clave para ganar un pastel en uno de los puestos de la feria. Pero ese pastel no le estaba destinado, y su contenido interesa mucho a la red de espionaje nazi que opera en Inglaterra.
A partir de aquí se desarrolla ante el espectador un thriller magnífico, una obra de engaño y contraengaño, una pesadilla puesta en pantalla que sorprende por sus giros y por la tensión que genera. Y si los espectadores no se sorprenden ante el descubrimiento del auténtico responsable de la red nazi, es porque antes la película ya les ha llevado a desconfiar de todo aquel que pasa por la pantalla, menos del propio Stephen Neale.
Sobresaliente fotografía de Henry Sharp, sobre todo en los momentos de penumbra y oscuridad, y magistral dirección de Fritz Lang, en una obra que merece su recuperación y situarse en un escalón alto dentro de las películas de suspense.

Tráiler:

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