The Ones Who Walk Away from Omelas, de Ursula K. Le Guin

Es simplemente justo que Ursula K. Le Guin, a la que se ha llamado "la gran dama de la ciencia-ficción" (y la fantasía), ocupara su lugar en el Fantasy Hall of Fame como broche de la evolución de los grandes escritores anteriores a las miserias y grandezas que conllevan todos los premios, en este caso el World Fantasy Award.
Los Que Se Van de Omelas es un relato fascinante, escrito en forma de discurso, de aserción, de interpelación al lector, sin diálogos, con sólo descripciones retóricas. Y es un relato precioso, en su sentimiento y en lo gradual de su descripción hasta hacernos ver toda la profundidad de las sociedades humanas, con sus contradicciones.
Que Le Guin sea la más antropológica de las escritoras (lo es por profesión y por ascendencia familiar) imprime carácter a su ficción, y eso se trasluce en que siempre sus relatos tendrán algo que ver en la relación de las sociedades y los individuos, y su gran maestría descriptiva se hará evidente cuando traza las costumbres de aquellos pueblos, reales o ficticios, que aparezcan en sus invenciones. Es así en este relato, y (aunque pueden leerlo clicando en los enlaces al pie de esta reseña) el crescendo que esta descripción marca es sencillamente magistral.
Omelas es una ciudad feliz, tal vez la más feliz del universo, nos dice el interlocutor que nos habla desde las páginas del relato. Pero, ¿por qué es feliz? Entonces, este narrador nos ofrece diversas estampas de celebraciones, de vida diaria, de belleza, de entrega orgiástica incluso, de reducción de los bienes materiales a lo que puede o no ser la felicidad. Siempre en un crescendo, porque el narrador no cree que los lectores estén convencidos de que Omelas es la ciudad feliz que dice ser.
Hasta que nos descubre el secreto de esa felicidad: en un sótano, en una habitación estrecha e insalubre, hay un muchacho idiota, aislado, siempre solo, salvo cuando van a visitarlo, por unos breves momentos, grupos de gente, que después salen de la habitación. Porque todos los habitantes han ido a ver en un momento u otro a ese prisionero inocente. Ese es el auténtico secreto de la felicidad de Omelas. Saber que hay alguien con el que la vida ha sido, es, tan injusta que resulta insoportable; y así, ellos pueden saber que sus vidas, por comparación, son felices. Y sin embargo... Hay algunos que se van de Omelas.
El relato no está únicamente basado en este efecto de choque, aunque reconozcan que es uno que da que pensar. No, el estilo es importante, poético en ocasiones, descarnado en otras; con un barroquismo que evoca la mejor alta fantasía y que tiene el efecto de conmover todavía más, ajustándose perfectamente al tema.
Los Que Se Van de Omelas es un relato impresionante, una obra maestra del género y una fábula que nos atañe a todos, que tal vez seamos habitantes de, no una ciudad, sino un planeta que puede muy bien llamarse Omelas.

En The Mammoth Book of Fantasy All-Time Greats
Robinson Publishing
Londres, 1988 [1973]

Texto en castellano de Los Que Se Van de Omelas
Texto en inglés de The Ones Who Walk Away from Omelas

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