The Companion, de Ramsey Campbell

En The World Fantasy Awards, vol. 2
Doubleday & Co., col. Science Fiction
Garden City (Nueva York), 1980 [1976]
Ed. de Stuart David Schiff y Fritz Leiber

Hemos hablado ya de Ramsey Campbell, señalando que, pese a ser poco conocido en el ámbito hispánico, fue uno de los primeros eautores que hizo evolucionar el género de terror a una modernidad desconocida hasta entonces.
Bueno, pues este El Compañero, en palabras de Stephen King, es "la mejor historia de terror sobrenatural que haya leído escrita después de la segunda guerra mundial". Que no es poco. Con semejante aval, debería ser un relato favorecido en las antologías, y así es... en el mundo anglosajón.
No puedo revelar el final, ya que es uno que hace que todas las piezas dispuestas de forma magistral anteriormente encajen, no para conseguir un efecto de choque sino para hacer coherente el conjunto, lo que ya lo convierte en un ejemplo de cómo escribir un relato de terror a la vez insinuante y pleno de pathos.
En otras reseñas hemos hablado tyambién del cuento de terror como exploración de lugares aparentemente inocuos pero inquietantes, y de cómo esta inquietud que es universal puede ser expresada en la ficción, aumentada hasta convertirla (explicarla, si quieren) en un vehículo para la expresión de nuestros temores irracionales.
Este relato se inicia de manera pausada y enigmática, con unos trazos de su personaje principal, Stone. Sus padres murieron simultáneamente en un accidente de automóvil cuando era un niño; y él, en la edad adulta, aprovecha sus vacaciones en una aburrida agencia impositiva para visitar parques de atracciones (lugares que menudean en los paseos marítimos de Gran Bretaña y Estados Unidos, no me pregunten porqué). Estamos en un territorio muy peculiar psicológicamente, el del retorno a la infancia o a la falta de ella, y estamos también en un lugar en apariencia inocente pero que, como los payasos, tiene un compnente de inquietud muy fuerte.
Stone denuncia a unos chicos intentando trampear con un pinball, y en su posterior deambular por una zona desierta de la feria ve a unas sombras que supone que son las de estos muchachos buscando darle una lección, con lo que, escapando de ellos se mete en la antigua feria de atracciones, y halla refugio en una de las vagonetas del Túnel del Terror... que entonces se pone en marcha.
Lugar curioso el Túnel del terror, o el Tren de la Bruja. Podemos ver cómo se acude a él: por lo general en pareja, y sabemos porqué, pero también, más que en grupo, se va en manada (un fenómeno que también se da en las películas de terror; fenómeno a estudiar). En esas condiciones, esa atracción es percibida como algo inocuo y hasta ridículo, un pretexto para reírse o recibir unos espantos más que leves. Pero hacer el viaje en solitario... Puedo asegurarles que el viaje que Stone realizará allí, y pese a su distancia y escepticismo respecto a los trucos de la atracción, será inolvidable. Para Stone y para el lector. Y tendrá un final que cumplirá las peores expectativas de ambos.
En un relato preciso y minucioso en su construcción, lleno de niveles de significación y de inquietud, Ramsey Campbell demostró cómo, con la pura fuerza de la palabra, podía convertir un relato de género en una auténtica obra de arte.

Página web oficial de Ramsey Campbell

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