¿Está Usted de Broma, Sr. Feynman?, de Richard P. Feynman

(Surely You're Joking, Mr Feynman - Adventures of a Curious Character)
Alianza Ed.
Madrid, 19872 [1985]

Aventuras de un curioso personaje tal como fueron referidas a Ralph Leighton. Conste. Sin embargo, y a diferencia de algunas memorias ful, esta colección de historias y anécdotas fueron referidas y grabadas. Como tuve la suerte de oír hablar a Feynman, puedo asegurar que se trata de una transcripción, de modo que mi agradecimiento a Leighton por ello, pero la voz que se escucha en este libro es la del propio Richard P. Feynman.
Feynman fue, en efecto, un tipo curioso (en ambos sentidos de la palabra). Lejos del tópico de científico despistado y del absorto desconectado del mundo, tal vez la imagen que más le cuadre es la del científico tarambana.
Estando como profesor universitario en Río de Janeiro, Feynman se interesó por la música brasilera, y empezó a tocar la frigideira en una escuela de samba, por cierto con éxito notable. El camarero de su hotel, que desconocía este hecho, se desvivía por el científico (lo cual ya dice algo sobre la personalidad de éste):
«─Señor Feynman, esta noche va a haber una cosa que seguro le va a encantar. ¡Es típico brasileiro: un desfile de las escuelas de samba, justo delante del hotel! ¡Y la música es muy buena! ¡Tiene usted que oírla! [...]
»Estuvo muy insistente, y como yo no hacía más que decirle que no creía que pudiera quedarme a verlo, se fue desilusionado.
»Esa tarde me puse mis ropas viejas y salí por el sótano, como de costumbre. Nos disfrazamos en la urbanización y comenzamos a desfilar por la Avenida Atlántica: cien griegos brasileños en papel-maché, y yo allá, al final, dándole a la frigideira. [...]
»Estábamos llegando al hotel Miramar, donde yo me hospedaba. La gente se había subido a sillas y mesas, aquello estaba atestado, el gentío era enorme. Allá íbamos tocando, la cosa como a cien, cuando nuestra banda comienza a pasar por delante del hotel. De pronto veo a uno de los camareros disparado por el aire, señalándome con el brazo, y por encima de aquel inmenso follón le oigo gritar: "¡O PROFESSOR!
Valga como ejemplo.
Este libro divertidísimo está plagado de historias semejantes; Feynman el reventador de cajas fuertes, Feynman declarado deficiente mental por el ejército americano, Feynman hablando con Einstein, Von Neumann y Pauli...
Pero un Premio Nobel de Física (por supuesto, eso no es garantía de nado, salvo de ser muy bueno en física) no llega a eso tocando la frigideira o los bongós, y Feynman, tarambana y festivo, fue un cerebro de primer orden, que tiene cosas que contar en primera persona sobre la historia de la física nuclear a mediados del siglo XX, y opiniones que expresar sobre la vida, los métodos educativos, el progreso científico, el mundo de hoy y miles de temas más.
En este aspecto, leeremos un libro ciertamente inusual. Compuesto de diversión y reflexión a partes iguales, narrado por un tipo con una curiosidad inmensa por saber cómo funciona el universo y por qué nos comportamos como lo hacemos. Precisamente narrado por alguien que supo pasar por la vida sin aislarse, sin quedar absorto por ese espejismo que es el conocimiento con mayúscula, antes bien, sabiendo que la vida, con sus golpes y sus alegrías, merece la pena vivirse e intentar, viviéndola, hacerla mejor para nuestros semejantes y para nosotros mismos.

Portada y sinopsis
Entrevista con Richard P. Feynman en el programa The Pleasure of Finding Things Out, de la BBC Horizon/PBS Nova

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