The Man Who Liked Dickens, de Evelyn Waugh

En The Mammoth Book of Classic Chillers
Robinson Publishing
Londres, 1986 [1933]

Evelyn Waugh es un caso del tipo de escritor que permanece discreto en los estantes hasta que es leído, y entonces deslumbra por su versatilidad y su perfección. Es autor de unas de las mejores novelas humorísticas de la literatura, como son Merienda de Negros y ¡Noticia Bomba!; de una novela delicada y perspicaz como es Retorno a Brideshead; o de una trilogía que es una reflexión sobre la sociedad de una época, Sword of Honour. Entre otras.
Como todos (o casi) los escritores británicos, también cuenta en su haber con algunos cuentos de terror, y este El Hombre al que le Gustaba Dickens es uno de ellos.
A un poblado perdido en la selva amazónica llega medio muerto un explorador inglés. Ese poblado está dirigido por el descendiente de un escocés y una india, y cuida al inglés hasta su recuperación. Este escocés posee la colección completa de las obras de Dickens, que su padre solía leerle en voz alta durante su infancia, pe´ro él mismo no sabe leer. Y, poco a poco, el protagonista percibe que ese hombre al que le gusta Dickens no tiene la menor intención de dejarle marchar, habiendo hallado al lector ideal.
Por descontado, no es un cuento de horror sobrenatural, sino más bien un "cuento cruel", pero además es extremadamente irónico y mordaz, empezando por el hecho de que en el último rincón remoto del mundo parezca haber un británico implantando su particular visión del mundo; o el esnobismo inglés, que cura su spleen yéndose de aventura, excéntrico modo de remediar la melancolía (y que aquí recibe una recompensa merecida, aunque cruel en su forma). O el humor negro que representa la visión de alguien a quien le gusta Charles Dickens hasta el llanto, pero que se muestra insensible hacia el sufrimiento de su lector.
Todos estos detalles dejan muy claro que no se trata únicamente de un divertimento escrito de cualquier manera y para exponer sólo una idea de choque. Es un relato incisivo, con detalles que parecen de fondo pero marcan mucho más de lo que parecen insinuar, con un desarrollo impecable y un humor negro implícito que refuerza la narración y la lleva a un final abierto en el que el lector pone mucho de su parte para imaginarse aquello que sucederá después del punto final, una sutileza que es de agradecer.

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4 comentarios:

Carmen dijo...

Me lo anoto sin dudar. Me apetece muuucho ponerme con él...
Besos,

Lluís Salvador dijo...

Hola, Carmen:
Es una pequeña pieza muy literaria dentro del género, y no demasiado difícil de encontrar, a juzgar por las veces que la tengo en diversas antologías. Espero que te guste...
Un saludo muy cordial!

Carmen dijo...

Pues yo en Santiago de Compostela no lo he encontrado. A ver si en Coruña... o lo encargaré.
Besos,

Lluís Salvador dijo...

Hola, Carmen:
Bueno, es un relato corto que ha entrado en diversas antologías. A bote pronto, la recuerdo en una de las de Acervo de "Narraciones Terroríficas". Sin embargo, hay una solución: Evelyn Waugh la incluyó como germinadora de su novela "Un Puñado de Polvo". La historia en sí, tal como se publica, constituye gran parte del penúltimo capítulo de esta novela, y su inicio se encuentra en el antepenúltimo. POr descontado, la novala también trata de cómo este inglés ha decidido vagabundear por el Amazonas, junto con el habitual retrato, mordaz y acerado, de la sociedad ingles. Otra solución es recurrir a los cuentos completos de Evelyn Waugh, de los que se han publicado dos volúmenes y, si la prensa, no mentía, en uno de ellos se encuentra "El Hombre al que le Gustaba Dickens"; por lo menos, así lo destacaban los críticos. Señal de que les gustaría particularmente, digo yo...
Si descubro algo más accesible, ya lo diré por aquí.
Un cordial saludo!