Los Vikingos, de Richard Fleischer

SESIÓN MATINAL

(The Vikings); 1958

Director: Richard Fleischer; Guión: Calder Willingham, basado en la novela The Viking de Edison Marshall; Intérpretes: Kirk Douglas (Einar), Tony Curtis (Eric), Ernest Borgnine (Ragnar), Janet Leigh (Morgana), Alexander Knox (Padre Godwin), Frank Thring (Aella), James Donald (Egbert), Maxine Audley (Enid), Eileen Way (Kitala); Narrador: Orson Welles; Dir. de fotografía: Jack Cardiff; Música: Mario Nascimbene; Títulos de crédito: United Productions of America.

Gracias a la fotografía de Jack Cardiff te parece que te estás helando en la butaca, cuando aparecen esos paisajes invernales intensos; gracias a la música de Nascimbene tienes la permanente impresión de estar ante una épica de los tiempos antiguos. Gracias a la interpretación de Curtis tienes el adecuado sentimiento de suspensión entre dos mundos y dos civilizaciones; gracias a la de Kirk Douglas tienes la visión perfecta de un pueblo conquistador, guerrero y brutal, con todas sus concepciones bárbaras pero con sus propios código. Y gracias a Fleischer, ese pathos proporcionado por Tony Curtis y Kirk Douglas se mantiene en una adecuada ambigüedad en la que puede que un hombre sea perverso, pero no todo un pueblo. Porque la película es lo bastante ambigua como para dejar entrever que ni los británicos ni los vikingos ocupan las tradicionales posiciones de buenos y malos.
Realizada en superproducción que se deja traslucir en la pantalla poniendo lo necesario sin caer en el recargamiento, Los Vikingos es una de esas películas de aventuras extraordianriamente bien realizadas, con una gran dedicación por todos los involucrados, y que se deja ver con gusto repetidas veces.

Tráiler:

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