Atraco Perfecto, de Stanley Kubrick

SESIÓN MATINAL

(The Killing); 1956

Director: Stanley Kubrick; Guión: Stanley Kubrick, basado en la novela Clean Break, de Lionel White; Intérpretes: Sterling Hayden (Johnny Clay), Marie Windsor (Sherry Peatty), Jay C. Flippen (Marvin Unger), Elisha Cook Jr. (George Peatty), Coleen Gray (Fay), Vince Edwards (Val Cannon), Ted de Corsia (policía Randy Kennan), Joe Sawyer (Mike O'Reilly), Tim Carey (Nikki Arcane); Dir. de fotografía: Lucien Ballard; Música: Gerald Fried.

O el surgimiento de un genio.
Kubrick ya había hecho sus primeras armas en serio con Killer's Kiss, una película interesante para percibir aquello en que se convertiría como director, pero que desde luego no está a la altura de su producción posterior. Con esta película, sin embargo, Kubrick se podía decir que irrumpía en el mercado cinematográfico (y lo más importante, en el arte cinematográfico) casi gritando que tenía mucho que decir. Porque, más allá de su argumento, un atraco a un hipódromo consistente en abatir mediante un francotirador a uno de los caballos en plena carrera para desviar la atención de todo el mundo y entonces robar la recaudación de dos millones de dólares; más allá de esto y de la atmósfera de catástrofe inminente que destila desde el primer momento la película; más allá de la impresión que tenemos los espectadores de estar contemplando en los atracadores a unos perfectos perdedores (y del sentimiento de compasión que eso destila; hasta ahí y ya desde sus inicios Kubrick se mostró subversivo); más allá de todo lo atmosférico, que es mérito del director, y de lo argumental, la película es bella, extraordinariamente bella.
No voy a hablar demasiado de la novedad que supone fijar los tiempos de las diversas acciones con la escena recurrente de la salida de la carrera de caballos, porque eso en realidad no es mérito de la película: está en la novela, pero Kubrick supo ver la potencia visual y narrativa que representaba. Sin embargo, Hay movimientos de cámara magistrales, una composición casi perfecta de planos, una realización impecable. Y la última escena de la película, en la salida del aeropuerto, es de las que merecen ser enseñadas en las escuelas por su composición, encuadre y ritmo.
Algunos la consideran una película fallida, un mero apunte de lo que vendría posteriormente. Puede ser así. Pero es el apunte de un genio, y no un garabato mediocre o vulgar. The Killing es una película que si no se ha visto sorprende. Y si se ha visto, se goza.

Tráiler:

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