Las Vacaciones de Monsieur Hulot, de Jacques Tati

SESIÓN MATINAL

Director. Jacques Tati; Intérpretes: Jacques Tati (Monsieur Hulot); Nathalie Pascaud (Martine); Micheline Rolla (la tía); Valentine Camax (inglesa); Louis Perrault (Fred); André Dubois (comandante); Lucien Frégis (propietario del hotel); Raymond Carl (camarero); Guión: Jacques Tati y Henri Marquet; Música: Alain Romans.

Nadie, salvo Chaplin, ha sido un estilista tan perfecto del cine mudo dentro del sonoro. De hecho, Tati, en muchos aspectos, es mejor que Chaplin en ello, porque Charles Chaplin no acabó de entender jamás los condicionantes y las ventajas que representaban los sonidos, mientras que Tati, tratando las palabras y los sonidos como lo que realmente son, es decir, ruido, los empleó para enfatizar la auténtica y atávica expresión humana, es decir, la mímica.
La cinematografía de Tati es una lucha continua entre una técnica demasiado complicada y falsa y el ser humano, y contra las convenciones sociales que no dejan de ser una ridiculez. En este aspecto Hulot, su alter ego, es un ejemplo perenne de la buena persona que todos querríamos tener como vecino. Aunque, por desgracia, cuando es nuestro vecino real, le consideramos excéntrico, desclasado, catastrófico, antinatural. En realidad, viene a decirnos, los que somos antinaturales somos nosotros.
El territorio de esta lucha contra el mundo nos remite a cosas más sencillas, como el terreno de la infancia, un mundo donde los más felices recuerdos se nos acumulan. Y todo lo que hacemos al madurar es intentar apartarnos de ese territorio.
Sin duda, la visión infantil que tiene Hulot es poco práctica, pero pocos personajes representan tan bien lo que de bueno hay en el ser humano. Divertidísima, cómica, pero de ternura insuperable, no hay mejor remedio contra ese mundo contra el que luchamos que ver esta película.

Tráiler:

btemplates