De Perros Que Saben Que Sus Amos Están Camino de Casa, de Rupert Sheldrake

Dogs That Know When Their Owners Are Coming Home)
Eds. Paidós, col. Contextos
Barcelona, 2001 [1999]

De Perros Que Saben Que Sus Amos Están Camino de Casa y Otras Facultades Inexplicables de los Animales es un libro singular por tratar un tema casi inédito en el campo de la ciencia.
«Kate Laufer, comadrona y trabajadora social de Solbergmoen, en Noruega, tiene un horario laboral extraño y regresa a su casa siempre de manera inesperada. Sin embargo, cuando Walter, su marido, está en casa, la recibe con una taza de té recién hecho. ¿Qué explica este misterioso sentido del tiempo de Walter? Pues el terrier de la familia, Tiki: "Esté donde esté y haga lo que haga ─dice el doctor Laufer─, cuando Tiki se lanza a la ventana y se queda en el antepecho, sé que mi mujer está de camino a casa".
»Siempre que suena el teléfono en la casa de un conocido profesor de la Universidad de Californi en Berkeley, su mujer sabe si en el otro extremo de la línea está su marido. ¿Cómo? Porque Wishkins, el gato de la familia, se lanza al teléfono y manotea sobre el receptor. "Muchas veces consigue descolgarlo y emite algunos maullidos, claramente audibles para mi marido, al otro lado de la línea ─dice la señora─. Pero si llama cualquiera otra persona, Wishkins no se inmuta".»
Estos y otros muchos ejemplos son los que llamaron la atención del doctor Sheldrake, ampliamente reconocidos en la tradición popular y el hecho de que la ciencia no hubiera entrado a estudiarlos a fondo.
Hay muchas variantes a estudiar sobre estos fenómenos en apariencia inexplicables: animales que curan, captación de intenciones, animales que encuentran a su gente a grandes distancias, presentimientos de seísmos, etc.
La ciencia consiste justamente en el intento de proporcionar respuestas razonable, razonadas y demostradas empíricamente a todos los enigmas del universo. Estas facultades animales parecían tener poca importancia con toda probabilidad porque su utilidad era mínima y sólo constituían una mera curiosidad, llamativa pero poco aplicable a la vida diaria.
Sin embargo, y con posterioridad a los estudios de Sheldrake (que se ha convertido en pionero en este campo), la ciencia ha cambiado de actitud. Todavía no se comprende el porqué de estas facultades, pero ya se están empleando con éxito perros en la detección de diabetes, e incluso de cáncer.
Nos hallamos ante varios enigmas, de difícil estudio y todavía más difícil explicación. Sheldrake es partidario de la percepción extrasensorial y de lo que él denomina "campo mórfico". En esto, permitirán que me muestre escéptico y les transmita mi escepticismo. Es, me parece a mí, la explicación más fácil, y tendrán que pasar muchas cosas y haber algo más que estadísticas para convencerme. Pero tampoco voy a echarla por tierra, ni reírme de ella. Los hechos relatados existen y son comprobables y, a falta de otras hipótesis válidas, en mi opinión Sheldrake tiene todo el derecho a trabajar sobre ella. Y acertar o equivocarse, si es el caso. Cosas más fantásticas (pero demostradas y demostrables) nos explica la mecánica cuántica.
Este libro no es sencillamente un recopilatorio de anécdotas, sino también un resumen de los estudios estadísticos y empíricos llevados a cabo por Sheldrake y su equipo. Por tanto, tiene un componente de lectura fácil y otro que puede atragantársele al lector no científico. Con todo, el tema y los casos son lo bastante llamativos y extremos como para estimular nuestra curiosidad. Y mirar con nuevo respeto a los animales que nos acompañan.
Los lectores interesados en las investigaciones del doctor Sheldrake pueden consultar su página web: http://www.sheldrake.org/



Portada y sinopsis

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