Història de la Columna Infame, de Alessandro Manzoni

(Storia della Colonna Infame)
CCG Edicions, col. Liberàlia
Gerona, 2007 [1842]

Si Dante es el fundador de la lengua italiana, por contraposición a las múltiples variantes dialectales, Alessandro Manzoni fue quien estableció definitivamente las bases de la lengua italiana contemporánea. Su obra principal es Los Novios (I Promessi Sposi), de la cual Historia de la Columna Infame constituye una especie de apéndice.
Es un estudio sobre un hecho real, acaecido en el Milán de 1630: mediante una denuncia producida en el clima de histerismo provocado por una epidemia de peste, son detenidas varias personas acusadas de ser "untadores", es decir, haber restregado por paredes y puertas de la ciudad un ungüento destinado a extender la peste entre la población. El resultado de esta denuncia fue un proceso prolongado que desembocó en la condena de los imputados a ser paseados en un carro, torturados con hierros candentes, enrodados durante seis horas, degollados y después quemados. Y para que quedase constancia de esa sentencia ejemplar, la casa del fabricante del ungüento fuese derribada y en el solar erigida una columna, llamada infame, y una lápida que recordara el hecho y la justicia ejercida.
Sobre ese suceso, las actas del proceso y los comentarios posteriores al mismo, Manzoni construye una reproducción histórica y un ensayo sobre la tortura y lo irracional de sus medios y sus fines; sobre lo inútil de su empleo y lo inútil de las presuntas revelaciones obtenidas por ese medio.
En este aspecto, el proceso es ejemplar. Ejemplar en su propia incoherencia. A través de las ofertas de impunidad y el uso de torturas a los dos principales imputados, los magistrados obtuvieron declaraciones que se contradecían tanto entre sí que bastaron para retirar la impunidad, forzar nuevas torturas y obtener nuevas declaraciones todavía más diveregentes e incoherentes, imputaciones a personas a veces reales y a veces inexistentes, y un paisaje que, tomado en su conjunto, resultaba inverosímil y ridículo. Pero el pueblo y la justicia tenía hambre, y requerían sacrificios humanos, una sentencia ejemplarizante. Y así fue.
Manzoni, en un estilo que muchos otros literatos han empleado (Huxley, el gran Sciascia o, más recientemente, Andrea Camilleri) logra convertir un ensayo en casi una obra literaria. Su exposición de los hechos y el razonamiento de los jueces es magistral. Su alegato contra la tortura, demoledor. Quien lea esta obra se encontrará un fresco de la mentalidad psicótica de la justicia del siglo XVII, de sus obsesiones con la magia y la superstición. Con una muestra descarnada de los sistemas de poder y sus concesiones al populismo. Con la autojustificación de la justicia de la época en su propia iniquidad. Con lo omnímodo, irracional y corrupto de un sistema legal y una sociedad sin garantías.

Aquellos lectores que lean en italiano pueden hallar el texto completo de La Storia della Colonna Infame en este enlace.

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4 comentarios:

Carolina Lozada dijo...

Hola, Lluís:
Las historias de las torturas y crímenes en momentos histéricos son tan descabelladas que a uno le cuesta creer que sean ciertas. Pero como los excesos de poder siempre terminan merendando con la locura, pues vale que esas cosas ¿pasaron?

Lluís Salvador dijo...

Hola, Carolina:
Sucedieron, sucedieron, y siguen pasando. Por eso textos como los de Manzoni, que hablan no desde el historicismo, sino desde la moral, son necesarios. Y así lo consideró el autor. ¿A qué, si no, hacer un alegato contra la tortura y la falta de garantías procesales tres siglos después?
Por eso sigue siendo necesario estar alerta, y que alguien como Manzoni nos despabile las ideas.
Gracias por la aportación, como siempre, Carolina, y un saludo.

Bárbara dijo...

Hola Lluís, parece muy interesante el libro, no lo conocía pero mientras leía lo que escribiste, recordaba La peste de Camus y, principalmente, Vigilar y castigar, de Foucault. Libros inolvidables, como parece ser también, el que presentás.
Saludos.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Bárbara:
En efecto, son libros que tienen una altura moral que nos invita a la reflexión, y que no pueden ni deben pasar de moda. Gracias, como siempre, por la aportación.
Un saludo!