Conan Doyle, Detective. Los Crímenes Reales que Investigó el Creador de Sherlock Holmes, de Peter Costello

Ed. Alba
col. Alba Oscura
Barcelona, 2008

La tradición biográfica británica es bien conocida, y goza de justa fama, hasta llegar, por ejemplo, a la monumental biografía, escrita por Peter Ackroyd, de... la ciudad de Londres, nada menos. De modo que, como de costumbre, nos hallamos ante un ejemplo de esa minuciosidad en lo que no es más que una biografía del aspecto "criminal" del creador del detective más famoso del mundo.
Siguiendo un antiguo hábito, esta biografía se pone de parte del biografiado, pero ese amor al detalle suple las carencias que suelen adolecer las hagiografías de los famosos. A decir verdad, el título es un poco engañoso. Uno se imagina a Conan Doyle poniéndose la capa a cuadros, pipa y lupa en mano, y saliendo a buscar pistas. Y aunque algo de eso hay, fundamentalmente lo que hizo sir Arthur fue interesarse (como no podía ser de otra manera) por los crímenes de su época, a veces a petición de los interesados, y dejar constancia por escrito de sus impresiones de los mismos.
Pero no importa. Porque el libro es un recorrido por crímenes que sucedieron en el Imperio Británico durante las épocas victoriana y eduardiana, cuyas tramas bien podrían ser casos del admirado Holmes. Y, considerando todo lo que figura en el libro, los informes policiales, las crónicas periodísticas y los escritos de Conan Doyle, esta biografía es, no sólo interesante, sino curiosa y absorbente.

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6 comentarios:

Andrómeda dijo...

Ya me imagino que es muy interesante, Lluís. Siempre me ha dado curiosidad leer acerca de todo ese trasfondo.

Lluís Salvador dijo...

Hola, Andrómeda:
Es una lástima que no tengamos acceso (se traduce poco, casi nada, y se importa menos) a los ensayos criminales que proliferan en la Gran Bretaña. Pero si quieres una recomendación sobre una magnífica novelización de un caso auténtico de la época victoriana, "El Gran Robo del Tren" de Michael Crichton.
¡Un saludo!

Andrómeda dijo...

Gracias Lluís, he visto muchas de las novelas de Crichton pero no le he leído nada. Me la apunto.
Saludos!

Lluís Salvador dijo...

Hola, Andrómeda:
No todas son buenas, ni mucho menos, pero Crichton suele ser un buen artesano, y cuando se pone (La Amenaza de... Andrómeda! [lo siento; estoy seguro de que no te conocía cuando puso título a la novela]; El Gran Robo del Tren; Los Devoradores de Cadáveres) hace novelas francamente buenas...
Un día de estos comentaré El Gran Robo del Tren, o sea que ya daré más pistas.
Un saludo!

Olivia Güel dijo...

Buenas Lluís,
He tenido la suerte de leer el libro y coincido contigo en las apreciaciones que haces: interesante, curioso y absorbente. Me ha gustado especialmente el capítulo dedicado a la desaparición de Agatha Cristhie.
El misterioso suceso ocurre después de que la escritora y su marido Archie Christie discutieran y él se fuera a pasar unos días a casa de unos amigos con su amante Nancy Neele. El coche de Agatha se encontró abandonado con las puertas abiertas, objetos personales en su interior y ni rastro de la escritora. La prensa del momento se hizo caso del suceso y hasta Conan Doyle realizó su particular investigación ayudado de un vidente. Al cabo de unos días Agatha apareció hospedada con nombre falso en un balneario de Harrogate aduciendo que no recordaba nada debido a un ataque de amnesia.
Se ha intentado justificar este hecho con un proceso amnésico, pero a mi me parece que no acaba de encajar y coincido con la opinión de Conan Doyle que se presenta en el libro. La falsa desaparición se ajusta al modo de actuar de una mujer enamorada en pleno ataque de celos. En este caso además, la víctima de los cuernos más famosos de Gran Bretaña hasta Diana de Gales, era una mujer poseedora de una magistral inteligencia retorcida por lo que no sería de extrañar que se tratara de una represalia mental contra su marido llevada al límite. ¿Qué hubiera ocurrido si la policía hubiera detenido a Archie Christie? Afortunadamente, el pastel se descubrió antes de que hubieran consecuencias más graves.

Saludos!

Lluís Salvador dijo...

Hola, Olivia:
Me ha encantado tu comentario.
Es casi como si hubieras llevado una investigación sobre el caso. En efecto, el caso de la desaparición de Agatha Christie siempre ha sido un poco "peculiar". Eso de la amnesia temporal... poco creíble. Y supongo que los jueces británicos, con mirada severa, debieron conservar esa famosa flema suya, mirar a ambas partes y decir: "Ah, amnesia. Bien, bien... Pues que sea amnesia".
Un saludo!